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  • Alejandro Jorge Plastic Barría

Condenan a 40 años de cárcel a dos curas por violación de niños sordos

Por Agencias martes 26 de noviembre del 2019
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Dos curas fueron condenados a más de 40 años de prisión por abuso sexual y violación a niños sordos en el Instituto de Enseñanza Próvolo, de Mendoza, un caso que sacude a la Iglesia Católica en Argentina, país del Papa Francisco.

El establecimiento tenía como propósito dedicarse a la enseñanza de niños con discapacidad auditiva o trastornos del lenguaje

El cura argentino Horacio Corbacho fue sentenciado a 45 años de cárcel y el italiano Nicola Corradi a 42 años, según el fallo leído este lunes en el tribunal.

En los dos casos, se consideró como agravante que eran responsables de la guarda de los chicos y ministros de culto, así como el hecho de que las víctimas eran menores de edad y que convivían con sus abusadores en el internado.

También fue condenado a 18 años de prisión el jardinero del centro de enseñanza, Armando Gómez, por “abuso sexual con acceso carnal”.

La justicia consideró 25 casos de abusos, registrados entre 2004 y 2016, según se ventiló durante la audiencia. Se evaluaron los testimonios de 13 víctimas tomados en cámara Gesell, en la que los niños declaran ante psicólogos sin saber que son escuchados por el juez.

Los querellantes, en su mayoría familiares, habían solicitado la pena de 50 años de cárcel para los acusados.

Apoyo a los
“sobrevivientes”

Una manifestación se organizó frente a las puertas del tribunal durante la lectura de la sentencia. Participaron jóvenes del instituto con pancartas con la leyenda “Apoyo a sobrevivientes del Próvolo”.

El juicio había comenzado el 5 de agosto de este año y se realizó a puertas cerradas. Las víctimas fueron niños y adolescentes entre los 4 y los 17 años de edad.

En un proceso abreviado el año pasado, fue condenado a 10 años de cárcel el ex monaguillo Jorge Bordón (50), quien se declaró culpable de abusos sexuales a cinco víctimas.

Otro de los acusados fue considerado inimputable por ser discapacitado y haber sufrido abusos sexuales él mismo desde niño.

Hay 14 imputados más repartidos en dos causas que aún no han comenzado.

Corradi llegó a Argentina en 1970 proveniente del Próvolo de Verona (Italia) y se hizo cargo de la institución, primero en La Plata y luego, en 1998, en Mendoza, donde lo detuvieron preventivamente el 26 de noviembre de 2016.

Dramáticos
testimonios

En el momento en que fueron abusadas, las víctimas tenían entre 5 y 17 años. Pasó mucho tiempo hasta que se atrevieron a romper el silencio y relatar el infierno que vivieron en un altillo del edificio, al que los abusadores llamaban La casa de Dios. Entre las aberraciones, escuchadas durante los casi cuatro meses de juicio, está el caso de un niño que fue violado por Corbacho a los cinco años, una niña que usaba un pañal para que dejara de sangrar tras ser vejada y varios adolescentes que fueron abusados y obligados a mantener relaciones sexuales entre ellos enfrente de los sacerdotes.

Corradi y Corbacho seleccionaban a sus víctimas entre los alumnos más vulnerables y sumisos, quienes además no podían hablar y denunciar los abusos.

“Mi hijo vio cómo abusaban del que después le violó. Era una cadena. Todavía hoy le tiene terror a Corradi. Su relato siempre se detiene en él. Dice que le tiene mucho miedo”, relató meses atrás Cintia Martínez, madre de uno de los denunciantes.

El caso del Próvolo es uno de los escándalos de pederastia eclesiástica más grandes del país sudamericano, donde se han condenado 12 sacerdotes por abuso sexual. Este juicio fue el primero de la megacausa del Próvolo. El siguiente año está previsto que comience otro proceso contra los demás acusados, entre ellos religiosas y personal directivo del colegio.