Necrológicas
  • Amina Rodríguez vda. de Molina
  • Rodolfo Antonio Godoy Huenteo
  • Fernando Muñoz Subiabre

La minuciosa labor para hacer inmortal a la ballena azul que varó en el estrecho de Magallanes

Por La Prensa Austral miércoles 14 de marzo del 2018

Compartir esta noticia
281
Visitas

El ejemplar de 21 metros se encuentra siendo despostado por el equipo de la Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural de Río Seco, quienes ya han logrado avanzar un 30% en la labor a poco más de tres semanas de su hallazgo.

El 17 de febrero pasado fue encontrado un ejemplar de la ballena azul en las costas del sector de Punta Delgada a 167 kilómetros de Punta Arenas, y hasta ahora aún se sigue trabajando en la tarea de desposte y retiro de todo lo que se encuentre dentro del cetáceo para poder trasladarlo al Museo de Historia Natural, en Río Seco.

“Lo ideal sería poder transportar sólo los huesos, pero el problema es que la ballena está de espalda. Entonces, no tenemos acceso a la parte de abajo, lo cual implica una operación compleja. Ya hemos logrado traer una escápula, el hueso de la lengua y barba de la ballena, y esperamos la próxima semana poder traer la otra escápula y ojalá algunas costillas”, cuenta Miguel Cáceres, quien es secretario de la Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural.

Hasta ahora el avance que ha logrado el equipo es de aproximadamente un 30% y se ha tardado un poco más por la baja en los voluntarios que acudían en ayuda los primeros días. “Ahora somos tres personas y no vale la pena que vayamos solos porque sí avanzamos, pero es poco, entonces es más el desgaste físico que tenemos. Al principio, éramos como diez y ahora se han ido varios y pronto volverán otros amigos que nos ayudarán para que volvamos a la labor ojalá mañana (hoy) o el jueves”, manifiesta Aymara Zegers, quien es parte del equipo de investigación.

El olor era fuertísimo los primeros días, pero afirman que se ha reducido bastante con la ayuda del viento y del tiempo. “El olor no es un problema, de hecho los marinos nos dijeron que no hay problema con que la ballena siga ahí este tiempo”, agrega Aymara. Además la ballena en estos momentos es alimento para las aves carroñeras del sector, que en realidad poco y nada reducen el grueso que realmente implica un ejemplar así.

“Hemos sacado varias toneladas ya con nuestro trabajo, los huesos al menos ya están expuestos, y ahora viene la parte compleja también de retirar los órganos y pulmones que son enormes. La cabeza es del porte de un bote y esperamos pronto poder traer el cráneo al museo para ya tener gran parte de la tarea avanzada con la ayuda de la gente de San Gregorio que ya nos tendieron la mano anteriormente, y que ahora se comprometieron a prestarnos un camión grúa con una rampa de 5 metros para traer a la ballena por partes”, concluye Miguel Cáceres.