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Jefe de la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI y su análisis de los primeros cuatro meses: “Si estamos teniendo más denuncias, es porque la gente está confiando en el sistema de justicia penal”

Por La Prensa Austral lunes 20 de mayo del 2019

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Roberto Martínez Arriaza

rmartinez@laprensaaustral.cl

Un aumento de delitos sexuales se ha percibido en los primeros cuatro meses del año, al quedar al descubierto casos de padres, abuelos o familiares que atacan a menores de edad, a veces con un grado de parentesco biológico, y en otros episodios se han visto a desconocidos que por medio de redes sociales contactan a las víctimas, lo que es conocido como grooming, utilizando en algunas ocasiones la intimidación para acceder a ellos.

Sobre lo anterior, el subprefecto Gaspar Montero, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) de la PDI, dijo que este año van 14 detenidos, mientras que en todo 2018 fueron 29. Asimismo desde enero a mayo se han estampado 29 denuncias en la región.

“Estamos en la mitad del año por lo que al finalizar 2019 podríamos estar en una cifra similar. Sin embargo, hubo un período donde se vieron muchos casos seguidos, en el inicio de los meses de marzo y abril, cuando se inician las clases y vuelven las fiestas, se reactivan las discotecas y todo esto en zonas de riesgo, donde se consume harto alcohol y drogas”, aseguró.

Si bien, el jefe policial aclaró que no existe un perfil determinado del victimario, sí apuntó a que los factores comunes circunstanciales suelen repetirse y se relacionan con el consumo de alcohol o la situación de desamparo y vulnerabilidad que puedan estar viviendo las víctimas, sobre todo cuando son menores de edad.

– ¿Cuál es su visión respecto a los casos que se han visto en los primeros cuatro meses del año?

– “Primero tenemos que hacer mención a las cifras que ha dado el Ministerio Público, en orden a que ha habido un aumento de un 32,7% en los ingresos de causas de delitos sexuales. En ese contexto, hay una percepción de que podrían haber aumentado estos ilícitos, pero creo que hay que tener una mirada más global y generalizada. Puede haber otras causas como que la gente esté confiando más en el sistema y por tanto está denunciando más. Varios actores del sistema de justicia penal han promocionado mucho la denuncia, es decir, no quedarse callados y dar cuenta de lo que sucede, y eso también puede haber influido en el aumento de causas”.

“Tenemos cifras de detenidos similares o proporcionales a la misma época del año pasado, pero el análisis que hay que hacer es que si estamos teniendo una mayor cantidad de denuncias, tendríamos que confiar que es un signo positivo en el sentido que la gente está confiando en el sistema de justicia penal. Eso favorece a que la gente esté más dispuesta a denunciar porque ve que hay un resultado y un efecto”.

– Sin embargo, durante los primeros cuatro meses se han dado a conocer reiterados casos de connotación pública en los medios regionales… ¿Existe a su juicio una percepción de incremento de este tipo de delitos?

– “Claro, puede haber una percepción. Nosotros hemos tenido bastante trabajo este año, pero no hay que olvidar que hay muchos delitos de orden sexual que ocurren intramuro, en el entorno cercano a la víctima y que tienen un proceso de investigación hasta llegar a un cierre donde la Fiscalía hace su labor y lleva esto a tribunales. Esto hay que diferenciarlo de los casos que hemos conocido donde en un período inmediato de cometido el delito se denuncia el hecho y esta brigada ha tenido una rauda reacción, logrando la detención de estos sujetos. Creo que ha habido un leve aumento en los primeros cuatro meses, pero lo positivo de esto es que se ha afrontado de buena manera, cuando se ha denunciado se han logrado establecer la identidad de los autores”.

Parentesco con
la víctima

– Una tendencia que suele repetirse en quienes son detenidos por estos delitos tiene que ver con la cercanía o el grado de parentesco con la víctima, ¿es ese el perfil prioritario de agresores sexuales que existe en Magallanes?

– “Ahí hay que diferenciar dependiendo del tipo de delitos. Si hablamos de abuso sexual, sí, indudablemente. En un alto porcentaje, los autores de estos delitos son personas cercanas al entorno de la víctima, que pueden o no ser familiares. Pero en otros delitos esto no es tan así, como en el almacenamiento de pornografía infantil por ejemplo. En la violación hay un porcentaje más equilibrado, ya que en muchos casos hay una cercanía, pero en otros casos no hay ninguna, y se trata de hechos que por darse un escenario que favorece la comisión del delito, como estar en un lugar apartado, bajo la influencia del alcohol, en la noche”.

– ¿Cuáles son las mayores complicaciones que existen para dar con las identidades de los autores y arrestarlos tras la denuncia?

– “Para que podamos tener un buen resultado, indudablemente nos basamos en la información que nosotros recibimos de la víctima y su entorno. Es muy relevante que el entorno de la persona afectada la mire como tal, no se cuestione su relato y se haga la denuncia ojalá lo más oportunamente posible, para que podamos reaccionar de la forma más rápida y encontrar todos los indicios y pruebas que nos permitan acreditar la identidad y la responsabilidad de la persona en el delito en un tiempo más breve”.

– ¿Ha aumentado el fenómeno del grooming (una práctica de acoso y abuso sexual en contra de niños y jóvenes que, en la mayoría de los casos, sucede a través de las redes sociales) en la región?

– “No podríamos hablar de un alza, pero es una cuestión permanente. Desde que empezaron a hacer furor las redes sociales, los chicos cada vez a más corta edad están teniendo acceso a internet. El llamado es a los padres a acompañar este proceso de conocimiento de la tecnología. No a privarlos ni cortarles la posibilidad, pero sí acompañarlos, porque un niño que no tiene la madurez o el desarrollo emocional suficiente para establecer posibles riesgos, tiene más probabilidades de ser embaucado por un sujeto que está al otro lado del computador, que se puede hacer pasar por un menor de edad o puede falsear su identidad para contactarse con él, inducirlo a salir de su hogar y reunirse con él”

– De acuerdo con su experiencia ¿existe un perfil determinado de victimario?

– “Más que hablar de un factor común entre los detenidos, podemos decir que sí hay factores comunes en las circunstancias, y eso es súper relevante. Los niños o niñas que son abusados están en alguna situación de desamparo o están al cuidado de personas que probablemente no están capacitadas para hacerlo, y quedan expuestos a ciertos riesgos al tener contacto con terceras personas, a veces desconocidas”.

“En el caso de adolescentes, el consumo de alcohol es un factor súper relevante y que coloca a los chicos en una situación de vulnerabilidad o incapacidad de oponerse ante una agresión sexual. Eso lo hemos visto como un fenómeno que se ha repetido. También con personas adultas, que al momento en que se consume alcohol en un lugar apartado y con personas desconocidas, el riesgo aumenta”.