Necrológicas
  • Raúl Ampuero Ampuero
  • Sofía Trujillo Lorca
  • Flor Díaz Retamales
  • Leandro Nikolas Fernández Biscupovich
  • Ricardo Antonio Mancilla Meza
  • René Araya Arancibia

Niña de 7 años podrá dejar la Uci Pediátrica tras exitosa instalación de marcapasos diafragmático

Por La Prensa Austral martes 11 de abril del 2017
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
1.608
Visitas

Silvia Leiva Elgueta
sleiva@laprensaaustral.cl

“Gracias a Dios todo salió bien y ahora va a poder salir del hospital”, señalaba este lunes Sandra Arteaga Ulloa, la abuela de Martina Mansilla Colivoro, de 7 años, tras la realización de un inédito procedimiento quirúrgico para instalar un marcapasos diafragmático. El éxito de esta cirugía, realizada durante la mañana de ayer en el Hospital Clínico de Magallanes, permitirá a la niña dejar la Unidad de Cuidados Intensivos (Uci) de Pediatría donde ha vivido durante los últimos cuatro años, siempre conectada a un ventilador mecánico.
Para la familia el procedimiento, que estaba programado para las 8,15 de la mañana de ayer, ponía fin a cuatro años de espera, de realizar gestiones y de golpear puertas para financiar un equipo que tiene un costo que bordea los $60 millones y cuya instalación no se había realizado en Chile. En los días previos, el nerviosismo de la familia era evidente, pero Martina ingresó al pabellón con una sonrisa que ilumina y que siempre regala en los pasillos de la Uci Pediátrica, la misma que la llevó a ser la regalona de los funcionarios de dicho centro asistencial.
Mientras estuvo en cirugía, su familia esperaba en los pasillos que dan a los pabellones quirúrgicos del tercer piso del Hospital Clínico, a la espera de conocer cómo marchaba el procedimiento. Su abuela Sandra, quien es como la mamá de Martina, esperaba afuera mientras los médicos intervenían. En sus manos sostenía una toalla de la Martina, con la imagen de la Princesita Sofía, mientras a su lado circulaban funcionarios del propio recinto de salud, quienes han sido parte de la familia de esta pequeña durante los años que estuvo internada.
Fue alrededor del mediodía que la niña dejó el pabellón y fue derivada a su pieza en la Uci Pediátrica, donde pudo compartir con su familia. La pudieron ver despierta y consciente, mientras el médico a cargo explicaba que la operación fue “todo un éxito”.
Complejo diagnóstico
Martina nació con una hidrocefalia, una enfermedad que produce la acumulación de líquido cefalorraquídeo en los espacios del cerebro y del cráneo. Fue por esta razón que a los 8 días de nacida le instalaron una válvula derivativa, es decir un drenaje inserto dentro de su cabeza que le permite eliminar los líquidos. Este procedimiento le permitió llevar una vida relativamente normal, como cualquier niño de su edad, dando sus primeros pasos y siendo capaz de hablar.
Sin embargo, la niña sufrió una falla valvular. En enero de 2013 esto generó una hipertensión cerebral, que es muy similar a lo que ocurre en un accidente cerebrovascular. Esto le provocó una lesión en el tronco cerebral. Además presenta epilepsia, siendo algo normal en la enfermedad que ella tiene.
La familia comentó que el problema médico de la niña radica en que no tiene la respiración voluntaria, es decir, su cerebro no envía la orden para que el cuerpo respire. Entonces desde 2013 vive conectada a un respirador mecánico que le impide dejar la Uci Pediátrica del Hospital Clínico de Magallanes, donde vive desde entonces.
La voz de los especialistas
Tras la intervención quirúrgica, el cirujano pediátrico del Hospital Clínico de Magallanes, José Antonio Sepúlveda, manifestó que esta es la primera vez que se instala un marcapasos diafragmático de esta marca en Chile. “La paciente tenía una insuficiencia respiratoria de origen central, neurológico, que le impedía respirar por sí sola por períodos, esto significó que no pudiera dejar la Unidad de Cuidados Intensivos, entonces lo que se busca con este procedimiento es lograr el alta”, afirmó, asegurando que el aparato le va a permitir llevar una vida normal.
Previo a esta cirugía, Martina recibió un entrenamiento para que pudiera respirar, proceso en el que fue acompañada por los kinesiólogos del Hospital Clínico.
Mientras tanto, el cirujano infantil del Hospital Padre Hurtado, San Juan de Dios y la Clínica Alemana, Renato Acuña, destacó que con esto se marca un hito, en el sentido de que no todos los niños con diagnósticos complejos hay que derivarlos al nivel central. “En regiones se puede hacer muy buena medicina, hay buena tecnología, equipos y se cuenta con el recurso humano. La cirugía fue un éxito y no nos cabe duda que va a volver a su casa”, puntualizó.