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  • Leopoldo "Polo" Romero González

Gijón nombra Hijo Adoptivo al fallecido escritor Luis Sepúlveda

Por Agencias martes 30 de junio del 2020

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El escritor chileno Luis Sepúlveda, que murió el pasado 16 de abril en Oviedo a los 70 años, ha sido nombrado este lunes Hijo Adoptivo de Gijón, donde vivió durante años.

La Junta de Portavoces del Ayuntamiento de la localidad española ha otorgado esta distinción al autor de “Un viejo que leía novelas de amor”, entre otras obras, por “haber hecho de Gijón su ciudad”, donde ha organizado durante catorce años el Salón Internacional del Libro Iberoamericano.

El autor falleció en un hospital de la capital asturiana en el que permanecía ingresado en estado grave desde el 29 de febrero por una neumonía asociada a Covid-19. Fue el primer paciente diagnosticado de la región.

Este reconocimiento se suma al homenaje que este año le rendirá la XXXIII edición del Festival Literario de la Semana Negra, que se celebrará del 3 al 12 de julio con una versión adaptada a la crisis sanitaria.

El escritor chileno empezó a sentirse mal el 25 de febrero, tras un viaje a Oporto (Portugal). Al regresar a su hogar en España, los malestares lo obligaron a internarse en el Hospital Universitario Central de Asturias. Allí murió, tras pasar semanas en una sala aislada, sedado y diagnosticado como portador del coronavirus.

Destacada
trayectoria

Sepúlveda, que se dio a conocer internacionalmente en 1988 con la publicación de “Un viejo que leía novelas de amor”, vivía desde 1997 en Gijón, ciudad en la que era muy conocido por haber impulsado y dirigido, entre otros proyectos, el Salón del Libro Iberoamericano.

Militante comunista, Sepúlveda se había visto obligado a abandonar su Chile natal en 1977, tras ser represaliado por el régimen de Augusto Pinochet y de ver conmutada una pena de 28 años de prisión por otra de ocho años de exilio.

Sepúlveda viajó por países como Nicaragua y Suecia antes de asentarse en Hamburgo (Alemania), ciudad en la que trabajó como corresponsal de prensa y escribió relatos, teatro y alguna novela.

En 1988 publicó “Un viejo que leía novelas de amor”, una novela escrita como libro de aventuras y galardonada con los premios Tigre Juan y Relais que se convertiría con el tiempo en un libro de lectura obligada en institutos y universidades y que ha sido traducido a una veintena de idiomas.

A esta aclamada novela siguieron otras como “Mundo del fin del mundo”, “Nombre de torero”, “Patagonia Express”, “Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar”, “ La rosa de Atacama” o “Fin de siglo”.