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Un profesor con más de cuarenta años de formación de atletas y deportistas

Por La Prensa Austral jueves 16 de enero del 2020

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Miguel Sánchez Oyarzo

De familia chilota, desde muy joven supo que su vocación estaba en la enseñanza. Así formó a referentes del atletismo regional, como los hermanos Aguilar. Tras superar un complicado problema de salud, sigue trabajando en el Club Lea y con proyectos escolares

El 19 de diciembre pasado, el profesor Miguel Sánchez Oyarzo puso fin a su etapa como profesor. Pero eso no significa que no continúe enseñando. Por más que jubilen para el sistema, siempre la docencia es una buena herramienta para seguir formando personas. Y en el caso de este profesor de Educación Física, esta reflexión no puede ser más adecuada.

Nacido el 22 de marzo de 1953, Miguel es hijo del matrimonio de esforzados trabajadores de Chiloé, Angel Sánchez Velásquez y Ester Oyarzo Bórquez, quienes además tuvieron como hijos a Juanita y Ruth.

“Yo hice la básica o preparatoria de entonces, en el Liceo de Hombres y después me fui al Instituto Superior de Comercio. Posteriormente estudié en la Universidad de Chile, en la sede Osorno, donde me titulé Educación Física como profesor de Estado en Educación General Básica. Cuando decidí irme, lo primero que vi era el lugar más cercano donde hubiera Educación Física”, contó sobre su vocación.

Pero Sánchez ya había incursionado en el deporte, como el fútbol “y en la universidad me acerqué al atletismo, motivado por un profesor y cuando llegué a Punta Arenas a trabajar, tuve en mente involucrarme en el atletismo y formar atletas. Partí colaborando con el Club Deportivo Scout, que tenía una rama de atletismo, comandada por Lizandro Gutiérrez que me permitió colaborarle. Trabajé poco más de un año y medio con él y después se creó el deseo y ansias de formar mi propio club”, prosiguió.

Así nació el Club Lea que significa Liga Escolar Atlética, porque en ese tiempo existían esas ligas, “posteriormente, la federación las eliminó y para no perder ese nombre que tradicionalmente teníamos del año 1977, lo pasé a Club Atlético Lea”.

Inicia así una etapa en la que Miguel Sánchez se convirtió en el maestro de grandes deportistas. “Yo trabajé con Omar Aguilar, pero no fui su formador, porque quien lo hizo atleta fue Lizandro Gutiérrez. Yo fui más entrenador de sus hermanos, y otros como Rudimir Ojeda, Javier Biskupovic, Marcia Sieffert, que fue una atleta que llegó a un Mundial, la única magallánica que ha llegado a un mundial de atletismo, donde hay que llegar con una marca, no vale ser campeón nacional. Fue record chileno y pudo asistir al Mundial. Catalina Muñoz, Daniela Muñoz, entre otros”, destacó.

Sánchez desarrolló su trabajo en Punta Arenas, donde formó su familia. Pero profesionalmente tenía clara su vocación: “Mi idea siempre fue pensando en Magallanes, nunca pensé irme a otro lado”. Así que en paralelo, empezó a hacer clases, en la Escuela Hernando de Magallanes, “donde no teníamos gimnasio, sino un pasillo donde hacíamos clases y uno trabajaba con sobre cuarenta alumnos, de 12-13 años, para prepararlos a los Juegos Nacionales Deportivos, que en ese tiempo eran El Mercurio”.

Todos estos años le permiten ser una voz autorizada para establecer las diferencias y cambios que ha experimentado la actividad. “Cuando partí, la primera pista de atletismo que se hizo era de ladrillo. Estaba la pista de ceniza del estadio de la Confederación, al lado del velódromo; ahí partí entrenando. Posteriormente, en el Fiscal se hizo una pista de ladrillo, y se pasó a una asfáltica, que finalmente se convirtió en sintética, que es la hoy se puede observar”.

Otra diferencia es que en esos años, se practicaba mucho en la calle. “No teníamos un escenario de lo más adecuado, así que los entrenamientos se hacían en la calle. El parque María Behety era un escenario habitual de nuestro trabajo”, apunta.

Para Sánchez, antes había más cantidad de deportistas y muy enfocado en los adultos, con trabajadores que hacían atletismo de entidades como el Club Leonel Sánchez o Silana, que después pasó a ser Lanera Austral. “Con el tema de la Maratón de La Prensa Austral había mucha motivación por correr en calle, era la carrera que motivaba. También se hacía la Maratón Fuerte Bulnes-Punta Arenas, igualmente muy tradicional”. Lamentablemente, para Sánchez, se fueron perdiendo estos espacios, ya que diversas empresas tenían su prueba. Muy diferentes a las actuales corridas.

