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Unas 2 mil personas protagonizaron el Chapuzón con agradables 7 grados

Por Cristian Saralegui lunes 25 de julio del 2016

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Ya nadie duda de que este año, el invierno prácticamente no se ha asomado por la región, sobre todo en Punta Arenas. Ni hablar de la nieve. Lo más cercano ha sido la escarcha matutina y los temporales de viento y lluvia que aparecen cada tanto.
Este último factor climático fue el que hizo que el Chapuzón en el Estrecho se postergara por una semana. Por eso ayer, en pleno ambiente de Carnaval, se realizó una nueva versión de esta fiesta en que los magallánicos y visitantes desafían al frío y se internan en las heladas aguas. Según estimaciones de la municipalidad y la Armada, unos 2 mil valientes cumplieron con la tradición ante unas 3 mil personas que con sus celulares y cámaras, registraban el momento, que se inició cinco minutos antes del mediodía.
El capitán de Puerto, teniente litoral Rafael Quijada, indicó que las condiciones fueron muy favorables: “mar calmo, con casi nada de viento, no más de cinco nudos, con una temperatura de 7 grados. Muy distinto a la semana pasada, en que hubo 40 nudos de viento norte, que produce ola rompiente”. Y tampoco hubo situaciones de emergencia que movilizaran a los 14 funcionarios de la Armada que se encontraban en la orilla, a los que se sumaron los buzos de salvataje y dos botes de goma.
Otro hecho que distinguió esta edición del Chapuzón fue la protesta contra el sistema de la Administradora de Fondos de Pensiones, AFP, que recorrió las calles céntricas de Punta Arenas y culminó en la Costanera. A esta iniciativa se sumaron muchas personas que se lanzaron a las aguas con poleras que pedían “No + AFP”, entre ellos, el diputado Gabriel Boric.
Y para dar “calorcito” al cuerpo, Inacap y la agrupación “Amigos de los amigos de la calle” entregaron raciones de sopa, y Cermaq, de pescado.
De todos lados
Lo que se inició como una locura de un grupo de magallánicos, año a año entusiasma a gente de distintas latitudes. Ya no es raro encontrar representantes de Santiago, Chillán, Osorno, Puerto Montt, Iquique, Antofagasta, Viña del Mar; cada uno con algún distintivo o mensaje de su región.
Como Luis Urrutia y Claudio Espinoza, ambos de la población 18 de Septiembre, de la comuna de Hualpén, Región del Bío Bío. El primero lleva once años en Punta Arenas y su compañero está desde marzo. Pero los dos comparten su pasión por el Club Arturo Fernández Vial, y por eso, vistieron la camiseta del “Almirante” y portaron un lienzo de la legendaria institución. “El agua estaba heladísima, pero la emoción y la adrenalina hicieron que se pasara el frío”, comentaron antes de enviar “un saludo a todos los vialinos de corazón, que este año subimos sí o sí, el popular del sur”.
Pero a esta oleada de gente del resto del país, se han ido sumando ciudadanos extranjeros, que han ido difundiendo esta fiesta en sus respectivos países. Los argentinos y colombianos ya prácticamente no sorprenden por su participación, aunque por ejemplo, Sonya Mariño llegó desde la lejana provincia trasandina de Salta para sumarse al Chapuzón: “Hace un mes que llegué, vine a pasear y conocer esta experiencia única. Es hermoso lo que se vive, aunque una se congela”, comentó mientras se secaba con una de las 1.500 toallas que se repartieron.
Naciones Unidas
En otro sector, se formó una suerte de reunión de las Naciones Unidas: Luis Sánchez y Naiomi Espinosa, de Puerto Rico; Angie Domínguez y Rosa Dagnino, de México, esta última de Sinaloa; los estadounidenses Timothy Salazar, de Minnesota y Jenny Uehling, de Philadelphia.
Luis Sánchez estudia marketing en Santiago, mientras que Naiomi realiza una investigación en la Umag. Ella invitó a Luis a la ciudad y lo inscribió para el Chapuzón para darle la bienvenida. En tanto, la mexicana Rosa Dagnino, una docente jubilada, felicitó esta iniciativa: “Es algo único en la vida, me parece algo muy saludable en todos los aspectos”.
Para los estadounidenses, “fue una experiencia única, había mucha expectativa y fue emocionante participar con tanta gente”, comentó Timothy Salazar, que lleva cuatro meses en Punta Arenas, trabajando en una investigación ecológica sobre el abejorro, mientras que su polola llegó hace sólo tres días. En todo caso, Salazar no sufrió tanto, porque “el agua no es tan helada como el Lago Superior, estoy acostumbrado al frío”.
Todos estos ciudadanos extranjeros se sumaron a los ya clásicos participantes del Chapuzón: Irma Pallahuala, que se ríe de sus casi 87 años y no duda en introducirse al agua; o el payaso “Pollito”, que lleva 14 años caminando desde Natales para las Jornadas por la Rehabilitación.