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EE.UU.: incendios afectan a 27 mil hectáreas y 180 mil personas permanecen bajo órdenes de evacuación

Por Agencias martes 29 de octubre del 2019

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Una enorme columna de humo en medio de Los Angeles recordaba este lunes por la mañana a California el peligro que suponen las extremas condiciones de sequedad y viento que obligaron a declarar el estado de alerta en todo el Estado durante el fin de semana. Se trata de un enclave rural en el oeste de la ciudad que atraviesa algunos de los barrios más ricos de Estados Unidos y que se sumó a la docena larga de incendios activos en el Estado, uno de los cuales amenaza poblaciones enteras al norte de San Francisco.

El incendio del Getty era pequeño en extensión a primera hora de la mañana, con unas 200 hectáreas quemadas, pero su cercanía a las casas disparó la sensación de peligro en la ciudad de Los Angeles y paralizó un lunes por la mañana una de las zonas más privilegiadas del mundo. La autopista 405, que sirve como arteria esclerosada para mover todo el tráfico del oeste de la ciudad, fue cortada por razones de seguridad en plena hora punta. Las clases se suspendieron en todos los colegios de Santa Mónica y Malibú, así como en la Universidad de California en Los Angeles (Ucla), cuyo campus está a pocos kilómetros del incendio.

Mientras, en la zona vinícola al norte de San Francisco, la extensión del incendio bautizado como Kincade se había duplicado prácticamente durante el fin de semana y ya abarcaba 27.000 hectáreas. Las rachas de viento superaron las previsiones y llegaron en ocasiones a los 160 kilómetros por hora. En videos compartidos en redes sociales se podían ver árboles ardiendo en cuestión de minutos. El fuego había crecido tan rápido que los bomberos anunciaron que ya no estaba controlado al 10%, cifra del domingo, sino al 5%.

Alrededor de 180.000 personas permanecían aún bajo órdenes de evacuación obligatorias, la mayor operación de este tipo vivida en el condado de Sonoma, una zona acomodada de viñedos, casas de veraneo y pequeñas granjas. 96 estructuras, comerciales y residenciales, habían ardido por completo hasta el lunes. Son cifras muy alejadas de los grandes incendios de los últimos dos años, pero en unas condiciones de peligro inquietantes. Los bomberos consideran que unas 80.000 estructuras están amenazadas por este incendio.

Las condiciones de viento dieron un pequeño respiro el lunes, lo que permitió a algunas personas volver a sus casas. También fue suficiente para que la compañía de luz Pacific Gas and Electric, cuya deficiente infraestructura está en el origen de muchos incendios, anunciara el restablecimiento del suministro. Durante el fin de semana, hasta 950.000 clientes, o dos millones de personas, estuvieron sin luz para prevenir chispazos.

Las autoridades de California están decididas a evitar por todos los medios que se repitan las desgracias personales de los últimos dos otoños, en los que más de un centenar de personas han muerto atrapadas en este tipo de incendios relámpago, que se mueven a toda velocidad avivados por un fenómeno atmosférico común en esta época llamado vientos de Santa Ana y una sequedad del terreno crónica.