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La historia del amable “barrendero” que se ganó el cariño de la gente sólo por saludar

Por La Prensa Austral jueves 10 de octubre del 2019
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Edmundo Rosinelli

erosinelli@laprensaaustral.cl

El trato amable con la gente, saludando a todos mientras desarrolla con el mayor de los orgullos su oficio de “barrendero”, lo tienen por estos días en la cúspide de las redes sociales.

Así como Pedro Almonacid Barrientos, 42 años, trabajador de Areas Verdes, acostumbra a saludar a todos por igual en la calle, los puntarenenses le devolvieron la mano después que en redes sociales subieran su foto.

“Uno lo hace con cariño”, confesó a La Prensa Austral este sencillo hombre que por sus buenos modales se ha ganado el respeto y cariño de la gente.

Todos los días, invierno o verano, tiene una sonrisa presente. Muy temprano, en calle Chiloé, cuando pasajeros de colectivos y del transporte mayor descienden rumbo a sus destinos, ahí está “Pedrito”, saludando a cada persona.

Esto no deja de llamar la atención, sobre todo en los tiempos que vivimos, tan individualistas e impersonales. Por eso escuchar que un desconocido le diga a alguien, “buen día, señorita”, “buen día, caballero”, “que tenga una linda jornada” y siga realizando sus labores no es menor.

¿Quién es Pedro?

Por eso quisimos saber quién es este trabajador, y conocer algo más de su vida personal.

La humildad propia de su persona lo hace ponerse levemente nervioso cuando indagamos en su persona.

Hace 20 años que dejó su ciudad natal, Dalcahue, tentado por un hermano que vivía en Puerto Natales, donde trabajó en una pesquera.

Luego se vino a vivir a Punta Arenas a desarrollar su faceta de maestro de cocina, sin embargo terminó en Areas Verdes, empresa de la cual señala estar muy contento agradecido. “No tengo nada que decir, el trato es muy bueno. Nos pasan todos los implementos de trabajo”.

“Soltero por el momento”, responde sobre su estado civil.  “Pero tengo mi pareja, pero aún no nos casamos”.

Respecto al sentido fraterno de saludar a los peatones en la calle, responde que lo hace porque “uno tiene que ser amable y respetuoso y así se gana el cariño de la gente”.

En ocasiones es visto abriendo la puerta del colectivo a un pasajero o pasajera, y obviamente entregando el saludo de rigor. “Esto lo hago todos los días, es mi forma de ser, y porque así uno le transmite energía a la gente”, comenta.

Corrector

Así como destaca por sus buenos modales, corrige también si tiene que hacerlo.

“Un día me pasó con una niña. Estaba con otros amigos, pero hablando a puros garabatos. La madre iba y venía, andaba por el suelo. Me acerqué a ella y le hice ver su vocabulario, sacando la madre a cada rato. Usted nació de una madre, sea respetuosa. Dónde estudia, le pregunté, en Sagrada Familia, y se quedó calladita. ‘Esto no se hace’ le dije respetuosamente. Ahí se fue y un rato después me buscó porque quería hablar conmigo. Me trajo un chocolate y una bebida. Se disculpó, prometió que nunca más volvería a decir garabatos y me agradeció que la corrigiera”.

En el plano laboral Pedro Almonacid confiesa que ama lo que hace. “Realmente amo este trabajo, si no me gustara hace rato me hubiese ido, pero me encanta lo que hago”.

Como anda diariamente barriendo las calles al final termina siendo testigo de lo que pasa en el centro de la ciudad. “Siempre observo y ando pendiente de todo y ante cualquier cosa sospechosa tomo mi celular y llamo a Carabineros”.

Sobre cómo reacciona la gente cuando las saluda, dice que bien, pero todos quedan sorprendidos.

Este sencillo hombre proviene de una familia de 10 hermanos y 48 sobrinos. El papá falleció y la mamá vive en Chiloé.