Necrológicas
  • José Miguel Bahamonde Bahamonde
  • Danilo Heriberto Passeron Callahan
  • Juan Hilario Ruiz Muñoz
  • Enrique Ulloa Velásquez
  • Víctor José Delgado Flores
  • Isabel Barrientos Barría

Un semillero de futbolistas que privilegia el trabajo en equipo y la sana competencia

Por La Prensa Austral jueves 6 de agosto del 2015

Compartir esta noticia
190
Visitas

Divididos en grupos, corren tras la pelota, piden pases y concretan goles que los festejan con saltos y abrazos, al igual que los jugadores de las grandes ligas. Así son los últimos quince minutos de cada una de las jornadas de entrenamiento en el gimnasio del Liceo Juan Bautista Contardi, espacio donde funciona el club.

Cristián Hernández, profesor de educación física egresado de la Umag, junto a sus hermanos Daniel y Misael, que están en cuarto y tercer año respectivamente de la misma carrera, son los creadores de esta escuela. Al grupo docente se sumó también el reconocido arquero y preparador físico magallánico, José Delgado, junto a quien varios niños con sus guantes puestos, aprenden los secretos para atajar el balón. Todos coinciden en que la técnica pedagógica está orientada a preparar deportistas integrales, en donde predominan los valores tales como el compañerismo, el trabajo en equipo así como el manejo de las frustraciones, no tan orientada a la competencia.

Sin embargo, la posibilidad de participar en distintos certámenes, es lo que motiva a los chiquitos a dar lo mejor de sí. Por eso, durante las vacaciones de invierno se llevó a cabo el Campeonato Mauricio Hernández, (cuyo nombre se debe en honor al padre de los profesores, de quien heredaron la pasión por el deporte), en el que participaron más de 200 niños y la categoría 2008-2009 del Club Deportivo Elite Magallanes obtuvo el primer lugar.

Las voces de los jugadores

Maximiliano Villegas (9), es alumno del Colegio Alemán, y este año empezó a entrenar en Elite, desde los 5 años juega al fútbol y dice que cuando está en la cancha siente una gran felicidad. Vicente Mondaca (8), sueña con ser futbolista también de grande, juega en la posición de delantero y disfruta mucho cuando hace un gol.

Evelyn es la mamá de Vicente, cuenta que se ha formado un lindo grupo de papás con mucha ayuda mutua y crecimiento, “no hay una competencia de la mala sino que es algo bien sano”, explica, lo que posibilitará también acompañar a los profesores en la presentación de distintos proyectos para dar crecimiento sostenido al club. Así como posibilidades de progresar a los niños.

Martina Canales (10) va a la Escuela Rubén Darío, es la única niña del grupo. “Me gusta el deporte y prefiero fútbol antes que otros, cuando estoy en la cancha siento alegría, fuerza y también un poco de nervios”, comenta. Dentro de las tres categorías divididas por edad que van desde el 1998 a 2001, 2002 a 2005 y 2006 a 2008, hay una niña. Si bien no hay mucha demanda del género femenino, las puertas están abiertas, son perfectamente integradas y los compañeros varones las tratan con mucho respeto.

Santino (8) estudia en el Colegio Británico. “Como mi papá mira fútbol y yo también, le pedí a mi mamá hace muchos años que me trajera a fútbol y el año pasado me anotó en esta escuela”, dice este pequeño. Sebastián Espinoza, uno de los más chiquitos, con 6 años, también explica que fue su papá quien lo motivó a jugar al fútbol y se divierte en cada entrenamiento, además de ir mejorando cada vez más su rendimiento.

Alonso Hernández (8), comenta que además de jugar al fútbol practica sky y Joaquín Hernández (9) advierte: “Me gusta todo, hacer goles, y pases entre compañeros, cuando participamos en el campeonato sentí mucha alegría”.

Joaquín Calello (7), alumno de segundo básico del Colegio Británico, cuenta que: “Me gusta el fútbol porque entrenamos todos los músculos del cuerpo, siento un poco de nervios cuando estoy en la cancha, pero todo el tiempo quiero meter goles. Me gusta también porque tengo nuevos amigos”.

Una corta pero promisoria trayectoria

“Habernos constituido como club deportivo es un paso importante, con eso podemos postular a proyectos, en un momento dado si esto siguiera creciendo podríamos integrarnos a una asociación de fútbol, ya esas son palabras mayores porque hay que formar todas las categorías hasta adultos”, comenta Cristián Hernández, mentor de esta escuela que nació en septiembre del año pasado, luego de tener experiencia profesional en España como entrenador, instancia que lo motivó a dar inicio a cumplir el sueño junto a sus hermanos de tener su propia escuela.

Elite Magallanes también es filial en Punta Arenas del Club Everton de Viña del Mar, por lo que aquellos niños o jóvenes que se quieran proyectar en este deporte, también tienen la posibilidad de continuar a futuro en esa institución deportiva.