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Condenada una madre a cinco años de cárcel por vender fotos de su hija menor desnuda

Por Agencias domingo 11 de noviembre del 2018

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La mujer enviaba a la adolescente, de 15 años, a encuentros cara a cara con hombres para que recibiera dinero a cambio de las imágenes.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla, España, ha condenado a E.S.T., nacida en Arboleas (Almería) hace 44 años, a cinco años y medio de cárcel por un delito de corrupción de menores y otro de abandono de familia contra su hija, que contaba con 15 años en el momento de los hechos, por hacerles fotos “con faldas cortas, tacones, maquillaje, ropa de baño o interior, desnuda, así como adoptando poses y posturas provocativas, que después exhibía subiéndolas a un portal de encuentros a cambio de dinero”.

En los hechos probados, la sentencia expone que la acusada tiene cuatro hijas: L.G.S. (mayor de edad a la fecha de denuncia), N.G.S. (nacida en el año 2000 y con 15 años en el momento de los hechos), E.G.S. (2007) y T.S.S. (2008). La acusada convivía con sus tres hijas menores y fotografió a dos de ellas mientras se bañaban o cuando se encontraban desnudas jugando por la casa, apareciendo en algunas de ellas los genitales de las mismas.

Con el fin de obtener un rédito, al menos desde el año 2012, la madre ahora condenada pidió a una de sus hijas que se fotografiara con faldas cortas y con tacones, maquillada, en ropa de baño, incluso en ropa interior que no se correspondía a su edad o muy ligera de ropa, indicándole cómo debía ponerse, adoptando poses provocativas, con la intención de ofrecer estas fotos a la venta a través de internet.

Además, entre los años 2014 y 2015, expuso a la menor a contactos por internet a través de videoconferencia, en los que la menor mantenía encuentros con clientes que su madre conseguía y siguiendo sus indicaciones, la niña incluso se desnudaba ante la cámara. A cambio, la madre recibía dinero.

Posteriormente, la madre y sus tres hijas se trasladaron a vivir al domicilio de una conocida de la ahora condenada en Sevilla. También allí continuó tomando fotografías de sus hijas. Con la finalidad de cobrar algunos de los servicios (entrega de fotografías o videos), la acusada enviaba a su hija a citas que ella concertaba con las personas a las que suministraba el material antes mencionado, individuos a los que no conocía de nada y quienes sin más se veían con la niña en zonas públicas, entregándole dinero.

A mediados de 2015 y a través de una página de contactos, la acusada contactó con el también acusado, J.L.O.R., a quien le hizo llegar algunas imágenes de su hija de 15 años, llegando éste a interesarse “mucho por ella así como a entregar distintas cantidades de dinero en diversas ocasiones en la primavera y verano de 2015 que oscilaban entre cien y mil euros y que debía de recoger la chica”. El acusado, cuyo domicilio se encontraba en Madrid, no tenía inconveniente en viajar hasta Sevilla, con la intención de ver en persona a la menor, a quien llegó a manifestarle que estaba enamorado de ella, proponiéndole que se marchara con él a Madrid.