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  • José Arturo Sotomayor García

Luto nacional por muerte de Margot Loyola

Por La Prensa Austral martes 4 de agosto del 2015
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A poco de cumplir 97 años, falleció uno de los últimos símbolos vivos que quedaba del folclore chileno: Margot Loyola, comadre de Violeta Parra y activa en el rescate de las tradiciones nacionales. La noticia de su partida la entregó a La Prensa Austral el escritor Mario Isidro Moreno, quien se hallaba en Santiago y que hoy tenía previsto visitarla, como habitualmente hacía.

Sin embargo, la muerte impidió el reencuentro entre estos dos amigos, pero además, sumió en el luto y la tristeza a todo un país. La noticia fue confirmada 15 minutos antes de las 21 horas de ayer por su esposo, Osvaldo Cádiz.

De hecho, el portal Radio Universidad de Chile publicó hace un mes, una entrevista a Cádiz, que ya advertía el desenlace: “Margot no está enferma. Le hemos hecho exámenes y está todo muy bien, pero es como una velita que se cansó de alumbrar y se está apagando. Como decimos en el campo, tiene 96, pero anda en los 97. Ella decidirá el momento en que diga ‘me voy de Chile y me despido de toda la gente que me quiere y pregunta por mí’. Está muy tranquila, eso es lo principal”.

Un legado que permanecerá

Margot Loyola Palacios nació el 15 de septiembre de 1918 en Linares, y que tras formar el dúo Las Hermanas Loyola junto a su hermana Estela y de sus primeras incursiones en los campos para recopilar canciones tradicionales, en 1949 se integró a las Escuelas de Temporada que realizaba la Universidad de Chile y comenzó una labor pedagógica, que fue un sello de su existencia.

Cuando recibió el Premio Nacional de Artes, en 1994, Loyola rindió homenaje a quienes fueron sus maestros: Carlos Isamitt, quien le mostró el mundo mapuche; Blanca Hauser, su maestra de canto; Flora Guerra, quien le enseñó piano; Pablo Garrido, Eugenio Pereira Salas, Cristina Miranda y principalmente, Violeta Parra, al punto que llegaron a ser comadres.

En cuanto a su producción, sobresale el conjunto Palomar, que difundió y enseñó el folclore a numerosas generaciones de músicos. A ello hay que agregar una multitud de grabaciones, artículos e investigaciones, siendo los más recientes, los libros “La tonada: Testimonios para el futuro” (2006); “La cueca: Danza de la vida y de la muerte” (2010); y “50 danzas tradicionales y populares en Chile” (2014); el disco “Otras voces en mi voz” (2010); y un ciclo de 25 programas radiales, “Conversando Chile con Margot Loyola y Osvaldo Cádiz”. En cuanto a los reconocimientos que obtuvo, además del Premio Nacional de Artes, Loyola fue premiada en 1993 como Figura fundamental de la música chilena entregado por la Sociedad Chilena de Derecho de Autor; el Premio a lo Chileno en 2001 y en 2010 distinguida como Doctor Honoris Causa de la Universidad Arturo Prat de Iquique.

El coordinador general del grupo Palomar y quien preside la Comisión Honras de Margot Loyola, Richard Faúndez, detalló anoche a Radio Cooperativa expresó que el deceso de Loyola, “fue sorpresivo en cierto modo para todos nosotros, a pesar de que todo el mundo sabía que tenía 96 años. Según lo que decían los médicos no estaba enferma ni nada. Estaba bien para su edad. Fue absolutamente una muerte natural”.

Faúndez añadió que “estamos trabajando desde el año pasado para rendirle los honores que se merece la maestra de Chile, y ya estábamos con muchos aspectos preparados. Había ofrecimientos de algunas instituciones, pero finalmente la Presidenta de la República pidió que su velorio fuera en el Centro Cultural Palacio La Moneda”. Y con respecto a los funerales, trascendió que se respetará el deseo de la folclorista, de ser cremada a la espera de que su esposo también fallezca.