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Divididos en español ibérico y latinoamericano

Polémica en España por subtítulos que ofrece Netflix para ver “Roma”

Por Agencias jueves 10 de enero del 2019

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Alfonso Cuarón, el cineasta mexicano que el domingo se alzó como Mejor Director en los Globos de Oro, expresó su enojo por los subtítulos “ibéricos” que por estos días se leen en televisores y en la proyección en salas españolas de “Roma”, el aclamado filme que este año lo tiene en carrera por los premios Oscar.

A pesar que la cinta fue rodada en español y mixteco (lengua indígena mexicana), desde Netflix (productores de “Roma”) se ofrecen dos opciones de subtítulos: “Español” y “Español latinoamericano”, algo que también ocurre en cines.

Esto, para el director de “Gravity”, no es más que un “insulto” a su cultura. “Es parroquial, ignorante y ofensivo para los propios españoles”, comentó Cuarón al diario El País de España.

“Algo de lo que más disfruto es del color y la textura de otros acentos. Es como si Almodóvar necesitara ser subtitulado”, agregó el director, quien retrató en el filme (y en blanco y negro) la convulsionada Ciudad de México de los ‘70.

En redes sociales comenzó a cuestionarse si el español es un lenguaje común a los hispanoparlantes. Uno de los que se sumó a la discusión fue el afamado escritor azteca mexicano Jordi Soler, quien en Twitter escribió: “’Roma’ está subtitulada en español peninsular, lo cual es paternalista, ofensivo y profundamente provinciano”.

Pero, ¿cuáles son las palabras que necesitarían de una eventual traducción? De acuerdo a Netflix, vocablos y expresiones como “ustedes” (“vosotros”), “enojarse” (por “enfadarse”), “me van a correr” (por “me van a despedir”), “se va a enojar tu mamá” (por “tu madre se va a enfadar”), “qué babosa eres” (por “qué tonta eres”), “nomás no se vayan hasta la orilla” (por “no os acerquéis al borde”), y “mamá” (por “madre”), entre otros.

Pero el caso más extremo es “gansito”, que en “Roma” hace alusión a la marca de queques de chocolate que se popularizaban en el Distrito Federal. Un concepto muy distinto al que ofrece el subtitulado, donde la palabra fue reemplazada por “ganchitos”, unos sofritos de queso que se comercializan en España.

El diario El País quiso tener la versión de Netflix al respecto, pero la compañía no emitió declaración. Quien sí entregó su opinión, y que consideró “innecesaria” la rotulación en “Roma” fue el secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale), el venezolano Francisco Javier Pérez, portavoz de una entidad que agrupa a las 23 instituciones que vigilan el buen uso del idioma. “No tiene sentido. Hay voces regionales, coloquialismos, que algunos son conocidos y otros no, pero en ningún caso impiden que entendamos lo que estamos viendo. Incluso se llega a poner subtítulos iguales a lo que se dice, con lo que el sinsentido es doble. En otras ocasiones, se incide en la conjugación (subtitular ‘venid’ cuando se dice ‘vengan’). Los cortocircuitos en la compresión son muy contados”.

Los expertos hablan de que las palabras también adquieren significado en función de su contexto. “Es una simpleza”, concluye Pérez, “espero que no haya ninguna mala intención, pero lo importante es que no cree un precedente”.

El académico de la lengua Pedro Alvarez de Miranda afirma que le llamó “mucho la atención” cuando vio la película. “Es la primera vez que veo que se traduce en el cine de una modalidad del español a otra, porque los subtítulos traducían lo que decían los personajes, no lo transcribían”. Este filólogo, experto en historia de la lengua, está en contra de una medida que puede ”abrir una grieta en la intercomunicación entre los hispanohablantes”. Son unos subtítulos “peculiares porque oyes una cosa que entiendes perfectamente, pero lees otra diferente. Me parece incluso una falta de confianza en los espectadores y su capacidad de comprensión”, concluyó.