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  • Juan Fermín Purralef Montalva
50 muertos dejó ataque a tiros en un club gay de Florida

Grupo terrorista Isis se adjudicó la mayor matanza en Estados Unidos desde el 11-S

Por Agencias lunes 13 de junio del 2016

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El agresor, muerto en un enfrentamiento con la policía, irrumpió a tiros en el local de Orlando y se atrincheró con rehenes. Hay 53 heridos.

Al menos 50 personas murieron y otras 53 resultaron heridas en un ataque a un club gay en Orlando, Florida. El asalto al bar es, desde ayer, la mayor matanza en Estados Unidos desde el 11-S en 2001, en que murieron cerca de 3.000 personas. Y la mayor matanza a tiros de su historia; ya que hasta ahora, según los datos de las autoridades norteamericanas, ese puesto lo ocupaba el ataque de Virginia Tech, el 16 de abril de 2007 en una universidad estadounidense, con 33 víctimas -incluyendo al tirador-.

Las autoridades han confirmado que un hombre armado entró en el local cerca de las dos de la madrugada (hora local) y disparó contra los clientes. Cuando la policía intentó reducirle, el atacante regresó al interior y se atrincheró contra varios rehenes. Estaba armado con un fusil de asalto y un “artefacto” que las autoridades explosionaron después. Las autoridades han informado de que el atacante, identificado como Omar Siddique Mateen, ciudadano estadounidense de padres afganos, ha fallecido.

Isis reivindica ataque

El grupo terrorista Estado Islámico de Irak y Siria (Isis, por sus siglas en inglés) ha reivindicado la autoría de la matanza de Orlando, a través de dos comunicados, difundidos en árabe e inglés, a través de las redes sociales de la agencia de información Amaq, que opera en su órbita.

Tradicionalmente, y por motivos religiosos, los radicales islamistas aumentan sus ataques en el mes del Ramadán, que durará hasta el 6 de julio.

Según dice el comunicado en inglés: “Fuentes de la Agencia Amaq: El ataque contra una discoteca de homosexuales en Orlando, Florida que ha dejado más de 100 muertos y heridos fue cometido por un soldado del Estado Islámico”. En la misma línea se pronunciaba el comunicado en árabe.

El supuesto autor de la matanza, Omar Mateen, estadounidense de 29 años, llamó antes de atacar en la discoteca al teléfono de emergencias 911 y proclamó su afiliación al Isis, según fuentes policiales citadas por medios locales norteamericanos como la cadena NBC.

El caso de Mateen es similar al del autor de la matanza de San Bernardino, Syed Farook, que el año pasado mató a 14 personas. El mismo día de la masacre publicó un mensaje en Facebook en el que proclamaba su lealtad al Isis.

Inicio del tiroteo

El tiroteo en el club Pulse se inició alrededor de las 2 de la madrugada, hora local, cuando había unas 300 personas en el interior del recinto. El tirador, según la policía, utilizó una pistola corta y un rifle de asalto. Primero atacó a un vigilante fuera del local y una vez dentro abrió fuego.

Nada pareció inusual al principio, pero luego el caos se desató. Inicialmente muchos asistentes creyeron que el rugir de los disparos eran fuegos artificiales o parte de la música dance que sonaba. Al poco, se descubrió lo que verdaderamente estaba sucediendo: algunos asistentes lograron escapar pero otros permanecieron atrapados dentro del recinto.

El atacante retuvo durante tres horas a un grupo de personas hasta que fuerzas especiales de la policía, utilizando un vehículo blindado y explosiones controladas, accedieron a la discoteca y abatieron al tirador. La policía cree que, gracias a esa intervención, se salvaron unas 30 vidas.

“La gente en la pista de baile y en el bar se tiró al suelo y algunos de nosotros que estábamos cerca del bar y de la salida logramos salir a la zona exterior y simplemente corrimos”, escribió Ricardo J. Negron, uno de los asistentes en la página de Facebook del club.

Pulse, que se declara el epicentro de la fiesta latina de Orlando, celebraba la noche del sábado su noche semanal de música latina con la participación de tres dj.

Paisaje surrealista

El paisaje era surrealista en los alrededores de la discoteca. Mucha gente ensangrentada y presa del pánico se refugió en una gasolinera y un local de comida rápida ubicado al lado del club, según contaba ayer una de las trabajadoras, que aún estaba digiriendo todo lo sucedido.

Agencias