Necrológicas

Condorito cumplió 66 años

Por Agencias viernes 7 de agosto del 2015

Compartir esta noticia
119
Visitas

D

urante la mañana de ayer hubo fiesta en el piso 18 de una moderna torre de Nueva Las Condes, un sector financiero y de oficinas del oriente de Santiago de Chile.

Condorito, la caricatura chilena más famosa de Latinoamérica y el mundo, este 6 de agosto cumple 66 años, y el equipo de 15 personas que dan vida a la historieta lo han festejado con torta, muchos invitados y la figura estrella: un muñeco del famoso cóndor, que ha bailado y soplado las velitas.

Hasta la policía uniformada, Carabineros, ha llegado hasta la editorial Televisa para saludarlo en su aniversario. Porque pese a que su creador falleció en enero de 2000, Condorito sigue distribuyéndose en 13 países de la región con éxito de ventas. En Chile es un símbolo y todas las generaciones lo sienten como propio.

Todo partió cuando Walt Disney recorrió Latinoamérica a fines de la década del ‘40 en busca de personajes para su película “Saludos amigos”. Para Argentina vistió a Tribilín de gaucho, en Brasil inventó a Pepe Carioca y, cuando le tocó el turno a Chile, el estadounidense pensó en un avioncito pequeño, llamado Pedrito, como el Presidente Pedro Aguirre Cerda, que intentaba infructuosamente cruzar la Cordillera de Los Andes hacia la ciudad argentina de Mendoza.

“Pero el dibujante Pepo, René Ríos Boettiger, pensó que no interpretaba para nada la idiosincrasia del chileno y, como un desafío, creó Condorito”, explica la directora editorial de la revista, Magdalena Aguirre.

El dibujante Juan Plaza relata que “Pepo se molestó y, como se dio cuenta de que no había ningún personaje que representara a Chile, se inspiró en el símbolo del escudo, que tiene un cóndor junto a un huemul”.

Nacido en Concepción en 1911, Pepo comenzó a darle vida pública a Condorito a través de una viñeta en la desaparecida revista Okey. El éxito fue tanto que este peculiar cóndor de Los Andes que usa sandalias, conocidas como ojotas en parte de América Latina, en 1955 comenzó a tener su revista propia.

Emblema de la picardía chilena, los textos de sus viñetas han ingresado al lenguaje popular nacional. “¡Exijo una explicación!”, dicen los chilenos, como Condorito, cuando alguna una situación provoca perplejidad. O el clásico “Plop”, la expresión que se utiliza en la revista cuando algo realmente desconcierta a los personajes, que de la impresión dan una voltereta hacia atrás.

Pero no hay chileno al que otros ciudadanos latinoamericanos no le hayan dicho alguna vez que pensaban que el personaje había nacido en sus respectivos países. Porque en los 66 años que este dibujo se ha publicado, la gente de América Latina lo ha hecho suyo.

“Condorito refleja la idiosincrasia de todos los latinoamericanos, porque finalmente nos parecemos: nos tomamos la vida de forma más liviana y somos gente que emprende, con empuje. Si no, no se explica que haya durado 50 años en Argentina y en Perú unos 30”, explica Magdalena Aguirre.

La directora editorial de la revista señala que la clave de su éxito es que su humor es blanco: “No utiliza la política ni la religión. No es racista. Condorito se ríe con la gente y no de la gente. Es lo que ha permitido que sobreviva hasta nuestros tiempos, donde la televisión muestra un tipo de humor agresivo y de doble sentido”.

Muchos años antes de morir, Pepo educó a un grupo de dibujantes para que pudieran continuar con su legado cuando él ya no estuviera. Los corregía hasta que las figuras de sus historietas quedaran perfectas. Gracias a esa decisión, Condorito sigue teniendo vida propia, al margen de su creador, y cada mes se editan tres revistas con material inédito, además de otras dos con recopilaciones. Juan Plaza es parte de este grupo de ilustradores que llevan cerca de 25 años dibujando al personaje más famoso de la historia de la ilustración chilena: “Siempre explico que lo que hacemos es como imitarle la letra a otra persona”.

– ¿Cuál es el personaje más difícil de dibujar?”.

  “Condorito, sin duda. Son líneas curvas y tiene que quedar como el original, el correcto”.

– ¿Y el más fácil?

– “Huevo duro, porque su cara es más simple”.

Los ilustradores trabajan junto a un equipo de cinco humoristas que inventa los guiones de los chistes y, entre otros, un profesional dedicado exclusivamente a escribir los textos, el letrista.

La directora Magdalena Aguirre relata que el personaje ha estado presente en momentos especiales de la historia de este país. Cuando hace cinco años 33 mineros se quedaron enterrados en el norte de Chile y se supo que estaban vivos, un psicólogo que los trataba sugirió bajarles un ejemplar de la revista a más de 700 metros bajo tierra. El equipo diseñó un dibujo especial para ayudarles: “Animo, amigos. Estoy con ustedes, son mis héroes”, decía el pajarito.

Sesenta y nueve días después, en el momento del rescate, supieron que tenían la portada de Condorito pegada en uno de los muros de la mina. Plop.