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Juez denegó petición de madre de enviar a prisión a hijo que la amenazó con cuchillo

Por La Prensa Austral miércoles 26 de agosto del 2015

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“¡Por favor ayúdeme!, está fuera de control, tengo miedo por mi familia, por su hermana. No sé de qué es capaz, me va a terminar clavando un cuchillo mientras duermo”, clamó desesperada C.P.T.F., madre de un menor de 16 años, quien ayer enfrentó a la justicia tras protagonizar un hecho de violencia intrafamiliar. El consumo de drogas y la pérdida de control del adolescente, llevaron a la mujer a rogar al juez que enviara a su hijo a la cárcel juvenil para que reciba ayuda.

El episodio de violencia estalló cerca de las 20 horas del lunes en un domicilio de la población Fitz Roy, cuando el adolescente, C.M.R.T., y su madre, se enfrascaron en una fuerte discusión detonada por la intención del menor de vender una guitarra eléctrica que sus padres le habían regalado, lo que no le fue permitido por la mujer.

Poco a poco, y después de los gritos, el adolescente comenzó a proferir fuertes insultos a su progenitora, lo que concluyó cuando éste bajó al primer piso de la vivienda, donde armado con un cuchillo amenazó a su madre que la mataría. Ante la increíble escena, la mujer rompió en llanto, mientras su hijo amenazaba de herirse a sí mismo en caso de que osara llamar a Carabineros.

Fue la hermanastra del imputado, una niña de 12 años, quien avisó a la policía, que a los pocos minutos se presentó en el domicilio, corroborando lo ocurrido, incluso con el testimonio del propio adolescente. Una vez detenido, fue puesto a disposición del fiscal de turno, quien determinó que a primera hora de este martes, enfrentara audiencia de control de detención en el Juzgado de Garantía de nuestra ciudad.

Procedimiento

Al fiscal Eugenio Campos le correspondió relatar los hechos, que de acuerdo a los antecedentes, configuraría el delito de amenaza de muerte con arma blanca en contexto de violencia intrafamiliar. A lo anterior, Campos sumó la declaración prestada por la mujer afectada, quien aseguró tener miedo por sí misma y su hija, motivo por el cual el fiscal solicitó la internación provisoria del adolescente (equivalente a la prisión en el caso de los adultos), al considerar su libertad un peligro para la víctima.

Empero, mayor fuerza cobró la petición del fiscal con la intervención en audiencia de la madre del imputado, quien revivió el estremecedor episodio, relatando que hace 2 años su familia comenzó a experimentar dificultades con la conducta del menor, quien a corta edad perdió a su padre, por lo que su madre y su actual pareja, decidieron enviarlo a Santiago con familiares. No obstante, admitió, fue para peor, ya que en la capital se vinculó a jóvenes antisociales, terminando involucrado en robos y en el consumo de drogas, aseguró la acongojada mujer.

A raíz de esta suerte de contaminación delictual, su familia optó por traerlo de regreso a Punta Arenas, donde a la postre su conducta empeoró, tornándose insostenible la situación, por lo que fue la propia madre la que pidió en audiencia que lo ingresaran a la cárcel juvenil.

Sin embargo, dicho ingreso tendría como finalidad que reciba ayuda profesional que permita encarrilar sus pasos, y controle el consumo de marihuana, lo que sería la raíz del problema, según añadió el abogado representante de la madre, Juan José Arcos.

Argumentos finales

Lo anterior, fue enérgicamente rebatido por el abogado José Miguel Navarrete, cuya defensa giró en la minoría de edad de su representado, por lo que no arriesgaría una pena de prisión en caso de ser encontrado culpable del delito de violencia intrafamiliar. Y además, pidió considerar que el menor no tiene antecedente penal alguno, por lo que solicitó el rechazo de la prisión.

Finalmente fue el juez Juan Villa Martínez quien decidió la suerte del menor, ordenando el abandono inmediato de su domicilio, quedando además sujeto a la prohibición de acercarse a la vivienda, al colegio de su media hermana, a su madre, quedando sometido a la supervisión de la Fundación Esperanza.

Terminada la audiencia en el Juzgado de Garantía, el adolescente fue trasladado al Juzgado de Familia, luego de que el magistrado Juan Villa solicitara audiencia para abordar la eventual vulneración de derechos del adolescente, a fin de encontrar una entidad inserta en la red de atención a menores, que lo acoja mientras transcurra el plazo de 30 días fijado para la investigación de los hechos.