Necrológicas
  • Teresa Low Bórquez
  • Evelyn Martínez Robinson

Asesino de Parkland dijo que escuchaba demonios

Por Agencias miércoles 8 de agosto del 2018
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
224
Visitas

Esta semana se hizo pública la transcripción del interrogatorio a Nikolas Cruz, un joven de 19 años que en febrero pasado asesinó a 17 personas en un colegio secundario de Parkland, Florida, en Estados Unidos.

A petición de varios medios y por orden de un juez, se difundió una transcripción del interrogatorio. Más de 200 páginas de diálogo entre el detective y el asesino. Por ley, las líneas en las que se inculpa están ocultas. Lo demás muestra a un Cruz obsesionado con un demonio y con deseos de morir. Había sido arrestado después de la masacre caminando por una calle, tras huir del instituto mezclado entre la gente en medio del caos provocado por su tiroteo. Sentado en una silla, apenas daba ninguna respuesta concreta y repetía que no era capaz de recordar nada. De lo que sí hablaba era de las “voces” que le murmuraban dentro de su cabeza y le decían “quema, mata, destruye”.

Cruz le contó a un agente que por una parte estaba él, Nikolas, tratando de ser “una persona normal”, y por el otro su “lado malo”. El policía le preguntó una y otra vez por “el demonio”. Después de más de dos horas, el detective le dijo: “Creo que usas al demonio como excusa”. Y Cruz: “No, lo prometo”.

Minutos después el detective salía de la habitación y antes de que volviera, Cruz, sólo, repetía: “¿Por qué no me mató?”. No dijo a quién se refería. El policía volvió y lo esposó para que no se intentara lesionar.

Aunque confesaba su crimen, el joven culpaba a su demonio. Cruz está acusado de 34 cargos de intento y comisión de homicidio. Se prevé que el juicio comience en 2019. El fiscal ha anunciado que pedirá la pena de muerte. Sus abogados esperan que por sus problemas mentales no sea ejecutado sino condenado a cadena perpetua.

El joven, que mató a tiros a 14 estudiantes y tres adultos en un instituto que había abandonado, dijo que se había intentado suicidar dos veces, explicó que consumía ansiolíticos y marihuana y se describió como un depresivo sumido en la soledad. Cruz no conoció a sus padres biológicos.

Su padre adoptivo murió cuando era niño y su madre adoptiva, cuatro meses antes de la masacre. Trabajaba de cajero. No salía con sus compañeros. El detective le preguntó si también iba él solo a pescar. “Y el demonio”, dijo. Ese demonio le daba todo tipo de órdenes negativas, según Cruz, y hasta le escogía la música “triste” que escuchaba, en alemán y en ruso.