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  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz

Guantánamo pondrá a prueba la nueva relación entre EE.UU. y Cuba

Por Agencias miércoles 22 de julio del 2015

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Anteayer se vivió una jornada histórica tras el izamiento de la bandera cubana en Estados Unidos, lo que marcó el restablecimiento oficial de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, que estuvieron quebrantadas por más de medio siglo.

Tras la ceremonia, el secretario de Estado de la Casa Blanca, John Kerry, se reunió con el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, para realizar una rueda de prensa conjunta, que estuvo marcada por una de las deudas que mantienen: la base de Guantánamo.

“No sé lo que pasará en un futuro, pero por el momento, eso no forma parte de la conversación”, respondía el representante norteamericano al pedido de La Habana sobre devolver el “enclave” al territorio cubano.

De acuerdo al analista político Guillermo Holzmann, las declaraciones de Kerry se explicarían debido a que el conflicto por Guantánamo “no está en las prioridades, porque primero deben consolidarse las condiciones de apertura de embajada con todas las atribuciones que le corresponden”. 

El desencuentro

Guantánamo es una ciudad que se encuentra al sureste de Cuba, de la cual 117,6 kilómetros cuadrados (49,4 de tierra firme y el resto agua y pantano) son ocupados por la base naval. Su existencia  se remonta a 1898, cuando EE.UU. obtuvo el control de la isla por sobre España, al finalizar la guerra hispano-estadounidense.

Las tropas norteamericanas se tomaron la zona y el puerto de la bahía, lo que duró hasta que se aprobó la denominada “Enmienda Platt” a la constitución cubana, la cual le otorga a Estados Unidos la posibilidad de intervenir en el lugar cada vez que lo creyera necesario. Como parte de esto, el 23 de febrero de 1903, Washington hizo oficial el arriendo de manera “perpetua” del territorio que actualmente ocupa la base.

Esta concesión ha sido constantemente cuestionada por Cuba, argumentando que esta firma fue conseguida bajo presión, pidiendo así a la Casa Blanca que se devuelva el territorio que en la actualidad está ocupando su base naval, lo cual no está dentro de los planes próximos de la administración de Barack Obama.

Sin embargo, la posibilidad a que en un futuro esto se transforme en parte del diálogo de ambas naciones podría producirse a largo plazo.

Holzmann, indica que “el restablecimiento de relaciones lo que abre es un espacio de negociación que se va a abrir conforme a las prácticas diplomáticas, y en seguida se van a buscar justamente las alternativas de superación  de todos esos conflicto que hoy día están pendientes,  cuya solución en ningún caso va a ser inmediata”.

Cárcel de alta seguridad

En esta base naval también se mantiene uno de los recintos penitenciarios de alta seguridad más polémicos de la historia, por las condiciones en las que se mantienen los reos, muchos de los cuales han declarado haber sido torturados y sin acceso a abogados ni juicios.

Según un informe del Senado estadounidense, que se conoció a fines de 2014, la Cia habría cometido actos mucho más brutales de los admitidos, los que incluían ejecuciones simuladas, amenazas, muertes por congelamiento y violencia sexual, entre otros.

En el lugar, que fue acondicionado para funcionar como cárcel a fines de 2001 (después de los ataques terroristas del 11 de septiembre), se presume permanecen alrededor de 149 condenados, entre los cuales habría miembros de Al Qaeda y del régimen talibán.

Pese a que el Presidente Obama se comprometió -tanto en su primera como en su segunda campaña presidencial- a cerrar Guantánamo, las presiones desde la oposición en el Congreso han hecho imposible poder llevar a cabo esta promesa de campaña, poniendo a prueba así la nueva y venidera relación de EE.UU. y Cuba.

Agencias