Necrológicas

Mausoleo de Bomberos de Natales afectado por filtraciones de lluvia

Por La Prensa Austral sábado 9 de julio del 2016

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Filtraciones de agua y humedad afectan al mausoleo del Cuerpo de Bomberos de Puerto Natales, ubicado en el Cementerio Padre Alberto Hurtado, donde descansan los restos del mártir de esta institución, el malogrado brigadier Marcelo Alvarado Saldivia.

Los restos del joven de 17 años fallecido el 4 de noviembre de 2014 como resultado del incendio que destruyó el cuartel de la Segunda Compañía de Bomberos, estuvieron depositados en un nicho en el Cementerio Padre Pedro María Rossa hasta el sábado 9 de enero de este año. Ese día el féretro fue trasladado al mausoleo institucional del Cuerpo de Bomberos de Puerto Natales, que recién había sido construido con una inversión de $ 20 millones.

Desde esa fecha, para el dolor de los familiares del joven mártir, cada vez que llueve, se concentra la humedad al interior del recinto, y comienzan a caer grandes goterones que se depositan en charcos en el piso.

Lo anterior ha provocado que se vayan dañando los adornos y alfombras que familiares y amigos han llevado hasta el lugar.

La situación fue planteada por los familiares al superintendente del Cuerpo de Bomberos, Iván Oyarzo, quien le hizo presente la situación al contratista, José Aliro Oyarzo, quien hasta el momento no ha realizado ninguna reparación, pese a que el hecho está en su conocimiento a los pocos días de haberse inaugurado el mausoleo.

Carmen Saldivia, madre del joven mártir manifestó que “si hubiera sabido esto nunca habría trasladado los restos de mi hijo. Es doloroso para nosotros como familia enfrentar esta situación todos los días, pero Marcelo (su hijo) era bombero y quería mucho a esta institución, por ello consideramos que era el lugar adecuado para que descansara”.

Calificó como una burla para ellos de parte del contratista no haber realizado ningún trabajo para subsanar la situación. Carmen Saldivia todos los días a las 15 horas llega al cementerio a visitar la tumba de su hijo y con dolor debe ver el estado en que se encuentra el mausoleo, cuya pintura ya se está desprendiendo.