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Las pajitas comestibles y biodegradables que ayudan a preservar el medio ambiente

Por La Prensa Austral lunes 28 de enero del 2019

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Primero fueron las bolsas plásticas y luego las bombillas (o pajitas, para algunas personas), todo para mejorar el cuidado del medio ambiente. De a poco van surgiendo iniciativas en este sentido, y que en este último caso, ya son notorias en algunos restaurantes y pubs. Sorbos es la marca de bombillas que tienen como principal característica, ser biodegradables y además, comestibles, con siete sabores para disfrutar de un buen trago o bebida.

En el año 2014 se creó esta fórmula y un año después, la compañía, saliendo en octubre de 2016 al mercado español, para de ahí expandirse, llegando a Chile en octubre de 2018. Surgió como alternativa primero, de las bombillas de acero inoxidable, y luego de las de vidrio, papel, bambú y por supuesto, plástico.

Están presentes en siete sabores: lima, frutilla, limón, jengibre, canela, manzana verde, y chocolate, además de un sabor neutro, y están hechas, principalmente, de azúcar, con un gel que impide que se deshaga en el líquido, que mientras más frío sea, más tiempo mantiene la rigidez de la bombilla (mínimo 25 minutos; con hielo hasta 45 minutos). Tras ese lapso va perdiendo rigidez, pero mantiene su funcionalidad para sorber líquidos, no se deshace. Sin embargo, al contener azúcar, llevan sellos negros, pero consumirlas es opcional. No contienen alérgenos (están libres de gluten), su fecha de vencimiento es de 24 meses y se deben conservar en lugar fresco y seco. Además, han sido testeados por el Instituto de Salud Pública.

Innovación

En Punta Arenas, la impulsora de este emprendimiento es la colombiana Karen Morales, quien junto a su esposo, Andrés Usaj, ya han logrado posicionar esta alternativa en La Tabla, restaurante El Mercado, Kiosco Roca, Esquina 21, Bodega 87, Creativa Barista y pub Deja Vu.

“Lo bueno es que no le cambia el sabor a la bebida ni el color, que es algo que siempre se pregunta. y además se puede comer. Hay diferentes sabores. Nosotros empezamos hace dos meses y ya que Punta Arenas está viendo el tema del medio ambiente, con lo del plástico, qué mejor que innovar que con la parte de las bombillas, que hay una campaña”, destacó Morales.

Cada caja tiene una presentación de 200 bombillas, y de un solo sabor. Los que tienen locales como pubs o de venta de alcohol, prefieren adquirir con sabores más cítricos, mientras otros locales han optado por algunos más dulces, para acompañar helados, por ejemplo. La diferencia sí, va en el precio, porque las bombillas plásticas tienen un costo de 30 pesos, mientras que las de Sorbos, $245. “Sólo es cuestión de tomar una decisión y de darle un valor agregado a su producto”, advirtió Karen Morales.

Pero además de estar en contacto con los empresarios gastronómicos locales, los emprendedores buscan ampliar los horizontes de las bombillas. Para ello, tomarán contacto con el Ministerio de Medio Ambiente para también llegar a otros locales de la región, como Puerto Natales.