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Presidente nacional de la Cámara Chilena de la Construcción: “Las inversiones del Estado son en las zonas más pobladas, que están en el centro del país”

Por La Prensa Austral sábado 30 de abril del 2016

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Son hechos de la causa. El déficit de infraestructura hoy en día en el país alcanza los US$151 mil millones, nivel de inversión requerida para mantener un desarrollo estable en el territorio. Otro dato: En los últimos años Chile ha invertido aproximadamente un 2,5% del Pib en infraestructura de uso público y sólo para evitar que dicho déficit aumente, sería necesaria la destinación de un 3,5% del PIB, es decir el 1% más. En otras palabras, unos US$2.500 millones al año.

Esta sola pincelada de cifras marcó el inicio de una extensa jornada de conversación y exposiciones de los expertos que se reunieron ayer en dependencias de la sede regional de la Cámara Chilena de la Construcción, instancia que unió a representantes del mundo público y privado para examinar los principales factores que tienen a Chile y especialmente a Magallanes, sumidos en un serio problema de infraestructura, respecto del cual por cierto, no se avista una pronta solución.

A saber, las restricciones presupuestarias del Estado y el centralismo asomaron como algunos de los puntos fuertes de los planteamientos, en que intervino por cierto el arquitecto, urbanista y consultor de Atisba, Iván Poduje Capdeville. A su juicio, ya la conformación territorial nos juega en contra como país: el 60% de los chilenos vive en 3 regiones; un 32 % del territorio nacional no está conectado; hay 3 habitantes por km2 en los extremos norte y sur; el 75 % del presupuesto en infraestructura se decide a nivel central y, por si fuera poco, los gobiernos regionales y municipales se encontrarían debilitados.

Todo ello, expuso, deriva en flagelos tales como la desigualdad en las ciudades (segregación urbana) y la congestión, expresada ésta en una mayor tasa de motorización, la mala calidad del transporte público y una infraestructura obsoleta, entre otros elementos.

Magallanes: soluciones parche

Así las cosas, todo va traduciéndose en la adopción de medidas mitigatorias de corto plazo, que en nada ayudarían a solucionar el problema de fondo. Tras su participación en la charla, el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Jorge Mas Figueroa -uno de los expositores ayer-, recalcó que –a modo de ejemplo- para recuperar los US$151 mil millones necesarios para invertir en un plazo de 10 años, sería necesario elevar la inversión a 5% del Pib en infraestructura de uso público.

Por lo tanto, quiérase o no, el grave déficit a nivel nacional, repercute en nuestra región y, en ello, los dardos apuntan a claras fallas en la mirada transversal de los gobiernos. “Desgraciadamente la evaluación de proyectos sociales y de las inversiones que hace el Estado, tienen una grave deficiencia: ponderan muy poco a las zonas que tienen poca población. A consecuencia de eso, las inversiones tienden a ser en las zonas más pobladas que están en el centro. Aquí –refiriéndose a Magallanes- en general se va avanzando con soluciones de parche, no con una visión de largo plazo y eso hace que las inversiones sean poco rentables y eficientes, lo que produce mala utilización de los recursos. Para mí el largo plazo, es superior a 10 años”, apuntó Mas Figueroa.

En la misma línea, el presidente regional de la CChC, Jan Gysling advierte que “el problema con los cambios de gobierno cada cuatro años y con las decisiones de políticas de infraestructura radicadas en los gobiernos de turno, es que no tenemos posibilidades de desarrollar planes estratégicos de desarrollo de largo plazo”.

Incluso, aseguró Gysling, ni siquiera el ambicioso Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (Pedze) -que involucra 31 proyectos entre los años 2014 y 2022 con una inversión de US$460 millones-, es suficiente. “Es impresionante la cantidad de obras de gran tamaño que estamos ejecutando y que están comprometidas en este plan, pero la brecha que tenemos que cubrir por el déficit histórico de infraestructura que tenemos es tan amplia, que este tremendo plan es apenas un pequeño paso adelante. La preocupación en este momento es que ese decreto tiene fecha de vencimiento, en junio de 2017. El desafío ahora es ver cómo lo hacemos para que podamos dejar instaurado ese sistema de evaluación social de los proyectos, de manera permanente para las zonas extremas”, dijo.

Diferencia abismante

Sólo para dimensionar la gran tarea que hay por delante, el presidente regional de CChC comparó a nuestra región en materia de infraestructura vial, con la realidad nacional y extranjera. “Magallanes tiene 2,6 kms. de caminos por cada 100 km2 de territorio. A nivel nacional, la media es del orden de 15 kms. Si se compara la realidad regional -la más baja a nivel país- con la de países escandinavos, se advierte que por ejemplo Noruega, cuya latitud, morfología y clima es similar al nuestro, tiene un promedio de 24 kms., casi diez veces más caminos que nosotros”, recalcó.

Y, si se retoma como referencia el Pedze, cabe notar que con toda la envergadura que tiene -de 2,6 kms-, cuando el programa esté totalmente ejecutado, ello llevaría los resultados a sólo 2,9 kms. “Esas son las proporciones de las que estamos hablando, de la brecha de infraestructura que tenemos hoy día y por eso la importancia de que las grandes obras no se acaben con el Pedze, sino que se puedan seguir ejecutando en el tiempo, para poder ir cerrando este tremendo déficit y así poner a la región de Magallanes definitivamente en la senda del desarrollo. Tenemos que radicar la toma de decisiones aquí en la región, no basta con solucionar temas tributarios para generar desarrollo económico, sino que además tenemos que dar la factibilidad técnica y eso pasa por desarrollar la infraestructura”, dijo Gysling.

Finalmente, es importante señalar que Chile se ubica en la posición 35 a nivel global en competitividad y 45 en infraestructura; 42 en desempeño logístico y 41 en la calidad de la infraestructura asociada. Por todo lo descrito, Poduje remarcó que para ir revirtiendo esta realidad, se debe tener claro que pese a las coyunturas, el problema en nuestro país no son los recursos; que es primordial entender la relevancia país del tema infraestructura y que debe existir liderazgo político y mayor toma de decisiones, junto con reforzar debidamente los gobiernos regionales.