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La Taberna se remozó e invita a los magallánicos a disfrutar la noche en un ambiente patrimonial

Por La Prensa Austral domingo 25 de marzo del 2018

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– El recinto ha restaurado y actualizado sus dependencias, con el fin de sorprender a sus clientes y lograr que el magallánico vuelva a pasar sus veladas en el local. Entre las atracciones, destaca un nuevo salón habilitado y una carta de whiskys con 32 variedades.

El restobar La Taberna del Club de la Unión es un local ubicado en el corazón de Punta Arenas, en uno de los lados de la Plaza Muñoz Gamero. Este 2018, el local cumplirá 60 años de existencia, habiendo estado 28 de ellos abierto al público, ya que antiguamente era netamente exclusivo para los socios del club.

Emplazado en un subterráneo de una parte del Palacio Sara Braun, con el paso del tiempo este recinto se ha vuelto un lugar patrimonial y sus paredes albergan diversas historias.

Desde el año 2000, La Taberna, como se le conoce popularmente, ha tenido varios cambios, pero ahora los responsables de la concesión, Terratour Limitada, decidieron que era necesario darle una imagen contemporánea.

“Había una nueva oportunidad de trabajar el espacio y así lo hicimos. Las construcciones duraron 6 meses y fue posible materializar el proyecto gracias a la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), al Club de la Unión, su director Dante Baeriswyl, el cual agilizó el proceso con el Consejo de Monumentos Nacionales, ya que, para intervenir el lugar, es necesario contar con la aprobación de la entidad gubernamental”, explicó Antonio Novakovic de Terratour, quien también destacó al arquitecto Juan Pablo Violic, encargado de la restauración.

Este aggionamiento requirió de una inversión de $85 millones.

“No es una remodelación. Estamos actualizando el lugar, con una nueva oferta gastronómica, mejoramiento de espacio y de arquitectura, para así ofrecer un gran ambiente. Este proyecto tuvo, entre sus desafíos de construcción, el cambio de suelo, se retiró la alfombra y se instaló un hormigón pulido. El vitrificado fue reemplazado por uno más opaco, dejando a la luz los materiales nobles de la construcción, que son piedra y ladrillo. De igual forma, habilitamos un nuevo salón, al cual llamamos Sara Braun, el antiguo lleva por nombre José Nogueira”, explicó Antonio Novakovic.

El impulsor de este proyecto  agregó que, si bien uno de los lineamientos es seguir captando clientes extranjeros por su condición de edificio patrimonial, el verdadero objetivo es hacer que los magallánicos vuelvan a disfrutar de La Taberna.

“Fuimos haciendo una remodelación por etapa, cerrando salones y dejando abierto otros para continuar funcionando y atender a los fieles clientes. Tuvimos todos los resguardos posibles, con los profesionales correspondientes de cada área. Tenemos posicionada la barra en un lugar más visible y nuestro amplio espacio puede albergar a 148 personas. De igual forma, hemos restaurado el mobiliario del local, para que los asistentes puedan disfrutar algunos productos de la nueva carta como pulpo al olivo, timbales y ceviche, también contamos con aperitivos y cócteles clásicos, además de una carta de whiskys con 32 variedades”, concluyó Novakovic.