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Agroindustria brasileña se une a ONG para exigir al gobierno que termine con la deforestación

Por Agencias miércoles 11 de septiembre del 2019

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La grave crisis de imagen que sufre Brasil, sobre todo tras los incendios en la Amazonía, ha impulsado a la industria agropecuaria a una atípica alianza con la sociedad civil. Representantes de los empresarios, ONG y la academia han comparecido juntos en São Paulo para exigir al gobierno de Jair Bolsonaro que se tome en serio el aumento de la deforestación y ponga medios para frenar “el robo de tierras públicas”, detonante clave de las talas ilegales que amenazan el mayor bosque tropical del mundo. Y amenazan la economía de esta potencia agrícola.

La principal demanda de unos y otros al gobierno de Bolsonaro es que abandone la retórica antiambientalista, aplique la ley, y persiga con ahínco a los que ocupan tierras ilegalmente en la Amazonía. Porque lo siguiente suele ser talar los árboles para explotar la tierra al margen de toda normativa, con el consiguiente deterioro medioambiental. Y ahí está el problema. La deforestación se ha disparado desde que Bolsonaro asumió el poder hace ocho meses.

“La industria agrícola se está viendo perjudicada por bandas que actúan en la ilegalidad, manchando la reputación del sector, aumentando la inseguridad jurídica y la competencia desleal para productores y empresas”, según Marcello Brito, el presidente de la Asociación Brasileña del Agronegocio. A su juicio, nunca en la historia la imagen de Brasil en el extranjero fue tan mala.

Brito ha recalcado que no es un problema de la industria a la que representa, sino de Brasil, porque afecta directamente a la economía, que no se recupera a la velocidad esperada. También participan en la alianza los exportadores de carne, los procesadores de cacao, los productores de ganado sostenible y de árboles además de las ONG Instituto de Investigación Amazónica (Ipam, por sus siglas en portugués) e Imazon.

Industria y ONG presentaban juntos su campaña publicitaria para concienciar a las autoridades y a sus compatriotas brasileños mientras en la Amazonía colombiana, en Leticia, los presidentes de la región celebraban una cumbre para consensuar respuestas a la crisis. Bolsonaro participó por videoconferencia porque este domingo será operado. Los empresarios y la sociedad civil comenzaron esta campaña, que durará tres años, la víspera con una acción más propia del activismo clásico. Simularon ocupar a las bravas un pequeño parque de frondosa flora en la avenida principal de la metrópoli para llamar la atención de que «robar tierras públicas es tan grave como robar dinero público».

Los incendios de agosto han sido más y mayores que los de otros años. El mes pasado ardieron casi 30.000 kilómetros cuadrados en la Amazonía, cuatro veces más que la superficie que ardió en agosto del año pasado. Y lo peor probablemente está por venir porque septiembre es tradicionalmente un mes con incluso más fuegos.