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Pesar en la Conaf por el deceso del primer administrador del Parque Nacional Torres del Paine

Por La Prensa Austral domingo 24 de abril del 2016

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Profundo pesar causó entre los funcionarios de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en Magallanes el fallecimiento de Alejandro Sepúlveda Goycolea, quien fuera el primer administrador del Parque Nacional Torres del Paine.
Su deceso se produjo este viernes 22 de abril a los 78 años de edad, tras una grave enfermedad, en la ciudad de Temuco donde residía junto a su familia. Sus restos están siendo velados en la Capilla Velatorio Villena y sus funerales se efectuarán hoy en la misma ciudad.
Sepúlveda Goycolea fue administrador del importante recinto entre los años 1972 y 1976, siendo reconocida su labor al cumplir dicho recinto 50 años de existencia.
El superintendente del Parque Nacional, Federico Hechenleitner, manifestó que “se nota hasta el día de hoy el liderazgo y la mano generosa de quien los formó como guardaparques, y quizás también como hombres comprometidos con la protección de la naturaleza”.
Alejandro Sepúlveda visitó la región el año pasado, reencontrándose con sus antiguos compañeros de trabajo y amigos.
Los difíciles inicios
Su figura es recordada constantemente con profundo cariño por quienes fueron los primeros guardaparques de la unidad, varios de los cuales provenían de la Región de La Araucanía, al igual que él.
Uno de ellos es Juan Toro Quirilef, actualmente jefe del sector Laguna Azul del parque. “Trabajaba en uno de los aserraderos del sector Llafenco, cuando don Alejandro me preguntó si me atrevía a ir a cuidar una reserva. Como era cabro, ni pregunté qué beneficios tenía, y sin pensarla dos veces le dije que sí y partí a la Reserva Raigolí”.
Más tarde trabajarían juntos nuevamente en la Reserva Nacional Malleco, hasta que en 1974, Sepúlveda asumió como el primer jefe administrativo del Parque Nacional Torres del Paine. Poco después llegaría Juan Toro a la región, quien es reconocido como el primer guardaparques oficial de la unidad, hoy con más de cuatro décadas de servicios.
La relación con su jefe se transformó en una gran amistad que duró toda la vida, pues si bien la primera impresión de Juan Toro sobre la zona fue de inmensidad y desolación, la acogida de Alejandro Sepúlveda y su familia lo ayudaron a adaptarse.
“Hoy lo despido con mucha tristeza, pues fue como un padre para mí. Y siento que al ofrecerme trabajo aquí en esos años difíciles, de alguna manera me salvó la vida” comentó emocionado.
Bajo la gestión de Alejandro Sepúlveda, la permanencia de Conaf en el parque fue constante, gracias a la formación del Cuerpo de Guardaparques. René Cifuentes Medina, hoy encargado de la Sección de Ecosistemas y Sociedad del Departamento de Desarrollo y Fomento Forestal de Conaf Magallanes, era guardaparques en esos años y luego ejerció como administrador de la unidad, entre 1981 y 1983. “Lo recuerdo con mucho aprecio y respeto. Fue un hombre práctico, visionario y muy comprometido. El primero en instalar el concepto de parque nacional”.
Durante su administración, a partir del año 1975 la superficie del parque comenzó a ampliarse. Neftalí Zambrano Leal, hoy guardaparques de la Reserva Nacional Magallanes, expresó también una inmensa gratitud hacia Alejandro Sepúlveda, pues “fue una persona muy importante para mi vida laboral. Al traerme a trabajar al Parque Nacional Torres del Paine me abrió una puerta a un mundo nuevo y apasionante, donde me realicé como guardaparques. Yo tenía 23 años cuando tuvo el acierto de invitarme a trabajar con él, así como la generosidad para apoyarme en mi traslado”.
A fines de 1975, Alejandro Sepúlveda encabezó las gestiones con el conde italiano Guido Monzino, quien donaría más tarde la Estancia Río Paine, donde actualmente se emplaza la sede administrativa de la unidad.
Al destacado funcionario le sobreviven su esposa Sonia y sus hijos Patricio, Jaime y Alejandra.