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Padre de “Venus Rap”: “Ahora que se sabe quien fue, le toca a los jueces hacer justicia”

Por La Prensa Austral miércoles 18 de noviembre del 2015
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Alas 7 horas de ayer, en su domicilio de la población Nelda Panicucci, en el extremo sur de Punta Arenas, la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI detuvo a Edgar Robinson Ortega Silva, de 22 años de edad, imputado como el presunto autor del homicidio de la cantante de rap Ana María Arancibia Palma, joven que fue apuñalada la noche del martes 27 de octubre, a metros del puente de la Avenida Eduardo Frei. El detenido aseguró ser inocente, aunque una serie de contradicciones en sus declaraciones y un cúmulo de antecedentes en su contra, parecen acreditar los cargos imputados por el Ministerio Público.

“Estamos más tranquilos, aunque esto no quita lo destrozados que hemos quedado luego que nos arrebataran a una hija, pero al menos el buen trabajo de la PDI tuvo resultados, porque no creo que llevarían ante la justicia a alguien, sin tener las pruebas suficientes”, señaló Luis Arancibia Padilla, padre de la joven “Venus Rap”, víctima del homicidio.

Aprovechó para agradecer el apoyo que han recibido de parte de muchas personas y exigió sanciones para el supuesto autor de la muerte de su hija. “Lo atraparon… ahora que saben quien es, espero que los jueces hagan justicia, y le den cadena perpetua al tipo que nos arrebató a la niña”, reclamó.

Detención

Si bien la aprehensión se materializó a primera hora de ayer, el proceso de detención se comenzó a gestar la tarde del lunes, cuando el fiscal Eugenio Campos, con los resultados investigativos que le entregó la BH, tomó contacto con el juez de turno del Juzgado de Garantía, Juan Villa, quien analizó los antecedentes, emitiendo cerca de las 23 horas la orden de detención.

“El sujeto fue encontrado en su hogar, no opuso resistencia y fue conducido al cuartel de la PDI, más tarde pasará a control de detención”, con dichas palabras el jefe de la BH, subprefecto Francisco Meneses confirmaba a primera hora de ayer la detención del supuesto autor del crimen, asegurando que “es una investigación abierta, pero todo apunta a que él es el autor material de la mujer”.

“Soy inocente”

“Soy inocente” fueron las únicas dos palabras que dijo tras su detención Ortega Silva, mientras funcionarios de la PDI lo subían al carro policial que lo trasladaría antes del mediodía al Centro de Justicia, donde enfrentó audiencia de control de detención y formalización de cargos.

Sus pasos eran difíciles, con una muleta que lo apoyaba en su andar, debido a que mantiene una fractura en uno de sus pies, luego que cayera al cause del río de las Minas, cuando supuestamente buscaba pistas para esclarecer el crimen de su amiga, siendo dicha lesión un fuerte antecedente utilizado más tarde por el fiscal al pedir las medidas cautelares.

Mientras tanto, frente al cuartel policial de calle Errázuriz, una docena de amigos y cercanos a la víctima, sumado a uno que otro curioso, se daban cita para encarar al supuesto autor del cruel asesinato de la joven madre de 25 años, por lo que debió ser sacado con medidas especiales de protección.

Perfil del imputado

Diversas fueron las declaraciones que se dieron a conocer ayer en el procedimiento judicial de formalización. Dichos relatos, basados en testimonios de amigos y ex compañeros de trabajo del imputado, describieron su personalidad y conducta.

De acuerdo a esos testimonios, Ortega mantendría un consumo problemático de drogas, combinado con la ingesta de alcohol. En su último trabajo, no le fue renovado su contrato, dado que presentaría constantes retrasos, y mal trato con sus compañeros de labores, en un establecimiento de venta de alimentos en Zona Franca, donde se desempeñó hasta hace unos meses.

Sus conocidos describieron a la policía el carácter errático del presunto homicida, quien tendría reacciones violentas en momentos de estrés y bajo los efectos de drogas, sumado a instancias de melancolía profundas, que intentaba subsanar con el consumo de psicotrópicos.

Eso sí, Ortega no registraba acercamiento alguno con el sistema judicial, no teniendo ni siquiera detenciones en su extracto. Vive con sus padres, en la población Nelda Panicucci, es nacido en Calama, y más relevante que todo, no reconoció participación alguna en la muerte de la víctima.

Formalización de cargos

La audiencia judicial se extendió por más de dos horas en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas. El procedimiento judicial fue encabezado por el juez Pablo Miño, mientras que por la Fiscalía obró quien llevó la causa desde ocurrido el hecho, el fiscal jefe de Punta Arenas, Eugenio Campos, y en representación del imputado, el defensor penal licitado Leonardo Vallejos.

Fue este último quien inició los alegatos, reclamando la ilegalidad de la detención, ya que a su juicio, la orden emanada por el juez de turno la noche anterior, carecía de sustento, y había sido concedida en base a escasos detalles aportados por la Fiscalía.

Sin embargo, aquello fue enérgicamente rebatido por el representante del Ministerio Público, quien aseguró que el juez Juan Villa tuvo a la vista el cúmulo de antecedentes durante horas, y que fue éso lo que lo llevó a tomar la decisión de emitir la orden.

