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Extrema derecha estaría vinculada a asesinato de dirigente pro-inmigración en Alemania

Por Agencias martes 18 de junio del 2019

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La Fiscalía federal alemana investiga como «acto ultraderechista» el asesinato del político conservador Walter Lübcke, un defensor de la acogida de refugiados al que presuntamente mató de un disparo en la cabeza un neonazi de 45 años.

Dos semanas después de ser encontrado Lübcke en la terraza de su chalet familiar de Wolfhagen-Istha, junto a Kassel (oeste del país), de madrugada y tras recibir el tiro que le causó la muerte, la Fiscalía informó ayer de la detención de Stephan E., el presunto agresor.

Existe la «firme sospecha» de que el detenido mató al político y se parte de la base de que se trató de un «acto ultraderechista», indicó el portavoz de la Fiscalía, Markus Schmitt.

La muerte del político -de 65 años y de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller alemana, Angela Merkel- ocurrió el 2 de junio y en los medios se apuntó desde el principio a un crimen ultraderechista, ya que Lübcke había sufrido el acoso continuado del radicalismo y, tras su fallecimiento, aparecieron mensajes en los canales neonazis insultándole por su trayectoria o celebrando su muerte.

El portavoz de la Fiscalía no dio más detalles sobre el sospechoso, por tratarse de una investigación en curso, pero desde los semanarios «Der Spiegel» y «Die Zeit» se empezaron a difundir ya el domingo datos inequívocos sobre el sospechoso.

Estaba en contacto con el grupo neonazi «Combat 18», vinculado a la organización «Blood & Honour» y fichado por la Policía de Hessen (el «Land», estado federado, al que pertenece Kassel) desde que en 1993 lanzó un explosivo contra un albergue de asilados, sin causar víctimas.

Al detenido se le consideraba «extremista violento», afín a la escena neonazi y en 2009 participó en una marcha de unos 400 ultraderechistas contra una concentración sindical, aunque, según la Fiscalía, no hay certeza de que tuviera cómplices o estuviera organizado.

Desde el Ejecutivo de Merkel se pidió ayer prudencia y no extraer conclusiones precipitadas: «La canciller confía en un rápido esclarecimiento del crimen», indicó su portavoz, Steffen Seibert.

Los opositores Verdes y La Izquierda instaron a convocar de inmediato una reunión de la Comisión de Interior del Parlamento federal (Bundestag) ante las sospechas de una trama ultraderechista.

La persecución de Lübcke empezó cuando en un acto público apeló a los principios cristianos en defensa de los refugiados y, entre fuertes abucheos, desafió a quien no estuviera de acuerdo a «irse de Alemania».

A esa intervención siguieron amenazas desde las redes sociales, mientras que un blog vinculado a la ultraderecha difundió su domicilio privado, teléfonos y correo electrónico.