Necrológicas
  • Hugo Aguilar Aguilar
  • Tomislav Martic Rodojkovic
  • Lorena Gómez Vera
  • Clodomiro Bahamonde Montaña
  • Maximiliano Fernández Genskowsky
  • Danuel Güentelicán Cárcamo
Impasse con la dirección del centro asistencial gatilló la decisión por parte de la empresa de transportes

Prohibición transitoria de ingreso de micros al hospital generó molestia en usuarios

Por La Prensa Austral martes 11 de septiembre del 2018

Compartir esta noticia
475
Visitas

Reunión entre los distintos actores logró acercar las posturas y servicio fue retomado horas más tarde.

La molestia entre los pacientes del Hospital Clínico era evidente y es que luego de esperar la llegada de los buses en los paraderos interiores, se dieron cuenta de que las micros ya no ingresaban al centro asistencial y que si querían tomar locomoción debían caminar hasta calle Los Flamencos. Así, adultos mayores, personas enyesadas o con movilidad reducida, o con enfermedades dolorosas, se vieron afectados con el inesperado cambio de recorrido. Sin embargo, una reunión entre las partes permitió alcanzar un acuerdo y a las 15 horas de ayer se reanudó el servicio.

Una de las personas que se vio enfrentada a esta situación fue Janet Villarroel Silva, quien llegó con su mamá Yolanda Silva, de 83 años, al hospital, desde Puerto Natales, por un control oncológico. Molesta explicó que la medida fue un riesgo para los pacientes.

“Mi mamá apenas camina porque tiene unos tumores en el pulmón. Nosotros venimos de Natales. Al bajar del bus (de Natales) casi aplastan a mi mamá porque por ahí (Avenida Frei) pasan todos los buses y de ahí tenemos que caminar hasta el hospital”, dijo Janet.

“Acá hay personas enfermas y enyesadas. Hay niños que vienen de Natales al Centro de Rehabilitación y sus padres los cargan apenas y las micros ya no entran”, comentó. Hizo ver que se debería buscar alternativas que permitan a los buses interprovinciales dejar a los pacientes más cerca de los ingresos al hospital.

Otra de las personas que llegó al recinto hospitalario fue Tamara Ulloa, quien cuestionó la medida. “Me parece que es una mala señal, porque la micro nos dejaba más cerca del hospital y para uno que anda con bebé era más fácil. Cuando llegué el chofer me dijo que no podía ingresar al hospital, pero eso no lo informaron en ninguna parte, nos enteramos de venida”, dijo la joven madre, quien debió avanzar hasta Los Flamencos para subirse a un bus.

El porqué de la medida

Frente a esta situación, el subdirector (s) de Operaciones del Hospital Clínico, Héctor Torres, explicó que la situación se produjo porque se vio que varios estacionamientos que están destinados a los usuarios y funcionarios estaban ocupados por buses, frente a ello se les señaló que no podían hacer uso de estos estacionamientos para hacer trabajos de mantención en sus máquinas y menos cerrar los estacionamientos. Aclaró que nunca hubo una prohibición de ingreso.

Ante la molestia generada, el seremi de Transportes, Marcos Mella, encabezó un encuentro con directivos del recinto asistencial, Servicio de Salud Magallanes y la empresa de transportes donde se produjo un acercamiento de las posiciones, para lo que se acordaron los espacios donde sí se pueden estacionar, lo que permitió reanudar el servicio tal cual como espera el usuario.