Necrológicas
  • Carlos Alberto Ojeda Navarro
  • Paulina Carrasco Chacón
  • Anita Reimann de Vargas

Vladimir Vukovic, el magallánico que consolida su carrera en México tocando con clásica banda del rock azteca

Por Cristian Saralegui domingo 13 de enero del 2019

Compartir esta noticia
558
Visitas

– Otro de los proyectos en que participa se llama Masaf, grupo con tres magallánicos con quienes realiza variadas fusiones musicales y con el que espera tocar en el Festival Folclórico en la Patagonia.

Vladimir Vukovic forjó desde pequeño una carrera como baterista. Ya en el liceo, a principios y mediados de los ’90, destacaba detrás de tambores, bombos y platillos. Participó de muchos proyectos musicales y formó parte de bandas. Una de ellas era Bon Jovi, El Tributo, que hace tres años quiso traspasar las fronteras y hacer conciertos en Norteamérica.

Así llegaron a México, una plaza siempre complicada para cualquier músico, mucho más si es extranjero. En el país azteca, los caminos de esta banda y los de Vukovic se separaron. Ahí, el baterista tenía dos alternativas: regresar a la comodidad de Punta Arenas o buscarse un lugar en la escena mexicana. Y esa jugada le ha resultado de maravillas, tanto que desde julio del año pasado, su talento en la batería llamó la atención de una de las bandas más clásicas del rock mexicano.

Kenny y Los Eléctricos puede que no le diga mucho al público chileno. Pero en México son uno de los grupos más antiguos, con casi cuarenta años de carrera. Por eso, Vukovic pasó de tocar en bares o locales pequeños, a dar entrevistas en TV Azteca, Televisa y todos los medios importantes. Claro, porque la cantante, Kenny Avilés es considerada “La reina del rock mexicano” y es toda una celebridad.

Todo este cambio tiene al baterista magallánico entre sorprendido y emocionado, pero siempre con los pies en la tierra.

“Desde que llegué, empecé a tocar con muchas bandas, diversos estilos. Y la posibilidad se dio un día en que Kenny me vio tocando en un bar, según ella, estaba todo destinado para que tocáramos juntos”, partió contando Vukovic sobre la anecdótica situación con la que conoció a su nueva banda. “Fui a la mesa antes de tocar y a avisar que iba a subir y me dijeron ‘¿pero no saludas, no sabes que hay gente muy famosa en esta mesa?’ y yo sencillo como siempre, dije ‘no tengo idea quiénes son, pero cuando termine de tocar me voy a asegurar de saber’. Entonces después de tocar, le pregunto a una amiga, y me dijo que era Kenny de Los Eléctricos y yo le vuelvo a preguntar quiénes eran”.

El baterista seguramente no los conocía de nombre, pero descubrió que desde que se instaló en México, al tocar en diferentes proyectos, como bandas de covers, en bares, siempre había algún tema de Kenny y Los Eléctricos, lo que descubrió apenas le tararearon una de las canciones. Ahí Vukovic se acercó nuevamente a la mesa y comenzó a conversar con la cantante. “Me dijo ‘tocaste muy chingón, chido, buena onda’ y terminamos conversando tres horas. Le llamó la atención que haya llegado de tan lejos a tocar a México. Ahí le dije que fue un sueño loco de una gira cortita, pero que la vida me fue poniendo desafíos nuevos y favorables”.

Carrera de Alto Voltaje

Kenny y Los Eléctricos tiene una carrera extensa, en la que han grabado quince discos. En el más reciente, “Alto Voltaje” Vukovic fue el baterista y además intervino en la composición. Eso surgió unas semanas después de esa conversación nocturna en el bar, período en que Kenny comenzó a seguir a Vladimir en sus redes sociales y a estudiar su estilo. “Pasó un mes y medio y me comuniqué con Edgar Carrum, que es su esposo y productor de la banda, que me propuso tocar con ellos. Lo chistoso es que estaba en Playa del Carmen, de vacaciones, sin batería ni nada y tenía que tocar una semana más tarde con ellos. Así que me la jugué y acepté de inmediato, me estudié el repertorio, un jueves ensayé con ellos y el sábado tocamos”, relató el percusionista sobre sus inicios en esta banda.

De ahí fue un proceso muy loco, porque se grabó el disco, y de ahí la promoción. “Pasamos por todos los canales de México, mostrando el primer single del disco ‘Dime que va a pasar’, se hizo un videoclip, a mi regreso vamos a grabar el video del segundo single ‘Soy así’ que es el más power del disco. Y así se ha dado también la posibilidad de tocar en festivales gigantescos como el Force Fest, donde encabezaban el cartel Sistem of a Down, Stone Temple Pilots, Anthrax, puras bandas legendarias y ahí estaba yo rockeando”.

En esos festivales, conoció a Zoltan Chaney (baterista de Vince Neil, vocalista de Mötley Crüe), “una máquina de la batería y me invitó a tocar, compartiendo conocimientos, entonces se me han dado muchas cosas en este país y ahora que lo veo, son tres años, un corto plazo para lograr llegar a estos escenarios”.