“Tiene otro objetivo, es mucho más masivo que cuando nuestros atletas corrían. No había mil o dos mil personas corriendo, salvo la Maratón de La Prensa Austral, que en un momento llegó a tener más de mil cuando corrían los estudiantes. Ahora, cualquier persona puede ir a trotar a su propia voluntad y colocar su propio ritmo, nadie lo obliga a que en un tiempo determinado llegue”, diferenció.

Actualmente, sigue entrenando atletas, el año pasado estuvo en los Juegos de la Araucanía y mantiene un grupo importante de gente que también, la mayoría, son estudiantes de segundo y tercero medio, principalmente, aunque no con la cantidad de antes, porque “hay muchos establecimientos educacionales que han dejado de hacer atletismo, como deporte extraescolar. Por ejemplo, antiguamente el Colegio Alemán era muy fuerte en atletismo, aunque ahora se está retomando. El Charles Darwin también, el Liceo San José. Es porque cambian los objetivos, cambian los profesores. Generalmente, lo hace un profesor externo, al que le pagan por horas y así se pierde”.

En ese sentido, Miguel Sánchez es crítico de la decisión del Ministerio de Educación de disminuir las horas de Educación Física en los establecimientos educacionales. “Es una situación incomprensible, porque siempre ha estado por un objetivo mayor, que es evitar la obesidad, que es un problema grande en Chile y que no se ha superado. Disminuir la actividad física en los niños es no invitarlos a hacer una vida saludable, es perjudicial, así que ojalá no se haga efectivo. Hay colegios que hacen Educación Física y tienen talleres deportivos, y eso es muy relevante, porque dan una alternativa distinta. En todos los niños hay interés y es la motivación de un guía que los invite a ser parte del proceso”, postuló.

Miguel Sánchez también tuvo una etapa como dirigente, aunque no por mucho tiempo, porque la pista llamaba siempre. “Me gusta más estar en la parte de realizar actividades que en la dirigencia. Estoy en un cargo secundario en la Asociación Regional de Atletismo, pero mi objetivo más importante es permanecer ligado a la formación”.

Por eso, para el profesor es difícil mencionar un año o un hito en una trayectoria tan extensa, “siempre hay logros que sobresalen y son significativos, pero más allá de eso, a mí lo que me satisface es haber podido, como profesor, ayudado a muchos jóvenes a desarrollarse deportivamente y algunos de ellos, a conseguir metas superiores a través del deporte, porque algunos lograron becas, que es mucho más importante y valioso que tener un campeón. Por sobre todas las cosas, un profesor trata, por todos los medios, de formar grandes personas. Y yo me quedo tanto con los muy buenos deportistas, como por las muy buenas personas que uno ayudó a formar y que ahora son profesionales”, manifestó. Por eso, siempre es grato para él reencontrarse con quienes fueron sus alumnos, aunque algunos estén hace rato, retirados de las pistas.

Al finalizar su etapa como profesor, Miguel Sánchez expresa que no le costó tanto concluirla, porque “hace unos tres años que estoy alejado de la docencia misma, de la clase, porque como tuve un problema de salud, no pude ir a clases en el colegio, solamente tenía responsabilidad en el Departamento de Educación Extraescolar en la parte más administrativa y de elaboración de proyectos, entonces no me es tan difícil alejarme de la docencia, porque no estoy dejando a mis alumnos. Siempre he pensado que cumplida cierta edad debiera irme, porque así como me gustó postular y quedar en un trabajo, atrás mío hay otros que quieren lo mismo y uno no debe ser un tapón para los demás”.

Ese ejemplo lo traspasó Miguel Sánchez a su hija Verónica, que es profesora de Educación Física y atletismo, por ejemplo, pero también menciona a Karina Díaz, que actualmente trabaja en el IND, y Leonardo Hernández. Otro de sus hijos, Miguel Alejandro, practicó atletismo y vóleibol.

Por último, Miguel Sánchez tiene entre sus planes seguir ligado al atletismo en el aspecto formativo, y no alejarse de los juegos escolares, para seguir formando deportistas “y no dejar de lado la opción de colaborar con la formación de los atletas que van en los Juegos de la Araucanía. Veremos si con el correr del tiempo se presenta un proyecto, en que tenga la oportunidad de trabajar con un colegio, única y exclusivamente en el área del atletismo; no que me paguen, sino que me abran los espacios, si me ofreciera un colegio, me gustaría poder colaborar”, finalizó Miguel Sánchez.