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La desnutrición merma autonomía y afecta capacidad de movimiento de adultos mayores

Por Juan Tapia domingo 21 de agosto del 2016
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“Una de las cosas importantes en los adultos mayores es mantenerse activo, participar en su entorno y en lo que desarrolla, conectados física y emocialmente. La nutrición en adultos mayores tiene directa relación con la capacidad de tener autonomía y movimiento”. Con estas palabras el médico geriatra y director del Establecimiento de Larga Estadía del Adulto Mayor (Eleam), Ramón Lobos, se refirió a la desnutrición que sufre este segmento de la población.

En este contexto, los resultados de la última Encuesta Casen señalan que nutricionalmente a mayor edad se observa claramente un deterioro, aumenta la desnutrición y disminuye la obesidad.

Lobos explicó que, en Magallanes, la calidad de lo que se come afecta la nutrición. “Se comen muchos hidratos de carbono y pocas proteínas por lo que se tiende a formar grasa y no masa muscular. Las proteínas las encontramos en las carnes rojas, blancas, pescados y mariscos, productos que tienen un alto costo. Además, el 100% de los adultos mayores tiene problemas dentales en Magallanes por lo que se dificulta más la alimentación”, comentó.

Agregó que el problema dental impide que los adultos mayores puedan comer carnes rojas por lo que la ingesta proteica es muy baja y esto no facilita la formación de masa muscular.

“Además la nutrición tiene que ver con la actividad física y tendemos a tener a nuestros adultos mayores a tenerlos muy protegidos. En días de frío, los acostamos cuando un gran productor de calor es la actividad física”, explicó.

En este sentido, desde el Ministerio de Salud se realiza la medición de la funcionalidad como un examen universal: Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (Empam), promoviendo el envejecimiento saludable. A partir de esta medición, donde cada adulto mayor es clasificado según riesgo de perder la funcionalidad, se implementan acciones, netamente preventivas, de tratamiento o rehabilitadoras. Acciones que pueden referirse al riesgo cardiovascular, a la salud mental o al ámbito  osteoarticular. Crucial para las personas mayores es contar con buenas redes de apoyo. No siempre se da esto.