Necrológicas
  • Andrés Nicolás Pivcevic Rajcevic
  • Eduviges del Carmen Unquen Unquen
  • Lucía Ruiz Bustamante
  • Rubén Rosales Loaiza

Vecina de pasaje José Barría Cárdenas sufre drama de vivir con pozo séptico en plena zona urbana y debe desembolsar $50 mil cada 15 días para vaciarlo

Por La Prensa Austral domingo 17 de marzo del 2019

Compartir esta noticia
134
Visitas

Han pasado varios gobiernos y más de tres alcaldes y los vecinos del pasaje José Barría Cárdenas, ubicado en el kilómetro 4 ½ sur, en Punta Arenas, aún no cuentan con alcantarillado.

Si bien casi todas las casas poseen estanques sanitarios los cuales deben vaciarse cada cierto tiempo, el drama mayor lo vive una familia que sólo cuenta con un pozo séptico y debe desembolsar cerca de $50.000 cada 15 días para limpiarlo. A esto se suma que, como la persona que realiza el servicio de limpieza no ha ido, las aguas servidas han comenzado a escurrir por la calle lo que ha generando molestia entre los vecinos por los malos olores y riesgos sanitarios que esto implica.

Mónica Vargas indicó que ella, antes que el pozo se rebasara, solicitaba que lo vinieran a desocupar, pero el problema radicaba en que la empresa que hacía el trabajo no lo había podido hacer ya que sus trabajadores estaban de vacaciones.

“La verdad es que en la cuadra a veces los vecinos se dedican a criticar en vez de apoyar en la búsqueda de una solución. El alcalde (Claudio Radonich) ya ha venido, en diciembre estuvo por acá, volvimos a conversar el mismo tema. Estábamos postulando a un tema de una caseta, pero después yo no sé que pasó, el tema no funcionó y quedó todo ahí. Este problema lo tengo desde qué me vine a vivir aquí, hace más de diez años. En un comienzo no pasaba nada, el pozo no se rebasaba, pero me explicaban que esto sucedía por el recubrimiento de sus paredes. Antes el pozo lo desocupábamos dos veces en el año, ahora lo tengo que hacer en forma más regular. Si a mí me cobraran como corresponde, tendría que pagar entre $90.000 y $100.000 cada 15 días, por la densidad del pozo. Pero, como la persona que viene a desocuparlo me conoce, él nos cobra $50.000. Si yo tuviera el dinero para hacer un buen pozo ya de qué rato lo hubiera hecho y así me evitaría este tipo de problemas”, apuntó Mónica.

Marcelo Luksic se ofreció a realizar una serie de cotizaciones para que la vecina pudiera elegir la que más le conviniera.  Este agregó que el problema mayor estaba con los niños que no podían hacer algo tan simple como salir a jugar. “El agua desagua acá, si hay un día de sol esto se seca, el polvo se levanta y ¿qué creen que es ese polvo? Se llamó a la gente del Ministerio de Salud, no hicieron nada, nos mandaron un montón de papeles informándonos por qué ellos no podían hacer nada. Se le ha planteado la situación a tres alcaldes distintos. Esto no es una cosa política. Tres intendentes han estado acá, pero ¡no ha pasado nada!”, reclamó.

Finalmente, Mariana Ramos manifestó que a veces el olor se volvía insoportable producto de las aguas servidas que cruzan de un lado para otro de la calle. “Este problema no hay forma de solucionarlo o nadie quiere hacerlo. Ha venido gente de la Seremi de Salud, de la municipalidad, de Obras Publicas y así y todo nadie hace nada. Nos dicen que todo está en estudio y ¡perfecto que así sea!, pero el problema lo tenemos ahora. Todos tenemos que pasar por las aguas servidas para llegar a nuestras casas. Cuando Aguas Magallanes obtuvo la concesión del alcantarillado, nosotros estábamos en un área rural, luego pasamos a ser zona urbana, pero la concesión no se amplió, por lo tanto ellos no tienen la obligación de hacerlo. Según tengo entendido después del Destacamento de Infantería de Marina Cochrane todo hacia acá funciona mediante fosas y con desechos que van hacia el estrecho de Magallanes”, sentenció.