Necrológicas

¡Multitudinario fervor al Jesús Nazareno!

Por La Prensa Austral lunes 27 de agosto del 2018

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Representantes de más de 20 organizaciones se sumaron a tradicional ceremonia religiosa.

Miles de fieles dieron vida a la procesión de Jesús Nazareno, tradición chilota que fue traída a nuestra región por los migrantes isleños que han instalado de forma definitiva en la comunidad magallánica esta festividad cuyas raíces se sitúan en el siglo XVII, cuando se llevó la imagen de Cristo de Caguach para hermanar a los habitantes de las islas de Caguach, Alao, Apiao, Tac, Chaulinec y Meulín, las que estaban en conflicto.

Lo vivido este domingo en Punta Arenas, fue una demostración de fe, donde miles de devotos caminaron bajo la lluvia por las calles del barrio 18 de Septiembre y poblaciones aledañas.

Entre los miles de fieles que se sumaron a esta procesión que partió desde el Santuario de Avenida Circunvalación, frente a la población Nueva Independencia, se encontraban Carmen Naranjo, de 83 años, quien estuvo acompañada por María Manquemilla, 73 años. “Participamos todos los años porque tenemos fe”, relató Carmen, quien argumenta que en esta oportunidad no pudieron participar del novenario porque el horario no lo permitía.

Por su parte, María Manquemilla destaca que siempre ha sido devota del Cristo de Caguach. Es oriunda de Chiloé y llegó con 42 años a Magallanes. En la región formó a su familia, la que también es devota del Nazareno.

A sus 79 años, Carmela Núñez, lleva la bandera lila representativa de Jesús Nazareno. Admite que hay un gran trabajo detrás de esta procesión, que hace con mucho cariño. “Por eso nos alegra tanto que haya venido tanta gente a acompañarnos”, agrega esta devota, quien es oriunda de Queilen.

Carmela se vino a los 17 años, llegó sola a la región y acá formó su familia, quien también la acompañó en la procesión, “Mi hija también anda conmigo. Esta es una devoción que se vive en familia, algunos trabajan, pero la mayoría viene y participa”, remarcó.

De la misma manera, José Hernández, de 72 años, también lo hizo acompañado de su familia. “Sólo venimos por devoción y fe, no le pedimos nada. Es sólo la fe y porque soy chilote”, añade José, quien señala que llegó a Magallanes a cumplir con su servicio militar, se vino a bordo del buque Angamos, en un viaje que duró más de una semana. Después nunca más se fue, aunque ahora viaja a visitar a su hijo al norte, pero es sólo de paseo.

Otro de los fieles, Héctor Anselmo Vivar, de 73 años, destacó que “hay una gran devoción y es una oportunidad para acercarse a Dios”. Estuvo muy enfermo, con problemas en los pulmones, y esa es una razón que tiene para adorar al Nazareno. “Dios me dio vida de nuevo”, manifiesta.

Vivar es oriundo de Achao y llegó a Magallanes con 16 años. Se vino a trabajar y no se ha perdido procesión.

Una demostración de fe

En la oportunidad, el obispo de Magallanes, monseñor Bernardo Bastres, sostuvo que este año están subrayando la importancia de los tres años de preparación para celebrar los 500 años de la primera misa que se hizo en 1520 y cuya celebración se realizará en 2020.

“Admiramos la devoción de la fiesta de Chiloé que manifiesta un gran cariño por el Nazareno a pesar del frío y de la lluvia, la gente sale a la calle y da testimonio de fe y que le tiene un gran cariño a Jesús. Nunca disminuye, pero las calles dan testimonios de la multitudinaria cantidad de personas que nos acompaña. Pero además son muchas las personas que acompañan en los alrededores de la procesión que ven pasar al Nazareno y luego vuelven a sus casas”, concluyó.