Por eso, el baterista busca aprovechar todas las posibilidades que se presenten. “Kenny me decía que ésta será mi gran vitrina, porque de Kenny y Los Eléctricos han salido muchos artistas famosos, como Alejandra Guzmán que fue corista del grupo, Alekz Sintek fue tecladista de Kenny; el bajista de Caifanes, Sabo Romo. Por eso Kenny me dijo ‘voy a lamentar el día que te roben, pero sé que te van a robar’”.

Entre los proyectos inmediatos con el grupo, hay una gira que los llevará por Estados Unidos y Latinoamérica, pero tocar en Chile, y particularmente en Magallanes, no pasa de ser un sueño. “Kenny ha tenido giras por Europa, Estados Unidos, y venir al fin del mundo, sería increíble”.

A pulso

Pero estos éxitos actuales son fruto de años de aguante y de buscar oportunidades “en una ciudad de más de 20 millones de habitantes, donde hay miles de músicos de nivel y posicionarte, no es sencillo”.

Como ya está dicho, Vladimir Vukovic llegó a México con el tributo a Bon Jovi. “Ellos me imagino que siguen allá, pero no tengo contacto con la banda. Al principio no es sencillo abrirse camino con una banda, menos si es de tributo, en otro país. Pero sí recorrimos muchas ciudades, tuvimos buenos shows, pero ese vínculo se cortó en 2018.

En esas idas y vueltas, Vladimir Vukovic conoció a otros músicos chilenos, entre ellos algunos magallánicos. “También toco con Masaf, proyecto de Matías Saavedra, que es tecladista de Julieta Venegas, y Claudio Espíndola, que es pianista; los tres somos magallánicos y es increíble tocar con ellos, es otro estilo”. Asimismo, forma parte de otro proyecto, Swett Jesus, “que es como un pop rock, bien electrónico y ondero”.

De esa experiencia con Masaf aprendió a explorar otros tipos de música. “Para mí era un concepto nuevo, porque toco de pie, se incluyen otros elementos, como percusión latina como bongó, bombo legüero, y eso allá es muy llamativo. Hacemos un folclore medio electrónico con harto power, y con esa banda tenemos muchas pretensiones de venir al Festival en la Patagonia, los invito a escucharlos, el último disco se llama ‘La piel de la tierra’, que está increíble y somos todos magallánicos, entonces nuestro mensaje cuando tocamos allá siempre es ‘somos de Magallanes, de la Patagonia, donde está el frío’ y la gente nos pregunta.

Hay que atreverse

Aunque llegó a México como parte de un grupo tributo, Vladimir Vukovic estima que, de acuerdo a su experiencia, “hay muchos buenos músicos en Magallanes, pero si te quieres dedicar en forma profesional, el mejor consejo que podría darle a alguien es que salga a probar suerte, pero joven, arriesgarte, porque sí es posible, no es nada del otro mundo. Hay mucho más movimiento, y por eso muchos músicos chilenos se van a México, incluso algunos que no se han consolidado se terminan consagrando allá, el caso más claro es Mon Laferte. En Chile no la tomaron en cuenta, va a México y ‘la rompe’. Pero como Chile es medio chaquetero y no hay tanto apoyo a los músicos… de hecho había leído que estaban estudiando sacar ramos de música del colegio, entonces si tenemos ese pensamiento, estamos mal. La música siempre va a influir positivamente en la vida”.

Pese a que el éxito es resultado de muchos sacrificios, el baterista también valora el medio que encontró. “El mexicano es muy cariñoso, fraternal, hay mucha conexión con Chile y así me he hecho de muchos amigos. Aparte en México puedes tocar de martes a domingo, por la cantidad de habitantes hay público para todos. Hay mucha variedad de estilos y ha sido un aprendizaje de ver otras bandas y proyectos innovadores”.

De la escena regional, la lejanía a veces le impide estar muy al tanto. “Sé que Camino de Tierra sacó nuevo disco. Troodon donde yo tocaba, sacó disco, que grabé yo antes de irme, pero se lanzó cuando tenía dos años allá”. Y si bien estima que cada uno elige el camino que desee recorrer, sí entrega su experiencia: “Yo aquí en Punta Arenas estaba muy bien, en una zona de confort donde todos me conocen. Pero también es rico el desafío de ir a un lugar donde no te conozca nadie. Hay momentos en que es bueno cuestionarse”. Lo que sí, en México tuvo que acostumbrarse a estar en varios proyectos a la vez para poder sustentarse.

Ahora, en sus vacaciones, Vladimir Vukovic ha podido volver a tocar de esa manera libre como cuando era más chico y reencontrarse con amigos. Anoche, de hecho, tocó con Fuel en el pub Celebrity, con sus amigos Ricardo Palma, Marcelo Vargas, Sebastián Muñoz, Patricio Fuenzalida. Y el 26 de enero, “haremos una reunión con una banda que no tocábamos hace años, Pixels, con Luis Rojas, Laura Millanao y Mauricio Yáñez, es una banda más funkera y sensual”, finalizó el baterista magallánico.