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Justicia de EE.UU. declara culpable a Joaquín “El Chapo” Guzmán

Por La Prensa Austral miércoles 13 de febrero del 2019

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“El Chapo” ha sido declarado este martes culpable de los 10 cargos que le imputaba la justicia estadounidense. Ese es el veredicto del jurado popular que durante casi tres meses ha examinado en Brooklyn, Nueva York, los testimonios y la masa de evidencias presentadas contra el mexicano Joaquín Guzmán Loera en el mayor juicio por narcotráfico celebrado en Estados Unidos. La vista en la que se conocerá la sentencia definitiva será el próximo 25 de junio.

La suerte del capo de la droga, de 61 años, ha estado en manos de ocho mujeres y cuatro hombres, todos ellos vecinos anónimos de los barrios de Brooklyn, Queens y Long Island, y las deliberaciones se han extendido durante más de 34 horas. El jurado tenía el veredicto listo a mediodía de Nueva York y se le leyó media hora después. El lo recibió sentado, con camisa gris y corbata gris oscura, buscando continuamente con la mirada a su esposa, Emma Coronel, que lucía una chaqueta larga de color verde.

Tras conocerse el veredicto, el fiscal del distrito este de Nueva York, Richard Donoghue, calificó el día de “histórico” y subrayó que se trata de una “victoria”. “Se equivocan los que piensan que la guerra contra la droga no merece la pena”, afirmó a las puertas de la Corte, escoltado por su equipo de colaboradores y bajo una intensa nevada.

Jeffrey Lichtman, uno de los tres abogados del narco mexicano, aseguró por su parte que “lucharon hasta la muerte” por su cliente y subrayó que tiene intención de apelar porque considera que se les limitó en el proceso la posibilidad de cuestionar a los testigos. “La gente pensaba que iba a ser condenado en cinco minutos. Lo hemos tenido fuera durante seis días. sabíamos que este día iba a llegar. Esperábamos que no. Evidentemente, el jurado se tomó su tiempo y fue con cuidado”.

Tras la lectura del veredicto, el magistrado que preside el juicio, Brian Cogan, afirmó que en sus 13 años de ejercicio “nunca” había tenido “un jurado que hubiese prestado tanta atención a las deliberaciones y al proceso”. “Este caso”, añadió Cogan, “demuestra que el sistema de justicia funciona”.

Los cargos

Dentro del cargo uno, el de empresa criminal -por el que, presumiblemente, el capo pasará el resto de sus días en prisión-, la justicia estadounidense ha aceptado finalmente 25 de las 27 acusaciones. En el momento de la extradición hace dos años, “El Chapo” fue imputado con 17 cargos penales que finalmente se concentraron en 10 para agilizar el proceso. La Fiscalía tuvo que probar que distribuyó droga de manera concertada con al menos cinco personas y que actuó como gestor de la organización. También que sobornó, torturó y asesinó para proteger y hacer crecer el negocio.

“El Chapo” se fue haciendo más rico y poderoso con los años. El segundo cargo hasta el octavo son por conspirar para producir, importar y distribuir droga desde fuera de Estados Unidos para después venderla en ciudades como Los Angeles, Chicago o Nueva York. Uno de los decomisos más importantes en la ciudad de los rascacielos se hizo muy cerca del tribunal donde se celebró el juicio.

La Fiscalía presentó su causa durante 11 semanas. Llamó al estrado a 56 testigos, 14 de ellos cooperantes protegidos. Dibujaron con su recuento el cuarto de siglo durante el que Joaquín Guzmán lideró el cartel.

Doce de los 14 testigos tenían acuerdos de colaboración con la justicia, como los capos colombianos Juan Carlos Ramírez, alias Chupeta, y los hermanos Cifuentes. Once trabajaron o fueron socios del cartel bajo el liderazgo de El Chapo e Ismael Zambada.

Ya con Jesús “El Rey” Zambada (hermano de “El Mayo” Zambada), el primer testigo estrella, quedó claro que Joaquín “El Chapo” Guzmán tenía poco que hacer. Los testimonios se apuntalaron a partir de la segunda mitad del juicio con cientos de llamadas interceptadas y mensajes del acusado con sus asociados. Fueron una ventana abierta a cómo gestionaba la empresa criminal. Con sus propias palabras se mostró a sí mismo como el patrón.

Corrupción en el
gobierno mexicano

Una prueba crucial para demostrar que estuvo al mando fue que ordenara crear un sofisticado sistema de comunicaciones encriptadas con sus asociados para proteger el negocio. Y, por supuesto, el recurso a la violencia. “Como jefe”, dijo Goldbarg, “decidía quién vivía y quién moría”. Tampoco le importó, afirmó, “mancharse las manos de sangre” ejecutando a quien representara una amenaza.

El noveno cargo se refería al uso de armas de fuego para proteger la empresa criminal. No sólo le gustaba lucir en la cintura su pistola con empuñadura de diamantes incrustados. Durante el juicio quedó demostrado que se hizo con armamento de todo tipo -rifles automáticos, lanzagranadas- para que sus sicarios y su personal de seguridad pudieran cometer los crímenes que les ordenaba.

Aunque se trataba de un juicio por narcotráfico, los cooperadores describieron cómo la corrupción empapó todos los niveles del gobierno en México. La defensa argumentó que se trata de una trama y denunció una conspiración entre las autoridades mexicanas y el gobierno de EE.UU. para que “El Mayo” Zambada siga campando a sus anchas tras medio siglo liderando el cartel mientras les paga sobornos.

Guzmán Loera usó así todos los métodos posibles para que la droga llegara en la mayor cantidad posible a EE.UU. El tráfico de estupefacientes le generó retornos multimillonarios. El décimo cargo del que fue declarado culpable se refería al del blanqueo de dinero, por un valor cercano a los 14.000 millones de dólares. Lo hizo a la vez para promocionar el negocio y tratar de encubrirlo.

“El Chapo” usó así todos los métodos posibles para que la droga llegara en la mayor cantidad posible a los EE.UU. El tráfico de estupefacientes le generó retornos multimillonarios.