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Argentina se moviliza en medio de la votación para legalizar el aborto

Por Agencias jueves 9 de agosto del 2018
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Durante la jornada de este miércoles los 72 integrantes del Senado argentino estaban concentrados en las votaciones para definir si legalizaban o no el aborto voluntario hasta la semana 14 o lo mantenían en la clandestinidad, al ser un delito penado con la cárcel excepto en el caso de violación o riesgo para la salud de la madre.

Se trata de una votación clave para Argentina y también para Latinoamérica, que tiene a ese país como un referente en la conquista de derechos sociales. La iniciativa fue aprobada en junio por la Cámara de Diputados, pero todo apuntaba a que, salvo sorpresas de última hora, se estrellaría contra el Senado. Los legisladores sesionaban en un recinto rodeado de cientos de miles de personas, en su mayoría mujeres, movilizadas en las calles a favor y en contra de la ley.

En horas de la tarde de este miércoles, varios senadores habían expresado su intención de votar en contra de la legalización del aborto, entre ellos el ex Presidente Carlos Menem; 31 están a favor, incluyendo a la ex Mandataria Cristina Fernández, aunque en ese bloque algunos pedían cambios; unos seguían indefinidos otros se abstendrían y habría una ausencia. De confirmarse los números, la votación sería negativa y el proyecto de aborto legal quedaría sepultado al menos durante un año.

El debate se inició temprano por la mañana, en un intento por evitar que las discusiones se extiendan más allá de la medianoche. Pese a lo caldeado de las posiciones en la calle, el tono dentro del recinto es mesurado, fiel al protocolo del Senado. “No será menos trágico un aborto porque se haga en un quirófano. No, será igual de trágico. El objetivo es que no haya más abortos en Argentina, eso es aspirar a más”, dijo el senador Esteban Bullrich, ex ministro de Educación de Mauricio Macri, ferviente católico y defensor del No a la ley. Su presentación resumió la posición de los grupos antiabortistas: el embrión tiene derechos constitucionales desde el momento de la concepción y, aunque el aborto es un hecho, no podrá reducirse con una ley que lo regule.

Los voceros del proyecto aprobado en Diputados concentraron sus argumentos en el reconocimiento de una realidad que existe, con o sin ley. “Las mujeres están solas. El varón aborta antes, desapareciendo. Por eso este es un problema de mujeres. Los abortos se hacen y el debate hoy es por el aborto legal o ilegal”, dijo la senadora peronista Norma Durango. Su par por Tucumán, Beatriz Mirkin, fue más directa.

Otros senadores a favor de la norma denunciaron la presión de la Iglesia Católica, como el entrerriano Pedro Guastavino. “En mi cuenta de Whatsapp recibí una enorme cantidad de mensajes que, en nombre de Dios, me calificaban de manera irreproducible. Me lo pasé atajando y esquivando crucifijos”, dijo. Las posiciones atravesaron a todos los partidos políticos. Guastavino es peronista, como Rodolfo Urtubey, polémico en sus argumentos contra el aborto, incluso en casos de violación de la mujer, cuando el aborto es legal en Argentina. “La violación también está clara su formulación, pero habría que ver. Hay algunos casos donde la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, a veces la violación es un acto no voluntario”, dijo.

La iniciativa que debate el Senado es muy similar a la de los países más desarrollados: libre decisión de la mujer hasta las 14 semanas de gestación y unos plazos superiores si hay riesgo para la madre, el feto o el embarazo es consecuencia de una violación. Para salvar la ley, los partidarios en el Senado aceptaron modificaciones al proyecto original y presentaron uno nuevo que reducía de 14 a 12 semanas el aborto libre e incluía la objeción institucional, pero no lograron suficiente consenso.

En Argentina casi 50.000 mujeres tienen que ser hospitalizadas al año por complicaciones derivadas de abortos. En 2016, último año con cifras oficiales, 43 mujeres fallecieron por esta causa. La última, Liliana Herrera, murió hace menos de una semana. Con 22 años y madre de dos hijos, perdió la vida por una infección generalizada tras ser sometida a un aborto clandestino.

Si el Senado rechazaba el proyecto, el tema no podrá volver a tratarse hasta 2019, año en el que Argentina celebra elecciones generales. En la última campaña electoral, sólo la izquierda incluyó en su programa la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. De cara a la próxima, de mantenerse el aborto como un delito, todos los candidatos deberán posicionarse.