Necrológicas
  • Luis Notolio Ortega Barría
  • Ximena Paz Alvarez Ruiz
  • Teodoro José Arroyo Gómez
  • Rosa Mireya Alarcón Muñoz

Impacto por repentina muerte de comentarista deportivo Eduardo Bonvallet

Por Agencias sábado 19 de septiembre del 2015

Compartir esta noticia
275
Visitas

La mañana de este 18 de septiembre despertó a los chilenos con la noticia de la muerte sorpresiva del comentarista deportivo Eduardo Bonvallet, a los 60 años. El mismo que desde que tomó un micrófono a mediados de la década de los ’90 generó un cambio en las comunicaciones, especialmente en el ámbito deportivo, inculcando en sus seguidores un amor por la patria y en particular, por la Selección Chilena. Por eso, nadie quedó indiferente ante el trágico destino del autodenominado “Gurú”.

El cuerpo del comentarista fue hallado durante la mañana de ayer, en una habitación del Hotel los Nogales, donde residía desde hace seis meses, tras su cuarta separación matrimonial. El parte entregado por Carabineros, confirmó el suicidio del ex futbolista: “A las 11,20 horas, personal de servicio se constituyó en el Hotel Nogales ubicado en calle Los Nogales Nº741, pieza 213, constatando que en la cocina del inmueble se encontraba el cadáver de Eduardo Bonvallet Godoy, quien se encontraba colgado utilizando como vínculo un cinturón. El occiso se encontraba solo y se estableció que durante la madrugada había ingerido bebidas alcohólicas junto a diferentes amigos. Se mantiene pendiente las instrucciones del fiscal de turno, se dio cuenta a la Fiscalía local de Ñuñoa”, rezaba el comunicado de la institución policial.

Bonvallet era parte del staff de radio La Clave, aunque cercanos a él reconocieron que hace un par de semanas ya no concurría a la emisora. Había superado un cáncer en el año 2011, pero sufría de una depresión, la que se agudizó tras la separación de su última pareja, y por no poder ver a sus hijos con frecuencia. A través de su cuenta de Twitter, interactuaba con sus seguidores, y mediante esta red social, expresaba algunos de sus sentimientos. Su último mensaje, publicado a las 13,41 horas del 17 de septiembre decía “Diviértanse!! Yo solo pienso”. El 20 de agosto había tuiteado: “Cuando yo me muera mi lápida va a decir acá yace el gueón independiente. Y al lado dirá pato”.

Por eso, su fallecimiento, aunque repentino, para sus más cercanos, no fue del todo sorpresivo. De hecho su hijo, Jean Pierre, comentó que “sabemos lo que sucedió pero quisiera guardármelo. No se encontraba muy bien y ahora está descansando. Es lo más importante”.

Exitosa carrera deportiva

Eduardo Bonvallet comenzó a tener notoriedad mientras despegaba su carrera como futbolista, en Universidad de Chile. Con una personalidad que llamaba la atención en su entorno, en 1975 pasó a Universidad Católica, donde fue campeón del torneo de Segunda División. Posteriormente jugó en O’Higgins de Rancagua y de ahí, dio el salto a la emergente liga de Estados Unidos, jugando por el Fort Lauderdale Strikers. Se retiró tras defender la camiseta de Unión San Felipe.

Bonvallet también destacó en la Selección Chilena, formando parte del plantel mundialista de España 1982,de la mano del técnico Luis Santibáñez, quien con los años pasaría a ser su enemigo.

El gurú del micrófono

Pero sin dudas, la notoriedad que alcanzó Eduardo Bonvallet se debió a su labor en las comunicaciones. Inició su labor en Estadio en Portales en 1994, donde se atribuye a su director, Roberto Vallejos, el estilo agresivo y directo con el que sacó ronchas en los años siguientes. En Radio Nacional y en La Red, tuvo sus años de mayor esplendor entre 1996 y 1998, y para muchos, gracias a su estilo, el público chileno comenzó a usar con orgullo la camiseta de la selección y a cantar el himno nacional. Sin embargo, en ese tiempo comenzó a tener detractores, ya que en muchas ocasiones caía en faltas de respeto, en especial hacia países vecinos (tratando de macacos a ecuatorianos e indios a los peruanos) o hacia la clase social de los futbolistas. Además, muchos no le perdonaron una entrevista que le hizo a Augusto Pinochet, en la que se mostró amable y sonriente, sin buscar incomodar nunca al ex Mandatario.

Pero también se le valoró ser el primer comentarista deportivo en denunciar malas prácticas de los dirigentes. Por eso, incluso llegó a estar preso y a enfrentar numerosas querellas. Sus principales enemigos fueron el ex presidente del Comité Olímpico Chileno, Sergio Santander, y el ex presidente de Colo Colo, Peter Dragicevic.

Con los años, el personaje fue más grande. Se autoproclamó como “gurú”, “monje”, o “faquir”. Constantemente se candidateaba para ser entrenador de la Selección Chilena, y casi logró su objetivo, cuando el fútbol era presidido por Reinaldo Sánchez, en 2002 y nadie quería asumir en la Roja. Pero aunque contaba con el cartón de director técnico obtenido en Francia, sólo tuvo una experiencia en la banca de un club profesional: año 2007 en Deportes Temuco, con programa de televisión incluido. Los resultados fueron pésimos, se fue peleado con casi toda la ciudad y el club terminó descendiendo a Tercera.

A pesar de esto, Bonvallet siguió en los medios, siempre acompañado de la polémica, siendo la más reciente, en Vértigo, con el diputado Giorgio Jackson. Dejó frases y términos que hasta hoy perduran, como “creerse el cuento”, “avíspate, aweonao”, “no seai ratonil”, o apodos a personajes del fútbol como “Chocopanda” (Reinaldo Sánchez), “Perro verde” (Juvenal Olmos), “Viejo chico” (Jorge Sampaoli).

Así, dejando una huella que permanecerá en la mente de los chilenos, se fue Eduardo Bonvallet, el mismo que soñaba con ver a Chile como campeón del mundo. Quizás por eso, se sintió cumplido cuando la Roja levantó, en julio, la Copa América. En esa oportunidad expresó “Yo quizás no esté vivo para verlo, pero sé que Chile va a ser campeón del mundo. Es que es más fácil ganar la Copa del Mundo que la Copa América, porque acá están los mejores jugadores, la habilidad y la pasión. Ustedes dieron el puntapié inicial del gran éxito que viene”.