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Parques Nacionales: un bien público eje del desarrollo regional

Por La Prensa Austral domingo 5 de mayo del 2019

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Hernán Mladinic Alonso

Ex Director Ejecutivo Tompkins Conservation (2008 – 2018)

Consejero Corporación Amigos de los Parques de la Patagonia

El fin de semana pasado se concretó el traspaso de Tompkins Conservation al Estado de Chile de la administración de los nuevos parques Pumalín Douglas Tompkins y Patagonia, con el que culmina la última etapa de un proceso de donación único en el mundo. Este proceso significó, en total, 530.000 hectáreas para contribuir con la creación de siete parques nacionales y la expansión de otros tres, que junto a la reclasificación de reservas a parques nacionales y la incorporación de nueva superficie fiscal, suman más de 4 millones de ha. De esta forma se concreta una aspiración de Kristine y Douglas Tompkins, cuando hace 26 años iniciaron el proceso de compra y restauración de tierras para la conservación de hábitats silvestres, la creación inicial de parques privados de acceso público y su posterior donación en la forma de parques nacionales, de tal manera de garantizar su conservación a largo plazo y asegurar el carácter público de estas áreas.

Efectivamente los parques nacionales, además de ser un instrumento de conservación exitoso y reconocido internacionalmente,  son un patrimonio natural de la humanidad y un bien público que nos pertenece a todos. Junto con proteger especies, ecosistemas y paisajes, son espacios de educación, recreación, acceso democrático  y, por qué no decirlo, de transformación personal y renovación espiritual. Los parques nacionales son también parte importante, o debieran serlo, de nuestra identidad nacional y regional. Las Torres del Paine, la Cueva del Milodón, e hitos geográficos, como el estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego y el cabo de Hornos, la Patagonia misma, han sido parte de esa escenografía natural donde se han forjado nuestras biografías y la historia e identidad de los magallánicos.  A veces la cercanía es más real de lo que creemos, como la Reserva Nacional Magallanes, conocida popularmente como ”Parque Japonés”,  que desde el año 1932 aporta con 20 mil ha de protección de especies, bosques y cuencas, a sólo 7 km del centro de la ciudad.

En nuestra región, las áreas silvestres protegidas conforman el 57% del territorio, transformándose en un extraordinario activo en conservación y turismo sostenible, y hoy más que nunca se visualizan como un eje central de su desarrollo actual y futuro. Cuando los más destacados biólogos mundiales señalan la necesidad de proteger la mitad del planeta si queremos revertir a tiempo la crisis de extinción de especies y el fenómeno del cambio climático, nuestra región sobrepasa de manera privilegiada esa meta. En la actualidad, lugares aislados y prístinos de grandes extensiones y baja densidad poblacional son únicos,  constituyéndose en una oportunidad para un desarrollo integral y sostenible, y en ningún caso una traba como consideran algunos. El nuevo Parque Nacional Kawésqar en Magallanes, creado a partir de la donación por los Tompkins de la ex Estancia Cabo León, en isla Riesco, la reclasificación de la Reserva Nacional Alacalufes y el aporte de nuevos terrenos fiscales, reúne estas condiciones excepcionales y abrirá nuevas oportunidades al turismo de naturaleza.

Sin embargo, estos atributos deben ser protegidos y las oportunidades reconocidas para ser aprovechadas, a través de una gestión pública adecuada de nuestros parques nacionales, con planes de manejo modernos y recursos humanos y financieros acordes a la calidad, cantidad y complejidad del patrimonio natural a ser administrado.  Si bien estos son nuevos desafíos para Conaf, los gobiernos regionales y el Estado de Chile en su conjunto, también requiere la colaboración activa y complementaria del sector privado, a través de la implementación de estándares de operación más exigentes,  concesionarios y usuarios responsables y alineados con los objetivos de conservación y el plan maestro de las distintas unidades. Por último, y muy fundamental, una nueva generación de ciudadanos más consciente y comprometida con la conservación de sus parques nacionales, exigentes a la hora de demandar de sus autoridades su correcto cuidado, su eficaz administración y mantención, y alertas ante cualquier forma de daño o amenaza, actual o futura. De nosotros depende.