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Califican como “muy probable” el uso de gas sarín y cloro en Siria

Por Agencias jueves 14 de junio del 2018

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“Gas sarín y cloro fueron usados muy probablemente en sendos ataques perpetrados el 24 y el 25 de marzo de 2017 contra la ciudad siria de Latamina”. Así lo ha anunciado este miércoles la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (Opaq), una vez concluidas sus investigaciones sobre lo ocurrido en esta ciudad del norte de Siria, donde se han contabilizado más de 70 heridos e intoxicados.

El gas se considera un arma química. El cloro es de uso regular, pero muy tóxico si no se toman precauciones. La Opaq está a punto de publicar también los resultados de los análisis efectuados tras el supuesto uso de armas químicas contra la localidad de Duma, cercana a Damasco. Ocurrió el pasado 7 de abril, y la Organización Mundial de la Salud señaló allí al menos 40 muertos y 500 heridos. Estados Unidos, Francia y Reino Unido acusaron al gobierno de Bachar Al Asad de haber ordenado el asalto, y atacaron en represalia. Damasco niega el uso de armas químicas.

En el caso de Latamina, los inspectores de la Opaq no se pudieron trasladar al lugar de los hechos, pero recabaron pruebas y entrevistaron a testigos en un lugar cercano. La organización actúa de forma independiente y no señala a los responsables del ataque. Tampoco indica qué bando de la guerra civil siria poseía el gas. Latamina estaba en manos rebeldes. “Lo más plausible es que el sarín se usara el 24 de marzo al sur de la localidad. Un día después ocurrió con toda probabilidad lo mismo con el cloro, cerca del hospital”. El informe oficial de la Opaq obra ya en manos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Médicos por los Derechos Humanos, una ONG fundada en Estados Unidos en 1986, denunció el ataque contra el hospital, excavado en una cueva para protegerlo de las bombas. El edificio resistió, pero ya entonces se advirtió la presencia de sustancias tóxicas. Médicos sin Fronteras, por su parte, señaló que “una bomba fue lanzada junto a la entrada del centro”.

La propia Opaq indica que “se informó en la prensa de la caída de cilindro que causó la muerte de un médico”. Poco después del ataque, empezaron a llegar los primeros afectados con cuadros de asfixia. La agresión se produjo hacia las 5,45 horas, cuando se oyó el ruido de un avión lanzando al menos dos proyectiles. El primero cayó sobre un terreno de cultivo y el otro a unos 100 metros de distancia. Según el informe, “a los pocos minutos, la gente que se encontraba a unos 200 metros del impacto, tuvo dificultades para respirar, dolores abdominales, mareos, dolor de cabeza y rigidez en el pecho”. Fueron hacia el hospital para ser atendidos.

El 25 de marzo, hacia las 15 horas, “testigos presenciales señalaron el paso de helicópteros que lanzaron cuatro barriles en total”. Uno atravesó el techo de cemento y liberó el gas en la sala de urgencias. Como la instalación está en una cueva, el gas alcanzó enseguida otras salas. Los cuadros de ahogo fueron similares. António Guterres, secretario general de la Onu ha recibido también el informe.