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Dos bibliotecas públicas se esfuerzan por estimular la lectura entre los vecinos

Por La Prensa Austral jueves 15 de febrero del 2018

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Tanto en el sector norte como en el sur de Punta Arenas se pueden encontrar estos espacios que fomentan la cultura.

En Punta Arenas hay varias bibliotecas que desarrollan sus actividades durante todo el año y buscan acercar a niños y adultos a la literatura. La biblioteca Nº 114, del barrio 18 de Septiembre y la biblioteca Nº 47, ubicada en Hornillas, cerca de Avenida España, son dos lugares que permanecen abiertos de lunes a viernes y ofrecen numerosos libros para que la comunidad indague en los temas que más le interesan.

Silvia Levicoy Bahamonde es la encargada de Fomento al Lector y Animación a la Lectura de la biblioteca Nº 114, que se ubica en el pasaje Cancha Rayada Nº0346, en la que lleva más de diez años trabajando. En su experiencia, cuenta que hasta este espacio llega todo tipo de público, de todas las edades, y que el flujo de crece bastante durante el ciclo lectivo. “Nosotros trabajamos de la siguiente manera, como el público hoy no está leyendo mucho, tenemos ‘cajas viajeras’, que son préstamos de libros que se hacen a entidades que por distintos motivos no pueden acercarse hasta acá, nosotros les proporcionamos”, propuso la bibliotecaria, quien destacó que estas entidades pueden ser jardines infantiles, colegios, juntas vecinales, Hospital Clínico y Banco Estado, entre otras.

Por otro lado, Silvia relató que de esta biblioteca durante el último año se distribuyeron casi 9.000 libros y que anualmente se ponen la meta de ir aumentando las cifras. En tanto este espacio cuenta con computadores al servicio de los vecinos que quieran acercarse, los cuales en su mayoría son niños que buscan un momento de esparcimiento en redes sociales.

En cuanto a la lectura, la encargada sostuvo que lo más leído del año 2017 fue; “Historia secreta de Chile” (Jorge Baradit), “No quiero crecer. Cómo superar el miedo a ser grande” (Pilar Sordo)  y “Yo soy Malala. La joven que defendió el derecho a la educación y fue tiroteada por los talibanes” (Malala Yousafzai). En este sentido, Levicoy subrayó que en general las mujeres recurren a los libros de auto ayuda y cocina, mientras los hombres se inclinan más a la ficción.

Otra biblioteca de barrio es la Nº 47, que pertenece a la Dirección de Bibliotecas de Archivos y Museos (Dibam) y se encuentra ubicada en calle Hornillas Nº42. Este espacio presta servicio de internet y talleres de computación para personas de tercera edad, como también un salón de eventos,  puesto a disposición de las personas que se acerca a hurgar entre las páginas de los más de 16 mil libros con los que cuenta actualmente.

Francisco Díaz Ruiz es el jefe de esta biblioteca pública que catalogó el balance del 2017 como excelente, “ya que aumentamos a comparación de 2016 el préstamo a domicilio en bastante cantidad. Hoy en día muy poca gente viene a leer a una biblioteca, pero lo que se da es que el usuario quiere leer tranquilamente en su casa”. En este sentido, propuso que hay muchos escolares o universitarios que acuden a recoger libros y advirtió que es un mito que hoy la gente no lea.

Esta biblioteca cuenta con diversos espacios, en los que se llevan a cabo talleres durante el año, o presentaciones de libros de escritores regionales. Es en esto espacios donde también se han formado grupos de lectores, de distintas edades, que se juntan a compartir textos y puntos de vista sobre distintos autores. Entre los libros más leídos del año 2017, Francisco Díaz nombró; “La ladrona de libros” (Markis Zusak), “A la sombra de los cuervos. Los cómplices civiles de la dictadura” (Javier Rebolledo) y las tres partes de “Historia secreta de Chile” (Jorge Baradit).

Para todos los interesados en los libros, los requisitos para inscribirse a estas dos bibliotecas son muy simples y sólo se debe tener, en caso de ser mayor de edad, la cédula de identidad al día y acreditar domicilio con alguna boleta de consumo. En tanto para menores de edad, podrán presentarse con una persona adulta y el documento de ambos, al igual que una factura que certifique la dirección.