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José Vargas y su familia acogieron durante años a José Alejandro Aguilar, víctima de tragedia en Natales: “Estamos tristes y acongojados por su partida”

Por La Prensa Austral martes 30 de junio del 2020

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Este lunes, en la ciudad de Natales, tuvieron lugar los funerales de los amigos tras caer auto al canal Señoret.

Tristeza y resignación era el ambiente que se respiraba este lunes durante los funerales de los amigos José Alejandro Aguilar Maichil y Mauricio Muñoz Godoy, los que tuvieron lugar en la ciudad de Puerto Natales.

Ambos fallecieron ahogados al interior de un vehículo que cayó a las aguas del canal Señoret poco antes de las una de la mañana del domingo 21 de junio en el sector de la rampa del Terminal de Barcazas. Los cuerpos fueron rescatados por los buzos de la Armada recién el sábado 27 de junio.

El funeral de Mauricio Muñoz salió a las 10 horas desde el velatorio municipal del Cementerio Padre Pedro María Rossa, donde se realizaron las exequias. El malogrado trabajador deja a su mujer y tres hijos de 13, 11 y 8 años. La congoja era latente en todos quienes llegaron a despedirlo y acompañarlo en su último viaje.

Por su parte, José Alejandro Aguilar fue velado en la sede de la junta de vecinos Nº31. Sus funerales se efectuaron a las 11 de la mañana y sus restos descansarán momentáneamente en el Cementerio Padre Pedro María Rossa, debido a que su familia manifestó la intención de trasladarlo hasta el Cementerio Parque Punta Arenas, en la capital regional.

José Vargas acogió a José Alejandro Aguilar en los últimos 15 años como un miembro más de su familia.

“Lo estamos despidiendo como si fuera nuestro propio hijo. Mis hijos lo querían como un verdadero hermano y así se trataban entre ellos. Estamos sentidos. La vida es injusta porque el chico estaba bien, había conseguido un buen trabajo y encontrado una familia”, lamentó profundamente Vargas.

Recordó, incluso, que lo había llamado para saludarlo en el Día del Padre, el domingo 21 de junio. Al despedirse señaló que iba y volvía, sin volverlo a ver. “Era muy bueno, respetuoso y muy dado con su entorno que éramos nosotros. Estamos acongojados, no esperábamos esto y menos de la forma en que fue a desaparecer”, concluyó José Vargas.