Dicho lo anterior, Miño desechó lo solicitado por la defensa, decretó legal el procedimiento policial y dio paso a la formalización de los cargos.

¿Autor de homicidio?

Autoría en el homicidio de Ana María Arancibia Palma, fue el cargo que el fiscal Campos le imputó a Ortega Silva, dado, entre otros antecedentes que lo ligan al homicidio, el reconocimiento que realizó un chofer de un taxi, en el cual habría visto al imputado junto a la joven, escasos minutos antes de que se consumara la fatal agresión.

Campos relató que el conductor, junto a su pasajera, la noche del crimen circulaban en el vehículo de alquiler por el puente Eduardo Frei, cerca de las 23,30 horas, cuando una pareja de jóvenes cruzó la calzada. El testigo se habría percatado de que algo extraño ocurría, al ver que el sujeto empujaba a su acompañante, sujetándola de un brazo, en dirección hacia la Costanera del Río Sur, donde finalmente fue la joven fue atacada. Lo anterior, le habría permitido al chofer del taxi identificar al ahora imputado, cuando la PDI le enseñó una fotografía de Ortega. Sin embargo, dicho reconocimiento fue fuertemente cuestionado por la defensa, ya que se habría hecho en una segunda instancia, dado que el conductor había reconocido en una primera toma de declaración, a una ex pareja de Ana María, cambiando su versión con el paso de los días.

Otro de los pilares de la formalización fue la llamada que el teléfono de “Venus Rap” registró cerca de la 0,20 horas, casi una hora después de que fuera apuñalada, proveniente de un número de teléfono en ese entonces desconocido, pero que tras el paso de las semanas, pudo acreditarse que se había efectuado desde el teléfono móvil de Ortega, quien, dicho sea de paso, declaró a la policía que a esa hora dormía en su domicilio.

Pero, sin lugar a duda, el antecedente más sólido del caso que la Fiscalía inició contra el imputado, conocido por sus pares como el “Jamaicano”, fue una llamada telefónica que Ortega hizo, hace dos semanas, a una de sus amigas. En dicha comunicación, le pedía que se juntaran en el puente Frei “donde había matado a la Venus”, a lo que su interlocutora se negó a la petición de encuentro, dando cuenta a la policía de la revelación en torno a la autoría del crimen. La joven, recibió una segunda llamada, en la que Ortega volvió a insistir sobre su responsabilidad en el homicidio, señalando que quería entregarse y necesitaba conversar de ello.

Y en efecto, hace algunos días el sujeto hoy imputado fue encontrado por la policía en las inmediaciones del puente Frei. Había caído al lecho del río, sufriendo la lesión en su pie que ahora lo tiene enyesado. Estaba bajo los efectos de droga, admitiendo que había consumido marihuana y LSD, y asegurando a los detectives que en dicho lugar sólo intentaba encontrar evidencia que permitiera dar con el autor del homicidio.

“El fiscal y la PDI hicieron un llamado abierto a la colaboración de la comunidad, eso es lo que estaba haciendo mi representado”, aseguró sobre ese antecedente el defensor Vallejos.

Antecedentes varios

Una extensa carpeta de información recopilada en las tres semanas de investigación fue la que expuso el fiscal Campos durante la audiencia. Antecedentes acerca de como imputado y víctima se conocían de antes de perpetrarse el hecho de sangre, o también de como la joven le había regalado una mascota a Ortega.

Igualmente salió a relucir la oportunidad en que, también bajo los efectos de alucinógenos, en una reunión de amigos, el imputado comenzó a gritar sin sentido: “¡Tengo la cagada en mi mente! ¡Venus! ¡Venus!”.

Todo lo anterior fue parte del sustento para la petición de prisión preventiva hecha por el fiscal, solicitud que pese a los esfuerzos de la defensa de desvirtuar las pruebas hasta este minuto reunidas, fue acogida por el juez Miño, quien además decretó un plazo de 90 días para la investigación.

Palabras finales

– ¿Fiscal Campos, cuál sería el motivo de que esta persona cometiera el delito?

“Podría decir que en este caso son las ‘desmotivaciones’ las que se van descartando. Recuerde que en el sitio del suceso se encontró la cartera, sus pertenencias, el dinero, el móvil no era el robo, y de acuerdo a los antecedentes aportados por quienes la auxiliaron, su agresor era conocido para ella, y ellos se conocían previamente”.

¿Los antecedentes que hoy tiene la Fiscalía acreditan la participación del imputado en el hecho?

“De acuerdo a lo que, objetivamente, tenemos hasta hoy: testigos que lo ubican en el hecho, llamadas entrantes y salientes de su celular, y otros argumentos que ponderó el Juzgado de Garantía, dan indicios de su participación en el homicidio”, comentó el fiscal jefe al término de la audiencia.

Por su parte, el defensor Leonardo Vallejos aseguró que recurrirá a la Corte de Apelaciones para modificar la decisión adoptada por el magistrado Miño.

Finalmente, cabe consignar que familiares del imputado, presentes en la audiencia, prefirieron no referirse a lo ocurrido.