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Condenan a joven argentina de 19 años a cadena perpetua por asesinar a su novio

Por Agencias miércoles 4 de julio del 2018
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La joven argentina Nahir Galarza fue condenada a cadena perpetua como autora del asesinato de su ex novio Fernando Pastorizzo, ocurrido el 29 de diciembre de 2017 en la localidad de Gualeguaychú.

Según informó el diario La Nación, los jueces Mauricio Deruddi, Arturo Dumón y Alicia Vivian sentenciaron a la joven, de 19 años, por homicidio calificado por la relación de pareja que tenía con la víctima. El tribunal desestimó los agravantes de alevosía y de uso de arma de fuego planteados por la Fiscalía y la querella. También, que la imputada hubiera sido víctima de violencia de género, como pretendía su defensa.

Finalmente, los jueces resolvieron prorrogar la prisión preventiva de la acusada por existir peligro de fuga, dada la magnitud de la pena. Es que de quedar firme la condena Nahir deberá pasar 35 años en la cárcel.

«La única vencedora es la justicia. Hoy triunfó la justicia, triunfó la verdad. Fernando no va a estar más entre nosotros, pero esto sienta un precedente. El fallo es una caricia al alma. No me siento aliviado, sí tranquilo. La gente sabe que fue un asesinato a mansalva, de una manera cruenta. Siempre fuimos con la verdad y de frente», sostuvo Gustavo Pastorizzo, padre de la víctima, después de recibir los abrazos de vecinos y amigos que fueron a apoyarlo a la puerta de los tribunales donde se leyó la sentencia.

En tanto, el abogado de Nahir Galarza, Horacio Dalgainz comentó que «hasta que no tengamos el fallo completo no voy a hacer un análisis, pero lo que me llama la atención es que con mi equipo, que somos entre 15 y 20, nos llevó mucho tiempo analizar las pruebas; entonces no entiendo cómo en tan poco tiempo el Tribunal pudo analizar todo».

El juez Deruddi fue el encargado de leer el veredicto. En la sala no estaban ni la acusada, que pasó sus últimas horas «ansiosa y angustiada», ni sus padres. Con voz clara y tono pausado, Deruddi explicó que el tribunal había entendido que los disparos que terminaron con la vida de Pastorizzo no fueron accidentales, sino «dirigidos a menoscabar la vida de Fernando Pastorizzo».

«Quedó destruida la hipótesis de la defensa de que los disparos fueron involuntarios», afirmó el magistrado.

Asimismo, el tribunal afirmó que no había en el caso «circunstancias extraordinarias de atenuación» que supusieran «una grave perturbación por elementos externos» capaz de haber contribuido al resultado criminal. «No se acreditó que hubiese sido víctima de violencia de género», manifestó el juez Deruddi al leer la parte resolutiva de la sentencia.

Con todo, la certeza de la existencia de la relación de pareja bastó para encuadrar el hecho como un homicidio calificado por el vínculo, para el cual sólo corresponde la pena de prisión perpetua.

La noche del lunes, amigos y familiares de Pastorizzo se concentraron en el céntrico cruce de 25 de Mayo y Rocamora en una vigilia para «agradecer a toda la gente por el apoyo» durante los seis meses que pasaron desde el crimen y reafirmar el pedido de «justicia y perpetua para la asesina de Fernando». Ayer volvieron a reunirse en la puerta de los tribunales para esperar la sentencia.

La psicóloga Graciela Tobar que atiende a la joven desde marzo dijo a La Nación que «Nahir está bastante ansiosa y angustiada. No tiene un buen estado anímico ya que está muy angustiada producto de todo lo que declaró ante el tribunal días pasados». Sostuvo que el hecho de tener que repasar en su testimonio el vínculo que tenía con Pastorizzo «le generó mayor ansiedad».

«No es una psicópata. Nahir no volvería a matar. Fue un accidente lo que pasó. Ante las amenazas quiso resguardar la figura paterna, porque tiene muy idealizado a su padre. Nahir es una víctima de violencia de género y hoy podría no estar contando la historia. Ella quiso resguardar el arma de su padre y ocurrió lo que ocurrió», afirmó.

Cuando declaró ante los jueces del tribunal, Galarza había afirmado: «Soy la única que estuvo ahí y puedo asegurar que fue todo rápido, feo, que ninguno de los dos tuvo tiempo de nada, que fue un accidente». También sostuvo que era víctima de la violencia de Fernando Pastorizzo, a quien negó como novio, aun cuando admitió que con él había tenido su iniciación sexual y que, desde aquella primera vez, habían seguido viéndose.