Necrológicas
  • Ximena Paz Alvarez Ruiz
  • Clara Díaz Guenchor
  • Teodoro José Arroyo Gómez
  • Julio Sebastián Calderón Maclean
  • Francisca Gallegos Rubio
  • Melissa Alexandra Vera Torres
  • Luis Ortega Barría

Niños que formaron parte de las listas de espera quirúrgica por dos años, fueron los primeros beneficiados de mega operativo de salud

Por La Prensa Austral viernes 29 de abril del 2016

Compartir esta noticia
587
Visitas

A pesar del ayuno de varias horas y de que será intervenido en algunos minutos, Maximiliano Sepúlveda Zúñiga, 5 años, está pintando un dibujo en uno de los comedores del buque Sargento Aldea de la Armada donde espera junto a su mamá para ingresar a pabellón donde será intervenido de amígdalas. El alumno de la Escuela Juan Ladrilleros de Puerto Natales es uno de los 80 niños magallánicos que será beneficiado con el mega operativo de salud que lleva adelante la Armada en conjunto con la Fundación Acrux, en el Mes del Mar.
Yohana Zúñiga Ulloa, mamá de Maximiliano, comentó que está en lista de espera por una cirugía de amígdalas y adenoides. “Va a cumplir seis años en agosto y está en lista de espera desde 2014. Lo derivaron de Puerto Natales al Hospital Clínico de Magallanes porque desde que nació ha tenido amigdalitis y todas las enfermedades terminadas en “itis”, así que lo derivaron del Cesfam con una interconsulta”, subrayó.
Agregó que en el Hospital Clínico fue evaluado por un otorrino, quien le informó que era candidato a la intervención quirúrgica. “Nos dijo que había que operarlo rápidamente, porque tenía las amígdalas demasiado grandes, pero había una extensa lista de espera, quedando como prioridad, pero igual había que esperar. Cuando surgió lo del operativo nos llamaron de inmediato”, aseguró esta mamá natalina.
Comodidad y
seguridad a bordo
Respecto de las instalaciones del navío, Yohana aseguró que son seguras y cómodas, señalando que los niños se relajan en el buque. “En el hospital se estresan más, acá tienen la emoción de estar dentro de un buque, de compartir con gente de la Armada y tienen más curiosidad por el entorno”, sentenció. Esto fue reafirmado por Maximiliano quien asegura: “Sí me gustó, es que no había estado nunca en uno (buque)”.
Otro de los pacientes beneficiados fue a Vicente Cadegan, alumno de primer año básico en el Instituto Don Bosco, quien también formaba parte de las listas de espera por una fimosis. Con su polerón de “Spiderman”, corriendo por las salas de espera emulando a su héroe, el niño exclamó: “¡me van a operar!” y reconoció que estaba un “poquito” nervioso, para luego volver a imitar a su héroe.
También le gustaron las instalaciones del buque Sargento Aldea, donde estuvo con su papá Eduardo Cadegan, quien admitió que previamente los llamaron del Hospital Clínico para contarles que serían parte de este operativo médico. “Estuvo en lista de espera alrededor de dos años. Fue a comienzos de 2014, cuando el médico realizó el diagnóstico de fimosis”, afirmó Eduardo, quien concordó en que el desarrollar las cirugías en las instalaciones de un barco, ayuda a evitar que los niños se pongan nerviosos.
Otro de los pacientes que espera su turno es José Luis Díaz Mañao, quien cursa el kínder en el Colegio Miguel de Cervantes. A pesar de estar en ayuna por alrededor de 10 horas, se muestra tranquilo y se dedica a pintar. A su lado se encuentra su mamá Alejandra Mañao Pacheco, quien apuntó que por una fimosis, su hijo se encuentra en lista de espera desde enero de 2015. Los llamaron hace una semana para evaluarlo y fue en esa instancia donde le contaron del operativo a bordo del buque de la Armada.
En otras de las salas y esperando entrar a pabellón, está Néstor Naguil Piutín, en lista de espera desde hace un año por fimosis. El alumno de segundo básico de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, fue evaluado la semana pasada en el Hospital Clínico donde le informaron del operativo. Sólo imploró a las enfermeras que “no lo pinchen”, mientras ellas le tomaban la presión y la temperatura.
Son parte de los pequeños pacientes que serán favorecidos por el mega operativo de la Armada en conjunto con la Fundación Acrux.