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  • José Ramón Ampuero Guzmán

“No hay edad para jugar a esto, el problema son las casas que los maridos no dejan salir a las mujeres”

Por La Prensa Austral viernes 17 de mayo del 2019

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Irma Morales y Aurora Culún, campeonas nacionales de rayuela

Ambas representan al Club Deportivo Prat y vienen de ser las mejores en el campeonato nacional jugado el fin de semana pasado en Caldera, donde compitieron 150 mujeres

Para las mujeres, entrar en un deporte dominado por los hombres siempre ha sido una misión difícil. El machismo es un contrincante más a la hora de practicar alguna disciplina, aunque en los últimos años ha habido avances. Pero cuando el deporte se junta con la tradición, cuesta el doble.

Es lo que sucede con nuestro deporte nacional: la rayuela. Más allá de aquella patronal actividad en que se maltratan animales bajo el nombre de rodeo, es la rayuela el verdadero juego popular. En torno a él se comparte, se echan bromas, se cocina un asadito acompañado de un vinito. Y si bien su práctica no es tan masiva como en décadas pasadas, de tanto en tanto surgen algunas agradables sorpresas.

Como la historia que une a Irma Morales Carroza, de 61 años, y a Aurora Culún Magán, de 62, que el fin de semana pasado se titularon como campeonas nacionales de rayuela, en el torneo realizado en la ciudad de Caldera, en la lejana Región de Atacama. Ambas compitieron en esta modalidad de tejo plano, una de las dos variantes que tiene este deporte (y que por ello cuenta con dos federaciones) y al que concurrieron 150 mujeres de todo el país.

Y de todas, ellas lucieron con orgullo la bandera magallánica, exhibiendo con orgullo las medallas doradas que consiguieron, representando al Club Deportivo Prat.

Una forma de mostrar también a los escépticos y retrógrados que las mujeres también pueden lucirse en esta disciplina.

Porque pucha que les costó ser aceptadas en este mundo, más que si hubiesen querido practicar fútbol, básquetbol o incluso boxeo. En la rayuela sí que está muy marcado el acento masculino, y ellas lo saben.

Irma Morales practicó voleibol y básquetbol, desempeñándose hasta hace algunos años, en los seniors de la Anef. En tanto, Aurora Culún practica atletismo y lanzamiento de la bala y con una familia ligada al básquetbol, en Porvenir.

“Yo llevo tres años en este club. Fue raro porque siempre me ha gustado la rayuela, mi hijo un día me dice ‘¿por qué no vas a jugar¿’ y yo le digo ‘¿y cómo entro, si no sé?’. Ahí me dijo ‘ya, el papá de un amigo te va a llevar’. En la familia nadie jugaba, pero siempre me gustó, porque viví muchos años en San Gregorio y ahí jugábamos para pasar el rato, íbamos al gimnasio”, partió recordando Irma Morales, madre de cuatro hijos: Daniel Salazar (43 años), Roberto Salazar (42) Dahiyan Salazar (36) y Cristián Salazar (32). “además tengo 8 nietos y otro en camino”.

El caso de Aurora Culún fue más difícil. “A mí me gustaba nomás, pero cuando quería entrar a jugar, era tiempo de puros hombres, que me dijeron que no podía entrar porque no admitían mujeres. Esperé año, año, año, año, hasta que un día, vi por televisión que un vecino estaba en la rayuela. ‘Acá está mi oportunidad’, pensé. Hablé con él y me llevó a jugar. Entré en el club y después me cambié al Prat”, recordó Culún, madre de Gloria de 37 años, Rodrigo de 34, Raúl de 32, y Macarena de 24, a las que se suman sus nietas Keusmara de 12 años y Naihara de 2 años.

Como asegura Irma Morales, todo este tiempo que llevan jugando “ha sido lindo, es uno de los mejores deportes que hay. Acá somos las únicas dos en este club, en Punta Arenas hay otra más en el club Sargento Aldea”.

El campeonato

Reunidas en la sede de la rama de rayuela del Club Prat con el presidente Jorge Flores y el tesorero, Jorge Varas, ambas mujeres recordaron el torneo en el que representaron a Magallanes. “Por el hecho de ser 75 parejas, no íbamos a alcanzar a jugar el campeonato en dos días. Así que se hizo una selección del sur y otra del norte. En el sur entraron Coyhaique, Angol, Valdivia, La Unión, más nosotras, que representamos tanto a Punta Arenas como al Club Deportivo Prat, no a la selección en sí. El sábado se jugaron cuatro partidos, y al ganar todos, quedamos clasificadas para el segundo día, porque iban contando los puntos y las rayas. Ahí quedamos clasificadas para el domingo, que fue un puro partido. Se jugaron al final 30 partidos y como selección, perdimos dos. Nosotras jugamos cinco y perdimos uno”, puntualiza Irma Morales.

Un logro que cobra mayor valor, puesto que, como ya se mencionó, en Punta Arenas no tienen muchas posibilidades de someterse a la presión de una competencia. El presidente de la rama de rayuela del club, Jorge Flores, explica: “Ellas no juegan mucho, porque como no hay mujeres, los hombres son medios reacios a jugar con ellas, pero han jugado varios partidos y los han ganado. Nosotros tuvimos el Nacional en diciembre, en Concepción, y eran 14 selecciones de mujeres, y ellas salieron segundas, solamente perdieron tres partidos, pero por puntos y rayas, salieron segundas, y por el hecho de salir segundas, clasificaron a Caldera”.

Lo bueno es que para este largo viaje hasta Caldera, la federación financió los pasajes, aunque el éxito obtenido ya les está brindando posibilidades de otros campeonatos. “Son lindas experiencias, conocimos muchas compañeras. Nos dimos cuenta que a este nacional que fuimos, la mujer más longeva tenía 79 años, y jugando en cancha y otra de 76 ó 74 y la más chiquitita, 17. No hay edad para jugar a esto, el problema son las casas que los maridos no dejan salir a las mujeres”, recalca entre risas Irma Morales.

Contra el machismo

Pese al comentario jocoso, el trasfondo no es nada agradable, porque da cuenta de la opresión que puede sentir una mujer cuando quiere dedicarse a una actividad tradicionalmente dominada por los varones. “Sí, cuesta, sigue el machismo. Siempre se hacen campeonatos y ya nos dijeron que no íbamos a jugar. Ahora viene el campeonato oficial”, apunta Morales.

Ahí interviene Jorge Varas, el tesorero del club, para mencionar que “lo que pasa es que el único club que tiene dos jugadoras es el Prat, entonces no hay competencia entre mujeres y por eso, tienen que jugar contra hombres, y eso se les complica, porque obviamente el hombre tiene más facilidad para lanzar que ellas, por la potencia en las manos, la fuerza”.

Morales interviene y enfatiza que “igual pienso que deberían darnos oportunidades de que avancemos. Por eso queremos aprovechar esta instancia, para motivar a que las mujeres se acerquen a los clubes”. Claro, porque a fin de cuentas, mientras más mujeres manifiesten entusiasmo por jugar, más posibilidades tendrán de tener el mismo espacio que los hombres.

El presidente de la rama de rayuela lo tiene claro, y espera que éxitos como los de Irma y Aurora, den el impulso para que otras mujeres tomen el tejo. “Lo que quiero es difundir e invitar a que se acerquen mujeres, ojalá tener en las juntas de vecinos, en los colegios, que haya personas que lo practiquen”, invitó finalmente Jorge Flores, que ha practicado rayuela por más de treinta años, participando en torneos y selecciones, el mismo camino que ya están recorriendo Irma Morales y Aurora Culún.

Fotos César Sandoval