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Ricardo Jaña, del Inach: “Necesitamos homologar la información para saber si son efectivamente 20 ºC”

Por La Prensa Austral sábado 15 de febrero del 2020

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El miércoles 6 de febrero la base argentina Esperanza registró 18.3 ºC. Tres días después, científicos brasileños en la isla Seymour registraron 20,75 ºC. Ambos registros se han producido en el sector noreste de la península Antártica.

Las altas temperaturas que se han registrado este mes en la Antártica preocupan no sólo a la comunidad científica, sino a la población mundial completa, situación que recalca el cambio climático y el aumento de temperaturas en los últimos 20 años.

El doctor Ricardo Jaña, del departamento científico del Instituto Antártico Chileno (Inach), se refirió respecto a los datos entregados por el investigador Carlos Schaefer. “Primero hay que saber si son efectivamente 20 grados Celcius. Debemos validar esta información, ya que fue generada por una estación meteorológica automática que no es una estación de observación permanente, por lo tanto homologarla va a ser difícil”.

En distintas bases del continente blanco se encuentran estaciones meteorológicas permanentes, las cuales están instaladas hace algún tiempo y tienen un determinado protocolo. El programa del Dr. Schaefer que estudia suelos congelados tiene un sistema que puede ser preciso y exacto, pero no es permanente. “Esta base se encuentra cerca de la estación Marambio, la que es permanente y registró en la misma fecha 15 grados Celcius”, señala Jaña.

Hay que considerar que la península Antártica ha sido una de las zonas más afectadas por el calentamiento global, lo que afecta a todo el planeta.

En tanto, el paleobiólogo y director del Instituto Antártico Chileno, doctor Marcelo Leppe Cartes, llama a ser cautos y esperar la validación de estos registros por parte de la Organización Meteorológica Mundial, pero “esto no impide constatar que la tendencia al alza de las temperaturas en este sector de la Antártica es innegable y las consecuencias en el ecosistema ya comienzan a ser visibles. Estuve en febrero en el sector del archipiélago Shetland del Sur, donde están varias de nuestras bases, y varios glaciares mostraban un aspecto gris, terroso por los sedimentos que comienzan a aflorar ante la disminución de la masa de hielo”.