Necrológicas

La magallánica que hace 24 años vistió la Roja en un Mundial de fútbol femenino

Por La Prensa Austral domingo 6 de mayo del 2018

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Jessica Sánchez Burgos jugó desde 1991 en Universidad de Chile

Nacida en el club Chile Austral, debió superar los prejuicios y desconfianzas, logrando consolidar una carrera que la tuvo jugando hasta hace dos años en Santiago. En 1994 fue seleccionada en un campeonato mundial que se jugó en la India y en la inauguración de la reciente Copa América femenina, participó en un homenaje de la Federación de Fútbol de Chile

Hace apenas una semana, Chile celebraba el éxito de la Selección Chilena de fútbol femenino, que tras golear 4-0 a Argentina, timbró sus pasajes al Mundial de Francia del próximo año. Las chicas de la Roja se convirtieron en ídolas, fueron recibidas en el Palacio de La Moneda, se les prometió todo tipo de apoyos para desarrollar su actividad e incluso algunas fueron homenajeadas en murales, como Yesenia López, en su natal Viña del Mar. Sin embargo, en muchos medios se repitió que esta clasificación era fruto de un trabajo de diez años, desde aquel Mundial Juvenil Sub 20 de 2008, en que Chile fue el país organizador.

Un error, porque hace 24 años, una Selección Chilena femenina ya hacía historia al participar en el campeonato internacional “Copa Fifa”, que se realizó en agosto de 1994 en la India. Y en las filas de ese representativo nacional, una magallánica se lucía en el mediocampo, al igual que cuando sorprendía con sus habilidades en las canchas de Río Seco o de la Asociación 18 de Septiembre.

Jessica Sánchez Burgos ya a esas alturas destacaba en el fútbol femenino. En 1991 dejó de lado todos los prejuicios y comentarios desalentadores, que en esa época eran mucho más machistas que en la actualidad, y se fue a probar a la Universidad de Chile, donde no sólo quedó, sino que se convirtió en una de sus figuras, defendiendo la camiseta del “Romántico Viajero” por más de veinte años.

Por eso, comenta con un dejo de ironía, que ella y sus compañeras sí que fueron pioneras en el fútbol femenino, en una época muy distinta a la actual, ya que si ahora se habla de poco apoyo, ni pensar en lo que ocurría en ese entonces. Lo bueno sí, es que aunque para ese mundial su viaje pasó prácticamente inadvertido, antes de la Copa América que se jugó en las últimas semanas en La Serena, obtuvieron ese reconocimiento postergado. En la ceremonia inaugural del torneo, la selección de 1994 recibió el homenaje de parte de la Federación de Fútbol de Chile.

“Nos llegó la invitación y fue todo muy rápido. Viajamos las que pudimos, igual se quedaron algunas, a muchas no las veía de esos años. Fue en hotel todo pagado y volver a recordar viejos tiempos, de esos años, el mismo grupo, las cosas que hicimos, fue genial”, partió comentando.

Un sueño en azul y rojo

“Yo viajé a Santiago a probarme en la Universidad de Chile en el año 1991, en septiembre, y ya en octubre fui llamada a la Selección Chilena, y en ese proceso viajamos por todo Chile. Cuando viajamos a la India fue por una invitación y ahí se formó la selección, gracias a Miguel Nasur y dirigida por Sergio Rojas, porque en Santiago había 16 equipos de mujeres jugando fútbol. Entonces siempre estuvimos luchando para que esto sea reconocido, y recién ahora, gracias a las niñas y al avance que hay ahora, se está logrando y espero que se mantenga, por las futuras jugadoras que vienen”, comentó.

Pero esa historia comenzó cuando Jessica Sánchez recién tenía cinco años. “Mi padre Raúl Sánchez Contreras me enseñó a jugar y fue mi primer DT. Empecé en Chile Austral a los 12 años y me quedé jugando. Los mismos locutores me incentivaron a viajar a Santiago, me decían que era buena jugadora, ‘eres la mejor, ¿no has pensado en viajar y probarte en un equipo?’ y lo pensé y dije ‘por qué no, si yo soy de la U’ y mi idea fue probarme, no estar más de una semana, jugar un partido y venirme. Pero de ese entonces pasaron 26 años, jugando en Santiago por la Universidad de Chile y en otros equipos, de hecho me han llamado para entrenar equipos, pero hasta el día de hoy sigo jugando”, cuenta orgullosa la jugadora, que agradece el apoyo de su hermana Lorena, a quien llama su “manager”, en broma, y que también jugó tanto fútbol como futsal.

