Necrológicas
  • Luis "Luchito" Mansilla Cárcamo
  • María Mimica Brstilo vda. de Kunica

Primer Encuentro Binacional de Reservas Naturales Urbanas ofreció talleres e intercambio de experiencias

Por La Prensa Austral domingo 15 de octubre del 2017

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– La feria “Unidos en el Estrecho de Magallanes” formó parte del quinto encuentro de esta red y contó con la participación de agrupaciones de El Chaltén, El Calafate, Río Gallegos, Ushuaia, Río Grande, 28 de Noviembre, además de las nacionales Valdivia, Puerto Montt, Maullín, entre otras.

Una variada y provechosa oportunidad de compartir experiencias tuvieron las agrupaciones que participaron del Primer Encuentro Binacional de Reservas Naturales Urbanas, que se realizó el jueves en el patio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Magallanes. Organizaciones de Argentina y Chile reflexionaron y elaboraron propuestas para abordar problemáticas como la conservación de espacios naturales urbanos, y además, difundieron su trabajo a estudiantes de enseñanza básica y media, que visitaron sus respectivos puestos.

En el encuentro participaron el Centro Bahía Lomas, la Agrupación Ecológica Patagónica, el Museo de Historia Natural de Río Seco, el Consejo Nacional de Televisión, la Agrupación Manos de Hermanos, la Escuela Villa Las Nieves y las organizaciones argentinas Ambiente Sur, Estepa Viva, Reserva Natural Urbana, la Reserva Laguna Nimez, Conservación Marina, Sernatur, Cequa, Coca Cola y la Red Ciudadana por los Humedales Urbanos, de Valdivia.

Cada uno de estos puestos recibió las visitas de estudiantes como los niños del nivel Medio Menor B del Jardín Infantil “Las Charitas”, los forjadores ambientales del Colegio Luterano, y el Taller de Ciencia del Colegio Miguel de Cervantes, entre otros.

Asimismo, se realizaron talleres como “Maca Tobiano y su ambiente”, dictado por Ambiente Sur, para niños de 8 a 10 años; “Laguna Nimez, El Calafate: un exitoso caso de financiamiento de un área protegida a partir del turismo”, enfocado en estudiantes de la carrera de turismo; “Redes de escuelas por la conservación del patrimonio natural y cultural”, realizado por Conservación Marina, dirigido a la comunidad en general y a docentes; y el taller de turismo de intereses especiales de la región, dictado por Ricardo Matus.

Intercambio de
experiencias

El director ejecutivo de la Asociación Ambiente Sur, de Argentina, Germán Montero, valoró esta instancia para compartir experiencias que unen a la Patagonia de ambos países. Una unión que se inició en 2009 y que los mantiene en permanente contacto con la Agrupación Ecológica Patagónica. Para Montero, esta oportunidad de mostrar sus trabajos en conjunto, sirve para ir contando, por ejemplo, “que en la Patagonia hay organizaciones cuidando estas reservas naturales urbanas, que son importantes para las personas, como es el caso del Humedal Tres Puentes, la costanera, el parque María Behety, son lugares importantes que no sólo conservan elementos de la naturaleza originarios, sino que le brindan a la comunidad muchas oportunidades”.

Una realidad que tampoco se aleja tanto de la que tienen en Argentina, donde deben lidiar con los mismos problemas que en Magallanes. “Por un lado tenemos autonomía de los municipios, que pueden crear sus reservas naturales por ordenanza, es un avance y hay muchas reservas creadas. Pero en el momento de aplicar esas ordenanzas, de fiscalizar y controlar, no se cumple, tenemos muchos problemas no tanto con los privados sino que con los mismos municipios, que por falta de articulación o planificación generan impacto en esas zonas. También hay problemas con privados y empresas que no cumplen con esas normativas”, expresó Montero, cuya evaluación del Humedal Tres Puentes, ejemplo de una reserva natural urbana, ha mejorado con respecto a visitas anteriores. “La primera vez que lo vimos quedamos preocupados porque pensamos que se podría llegar a perder, y si bien hay problemas, las reservas urbanas tienen esa dinámica: están dentro de ciudades, en las que siempre están sucediendo cosas”, explicó Germán Montero, que junto con destacar el intercambio de experiencias, indicó que este tipo de encuentros sirven para generar proyectos concretos de conservación.

En esa misma línea, el presidente de la Agrupación Ecológica Patagónica, Humberto Gómez, destacó que este primer encuentro binacional “nos grafica en la región una problemática transversal a nivel nacional e internacional, lo que ocurre aquí también pasa en Argentina y quizás no en Europa o en otras localidades, porque allá definieron sus parques urbanos, pero acá echamos a perder cada vez más nuestros espacios que han sido ocupados por la biodiversidad. Entonces tenemos dos opciones: o tapamos con cemento y construimos de acuerdo a la presión inmobiliaria que siempre está o si no, tratamos de conservar, pero el segundo camino no se toma nunca; entonces para eso este encuentro, que reúne organizaciones que están apostando por desarrollar científicamente, turísticamente, educacionalmente estos espacios que ya los alcanzó la ciudad, y que tienen una tremenda biodiversidad”.

Para Gómez, es fundamental que un cambio de mirada del ser humano respecto de los espacios naturales, porque “lo que necesitamos urgente en este planeta es aprender a convivir, no ser conservacionistas al 100% ni fanatizarte con el concepto, pero tampoco ser extremistas y tapar todo con cemento y no respetar nada, porque eso es lo que nos está pasando la cuenta como especie. Estamos acostumbrados a adecuar todos los espacios a nuestro confort, y no andamos preocupados nunca del bienestar de las especies que conviven con nosotros, y que sustentan nuestra vida; entonces si no respetamos los que sostienen nuestra vida, estamos fritos, como lo dicen grandes científicos, y nadie toma cartas en el asunto, por un tema de modelo económico, en que nuestra percepción de felicidad en el mundo es estudiar, trabajar y tener un status que se mide por cosas y bienes. Eso nos está pasando la cuenta, porque para nosotros es vital tener el celular, el auto y la buena casa, como si eso fuese lo que nos da la vida, y la vida la da la calidad del aire, del ambiente, de los alimentos que consumimos, y lo estamos condenando por este modelo económico que impera y que debemos cambiar con urgencia”, concluyó.