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  • José Arturo Sotomayor García

Mujer y su hijo discapacitado pierden hogar en incendio

Por Nicolás Ulloa sábado 1 de agosto del 2015

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“No sé cómo le haré, pero tengo que comenzar a luchar de cero de nuevo”, es parte del conmovedor testimonio que Gladys Mancilla Paredes compartió con La Prensa Austral, en medio de los restos que quedaron de su propiedad, que cerca de las 8,20 horas de este viernes fue consumida por la acción del fuego. Dicha vivienda era compartida con su hijo de 38 años, afectado por una discapacidad mental, con quien se había retirado a trabajar hacía sólo minutos. Los ocupantes perdieron también todos sus enseres.

Poco y nada pudieron hacer los voluntarios bomberiles para salvar la vivienda de Avenida Circunvalación Nº251, en la población Gobernador Philippi . Y es que a la llegada de los bomberos de cuatro compañías, el fuego ya había envuelto completamente la construcción. El primer temor, por la hora a la que se desató la desgracia, era la posible presencia de moradores, interrogante que minutos más tarde se disipó, al conocerse que en ese momento la dueña de casa y su hijo se dirigían a la pesquera donde trabajaban.

La violencia de las llamas se propagaron a un galpón contiguo y a una leñera ubicada en la parte posterior del inmueble. Pese al esfuerzo bomberil, la destrucción fue total, sin que existieran seguros comprometidos.

Esfuerzo de años

Hace poco más de tres décadas que Gladys Mancilla comenzó a levantar su hogar en lo que por esos años, era un desolado terreno. Con mucho esfuerzo y la ayuda de sus tres hijos, fue tomando forma su vivienda, que incluso tenía espacio para cobijar a sus nietos, que disfrutaban visitándola.

Con desazón la mujer relató a nuestro medio cómo estaban distribuidas las habitaciones, y resulta sobrecogedor ver cómo al recordar cada espacio no puede contener el llanto.

“Tanto trabajo, tantos años de historia, todavía no me cabe en la cabeza lo que pasó (…) no nos quedó nada, y lamento mucho un retrato de mi abuela que estaba en la pared del fondo”, admite la propietaria, mientras apunta un lugar donde en algún momento hubo una muralla, la que el fuego destruyó.

Empezar de nuevo

La vecina espera junto a su hijo comenzar de nuevo, y quizás con la ayuda de la comunidad, volver a tener la mediagua que hace 32 años le sirvió de morada.

La familia requiere con urgencia vestuario y alimentos, ya que sus dos integrantes sólo quedaron con sus buzos de trabajo. Si bien el municipio se acercó al sector para poder canalizar alguna ayuda, orientada principalmente al retiro de los escombros, hacen un llamado para recolectar materiales de construcción o recursos que le permitan reconstruir lo devastado por el fuego.

Para quienes puedan tenderle una mano a esta pobladora, pusieron a disposición el teléfono de una de sus hijas, Paola Navarro, a quien pueden contactar en el número 61697629.