Actualmente, Sánchez defiende la camiseta del Club Deportivo Independencia. “Voy a cumplir dos años de regreso en Punta Arenas y con mi hermana Lorena formamos el club, y hemos jugado baby fútbol por las senior y fuimos campeonas tres veces. Estuve entrenando a los niños de Independencia cuando llegué, porque tuve una lesión de ocho a nueve meses, pero cuando me recuperé, dejé mi cargo y empecé a jugar otra vez”, aseguró Sánchez, que también agradece el apoyo que ha tenido de parte de Héctor Caileo.

La odisea en India

Como ya está dicho, las condiciones de trabajo de esa primera experiencia mundialista distan mucho de la actualidad. Casi como comparar la realidad de la Roja masculina con la femenina actual.

“Estuvimos casi un mes. Tomamos como tres aviones y llegamos en una avioneta, a Madras. India es otro mundo, porque estábamos en un hotel cinco estrellas, y al lado, las chozas. Allá no hay categorías de más o menos, están todos juntos. Y las vacas sagradas, no sé qué comíamos allá, pero bonita experiencia, un país muy caluroso es como estar dentro de un horno”, recordó.

En lo futbolístico, el conjunto nacional terminó en tercer lugar, y por ello, aún atesora su medalla. “A Uzbekistán le ganamos 5-0 y anoté un gol. Estaba Hungría, Rusia, Ghana, potencias mundiales. Es que de Argentina para allá todos se dedican al deporte y al fútbol, y les pagan. Aquí podemos conseguir eso. Imagínate, 24 años y ahora las niñas están luchando por lo mismo, por lo menos ahora les van a pagar algo, antes a nosotras nos daban el pasaje, un sándwich y un jugo; lo único bueno es que cuando viajábamos y fuimos pasando de etapas, nos daban un viático”.

Esa odisea y experiencia esperan comunicar a las actuales figuras de la selección, porque “tenemos muchos videos que vamos a tratar de reunir, de ese entonces, creo que Miguel Nasur los guardó, para poder hacer un documental y mostrárselo a las seleccionadas de ahora”.

A su regreso, se mantuvo en la “U” y ganando títulos, pero sin trascender a nivel mediático. “Obviamente las condiciones actuales no son las mismas que en nuestra época, todo ha cambiado. Igual en la Universidad de Chile tuvimos mucho apoyo. Para mí es la mejor escuela que hay, de todos los equipos. Aparte que estaba en ese tiempo el doctor René Orozco, muy buena persona, nada que decir. Y además, los jugadores siempre con nosotros, no había distancia con ellos, entrenábamos en el Caracol Azul con ellos. Recuerdo que Víctor Hugo Castañeda siempre estaba con nosotros, Leo Rodríguez también nos iba a preguntar cómo estábamos, el ‘Tomatín’ Rojas, en general, muy buena relación con todos”, agradece.

Referente en Magallanes

Jessica Sánchez regresó hace dos años a Punta Arenas, donde sigue exhibiendo su calidad, la que le ha permitido notar el creciente interés de las mujeres en jugar futbol. Y aunque podría perfectamente ser entrenadora, ella insiste en que le queda cuerda para rato.

“Hay mucho futsal, y niñas buenísimas, que espero que no se pierdan. Creo que empezaré a ir más a las canchas y gimnasios, porque tenemos un proyecto de buscar a las mejores, hacer un video y ver si alguna puede llegar a Francia, al Mundial. Siempre me preguntan si voy a entrenar, pero es que mientras yo juegue, no voy a tener tiempo. Yo tuve a cargo a los niños de las inferiores de Independencia, en un lapso en que estuve lesionada, pero cuando me recuperé renuncié a ese cargo y me dediqué a jugar. Obviamente estaré apoyando o enseñándoles, pero yo sigo jugando”, insistió.

En todo caso, está muy contenta de este nuevo aire en el fútbol nacional, que tras la depresión que significó que el país la eliminación de los varones para el Mundial de Rusia, ahora gracias a las mujeres, hay un renovado espíritu. “Es genial todo este interés, ya era hora, porque nosotras igual luchamos mucho y lo que hicimos pasó inadvertido, no había redes sociales, poca comunicación y al fútbol femenino no se le daba interés, en ningún ámbito deportivo, en realidad, al fútbol siempre lo tuvieron al margen. Este país ha sido muy machista en ese sentido, pero bien ahora por las chiquillas, porque se logró una buena sintonía, diarios, radios, televisión y además, obtuvieron un buen resultado”.

Así que cuando en una charla futbolera le mencionen que los magallánicos mundialistas en fútbol son Atilio Cremaschi (Mundial de Brasil 1950), Honorino Landa (Chile 1962) Mario Galindo (Alemania 1974 y España 1982) y Mauricio Aros (Francia 1998), ahora tiene que agregar el nombre de Jessica Sánchez Burgos, una crack que le hizo una gambeta a los prejuicios y al machismo para ser una precursora del fútbol femenino.