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Rick Astley y su show en Viña del Mar: “Me pone muy nervioso tener que cantar después de Lionel Richie”

Por Agencias domingo 14 de febrero del 2016

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Con 50 años recién cumplidos, Rick Astley suena como uno lo imagina al ver su risueña cara en videos de hits ochenteros como “Never Gonna Give You Up”, “Whenever you need somebody” y “Together forever”.

Tiene una voz agradable y es realmente amable, pero lo que llama la atención es su excelente sentido del humor y el nivel de preparación acerca del Festival de Viña del Mar, evento al que llega en su doble rol de músico y jurado.

Astley tiene más que claro que el evento no es como los festivales de música que hay en el Reino Unido -como Glastonbury, Leeds o Reading-, donde la gente aloja por varios días en carpa y predominan el rock y el pop.

Comenta que ha hablado del tema con su equipo y ha visto varios videos en YouTube sobre el festival para saber más de él. Por lo tanto, entiende que es un fenómeno televisivo que lleva muchísimos años en pantalla. De todos modos, aprovecha la conversación para confirmar, “¿No es como Eurovisión, o sí?”, en referencia al popular evento televisado europeo que en los últimos años se ha convertido en fuente de noticias por las excentricidades de los participantes, más que por la música.

Sobre compartir escenario con Lionel Richie el día en que se presente en el Festival, el jueves 25, comenta: “Es increíble, absolutamente increíble. Pero cuando tocas después de alguien como él, eso es algo que me pone muy nervioso. ¿Lo viste en Glastonbury? Fue lo mejor del festival e hizo que Kanye West pareciera alguien que no entendía lo que hacía. Así que eso me pone nervioso. Pero está bien, quiero hacerlo”, dice entre risas.

Sobre su repertorio en la Quinta Vergara, adelanta que va a tocar una hora, pero no tiene mayor límite de tiempo para los shows en solitario que hará el domingo 28 en Enjoy Viña del Mar y el viernes 4 en CentroParque de Santiago, eventos promocionados como de “Grandes éxitos”.

“No tengo problemas en tocar mis canciones antiguas. Sé que hay artistas a los que les incomoda hacerlo porque llevan 25 años haciendo lo mismo, pero yo me retiré por mucho tiempo. Creo que esas canciones son las que me han dado la vida que he tenido y que si no las tocara, sería algo criminal”.

Y agrega sobre sus presentaciones en solitario: “Cuando haga mis propios shows en Chile puede ser más entretenido, porque no vamos a tener que cumplir un horario estricto y podemos tocar más canciones propias y probar cosas”, dice y aprovecha de bromear con que va ser difícil mantener sobria a su banda al tocar en un país con tan buen vino.

Eso sí, en estos días prepara un disco, el primero desde 2005, que espera editar en septiembre, así que también pretende mostrar parte del material que lo mantiene ocupado: justo antes de responder esta llamada, el cantante estaba editando unos coros.

Sobre este nuevo trabajo, adelanta que si bien tiene un poco de gospel, el pop es lo que predomina. “Es un trabajo simple, no fui a buscar cinco productores distintos para tener cinco sonidos diferentes”.

Más allá del “Rickrolling”

La carrera de Astley tuvo una inesperada segunda vida a partir de 2007, cuando se creó una broma en Internet en que links de las más variadas materias llevaban al video de “Never Gonna Give You Up”.

Un fenómeno que se viralizó bajo el nombre “rickrolling”. Astley no tiene mayores problemas con hablar del tema.

“Es tan raro, porque no tiene nada que ver conmigo, pero, al mismo tiempo, tiene todo que ver conmigo. Podría haber sido cualquier canción, de cualquier artista”.

Según explica, trata de no involucrarse mucho con ello, pero admite que el fenómeno lo ha ayudado porque mucha gente lo ha conocido por él.

“Creo que la nostalgia se ha visto como algo malo, pero, por otro lado, son tus recuerdos”. Además, cree que el modo que tiene de mirar su carrera está definido por el hecho de que en pleno período de éxito y cuando tenía apenas 27 años, se retiró de la industria para formar una familia y retomó su carrera cuando tuvo ganas: casi 10 años más tarde.

“Puedo trabajar cuanto quiera, no estoy obligado a hacer nada. No voy a ser el tipo más millonario de mi barrio, pero eso no importa”, asegura.

La tercera es la vencida

“Cada vez que salimos de gira es un agrado. Los conciertos pueden ser muy similares entre sí, pero estar en cada ciudad es diferente”.

En el caso de sus visitas a Chile, Astley recuerda que en 2009 conoció acá a Debbie Harry de Blondie, y en 2014 tuvo la oportunidad de ir a una viña. “Creo que era en dirección a Viña del Mar, así que pudimos conocer un poco fuera de la ciudad”.

Esta vez, va a aprovechar el hecho de que estará en el país por un período más prolongado, tiempo que pasará con su esposa. “Vamos a tomar unas pequeñas vacaciones, buscar unos buenos restaurantes y pasear un poco”.

Y agrega: “Ahora tengo tiempo de conocer los lugares a los que voy, a diferencia de cuando hacía 20 entrevistas cada día”. Es por eso, que esta vez incluso puede hacer algo que desea hace años: “Quiero ir a Valparaíso, es algo que siempre he querido hacer porque he leído muchos libros históricos de la Armada Británica donde hablan de la ciudad y suena increíble pensando en ella desde el otro lado del mundo”.