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La Nana: “Quiero que la gente pueda servirse un rico plato de comida casera”

Por La Prensa Austral lunes 8 de febrero del 2016

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Un mes de vida cumple mañana el local “La Nana”, situado en las esquina nororiente de la intersección de calles Ignacio Carrera Pinto y Zenteno. El local es conducido por su propietaria y cocinera, Ana Gallardo Oyarzo, quien en poco tiempo quiere perfilarse como una opción económica y de calidad para sus comensales, ofreciendo menús diarios por no más de 3.500 pesos, con una variedad gastronómica que varía entre pastas, platos chilenos tradicionales y la comida casera local.

Durante 15 años la señora Ana trabajó como asesora del hogar, años de los que guarda gratísimos recuerdos, con queridos patrones. Durante todo ese tiempo, esta oriunda de Aysén, fue perfeccionando sus delicias, las que como uno de sus empleadores le decía, parecen comida de estancia, aludiendo a lo abundante de sus platos.

Fue así que después de muchos años “apatronada” quiso dar el salto y transformarse en su propia jefa, y de paso, poder trabajar con sus hijos Carolina y Ricardo, y qué mejor manera de unir a los suyos que con algo que desde muy pequeña le gustó: la cocina.

Entonces, Ana replicó lo que una hermana suya había emprendido en su tierra natal, y abrió su local de comidas, que si bien durante las tardes ofrece comida rápida, como sándwich y papas fritas, durante el mediodía se vuelca a la cocina casera para atender a los que, poco a poco y en cuestión de semanas, se han convertido en fieles clientes.

“La idea es que quien venga a almorzar, pueda disfrutar de un plato hecho con cariño, con productos de buena calidad, con sabor de casa y a un precio bueno, que dé gusto venir otra vez”, manifestó la experimentada cocinera.

La lasaña es su plato favorito, al menos para prepararlo, aunque para sus comensales, los tallarines y las tradicionales “guatitas” a la jardinera, son también una muy buena opción para probar de su menú.

Entre los mayores “fans” de Ana están sus pequeños nietos, Benjamín de 5 años y Yeritza de 7 años, quienes de vez en cuando revolotean en el comedor alegrando el espacio y dándole un toque mucho más hogareño. De hecho, son ellos los responsables del nombre que tiene esta “picada”, ya que “Nana” es el nombre afectuoso con el que llaman a su abuela.

No obstante, el futuro es incierto para la emprendedora. Sólo espera establecerse y ganarse el afecto de sus clientes, para poder más adelante habilitar un espacio más grande donde atenderlos, ya que por ahora, el local, si bien es acogedor, tiene capacidad para no más de 8 comensales, aunque siempre está la opción de encargar la comida de casa “para llevar”.

Ana Gallardo se levanta muy temprano, y a las 8 horas ya está trabajando, a fin de que de lunes a sábado, a las 12,30 horas, ya pueda abrir sus puertas y recibir a quienes quieran probar sus delicias. Además, los sábados tiene un horario especial durante la noche, que va desde las 21 horas hasta las 4 de la madrugada, ideal para terminar un “carrete” comiendo algo rico.

Los menús incluyen pan, un sabroso pebre, y varían a diario. Los valores fluctúan entre los 3 mil y 3 mil 500 pesos por persona, y las porciones, como antes se dijo, prometen no dejar con hambre a nadie.