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España y otros 11 países de la UE rechazan las cuotas de refugiados

Por Agencias jueves 11 de junio del 2015

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La principal herramienta ideada por Europa para gestionar la creciente llegada de extranjeros a través del Mediterráneo afronta serias dificultades. España y otros 11 países rechazan la propuesta de Bruselas de distribuir a un cupo de demandantes de asilo entre Estados porque tiene carácter obligatorio.
Otros ocho Estados, encabezados por Alemania y Francia, aceptan el esquema, pero piden redefinir los criterios de reparto. La oposición española -y en menor medida la de Portugal- puede acabar echando por tierra la propuesta de la Comisión Europea.
Los Jefes de Estado y de gobierno de la UE mostraron gran agilidad para convocar en abril una cumbre de emergencia ante la marea de naufragios en el Mediterráneo, pero los remedios concretos se retrasan. La iniciativa estrella del presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, para aliviar a Italia y Grecia de la presión que viven en sus costas ha sufrido un serio revés en el Consejo Europeo, que representa a los Estados miembros. Casi la mitad de los países con derecho a voto (Reino Unido, Irlanda y Dinamarca no participan porque pueden desvincularse de las políticas europeas de interior y justicia) reclaman que el mecanismo de reparto de los demandantes de asilo sea voluntario, según relata un documento interno de la Comisión Europea y confirman distintas fuentes europeas.
Ese grupo ha conseguido bloquear la propuesta al menos hasta después de verano. Hasta 12 socios de la Unión persiguen que cada país decida voluntariamente si acoge a los potenciales refugiados que lleguen a Italia y Grecia. El razonamiento es que la política migratoria depende de cada Estado miembro y la Comisión no puede imponer nada.
Ese bloque lo integran casi todos los países del Este (Polonia, Estonia, Lituania, Rumania, Bulgaria, Hungría y República Checa, entre otros), con dos sonoras excepciones. España y Portugal, dos países tradicionalmente más alineados con el eje francoalemán, se sitúan en este grupo más crítico con los postulados que defiende la Comisión Europea.
Abiertamente a favor del plan de la Comisión Europea solo se han mostrado Italia y Grecia, los grandes beneficiados por el plan de reubicar en otros países europeos a los potenciales refugiados que arriben a sus costas en el plazo de dos años. Para asegurar que no se trata de inmigrantes económicos, sino de personas con derecho a asilo, Bruselas ha puesto como condición para distribuirlos que sean sirios y eritreos, pero eso no ha vencido las resistencias de los socios más críticos.
Hay un tercer grupo de países clave en la suerte final del proyecto. Se trata del que encabezan Francia y Alemania, junto a Bélgica, Suecia, Austria, Holanda, Malta y Chipre. Esos ocho Estados miembros están dispuestos a aceptar las cuotas obligatorias, pero discrepan del diseño esbozado por Bruselas.
Agencias