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  • Norma Luisa Muñoz Sánchez
  • Valeria Aguilar Díaz

La historia de la niña cuyo mal llevó a eliminar los antibióticos de la industria de la carne en Holanda

Por La Prensa Austral lunes 11 de septiembre del 2017

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Staphylococcus Aureus Resistente a la Meticilina o SARM.

Así se llama el superbacteria que estuvo a punto de costarle la vida a la niña holandesa Eveline Van Den Heuval.

Eveline sufría una malformación cardíaca congénita y para salvarla había que operarla.

Pero cuando su padre, el criador de cerdos Eric Van Den Heuval, la llevó al hospital en 2003 le dieron una trágica noticia. La niña era portadora del SARM, un microbio resistente a los antibióticos que hacía imposible la intervención quirúrgica.

Eric descubrió que habían sido los animales de su granja los que habían transmitido el SARM a la pequeña. Así conoció los peligros derivados del uso de los antibióticos en la ganadería.

El uso masivo de antibióticos en las granjas que proveen a la industria cárnica se ha convertido en un auténtico problema sanitario global.

Para qué se usan

Estos fármacos son empleados cotidianamente porque mantienen a los animales sanos y abaratan el precio de la carne.

Pero el abuso genera problemas como el que tuvo que enfrentar la familia de Eric.

Se calcula que, hacia 2050, 10 millones de personas podrían morir anualmente en el mundo por causa de microorganismos resistentes a los antibióticos.

“Aquello cambió mi vida y el de toda mi familia”, recuerda el ganadero.

Fue entonces cuando inició una revolución que terminaría por cambiar la alimentación de todo su país.

Gerbert Dosterlaken, otro ganadero, cuenta que “la historia de Eric y su hija es lo que nos hizo sentir que teníamos que hacer algo”.

Dosterlaken reunió a un grupo de ganaderos y veterinarios para buscar la manera de mantener a los cerdos sanos sin usar antibióticos.

Empezaron a dividir a los cerdos en cuatro zonas higiénicas separadas para frenar la expansión de las bacterias.

Así, al SARM le resulta más difícil propagarse.

El experto en antibióticos Jaap Wagenar explica: “Cuando reducimos los antibióticos, disminuimos la resistencia de los animales y eso tiene un efecto en la salud pública”.

Dosterlaken y su grupo de pioneros no tardaron en darse cuenta de los efectos benéficos de la nueva manera de criar a sus cerdos.

Los resultados, en sus propias palabras, fueron “menos mortalidad y mejor producción”.

Su éxito no pasó inadvertido para las autoridades, que comenzaron a promover en todas las granjas el mismo método higiénico.

Enorme descenso

Las cifras indican que el uso de antibióticos en la industria alimentaria se redujo en toda Holanda hasta un 65%.

Una reducción de la que Eric Van Den Heuval y Gerbert Dosterlaken pueden sentirse orgullosos.

Así lo afirma el doctor Wagenar: “Eric y Gerbert fueron muy importantes porque fueron los primeros que mostraron a sus colegas ganaderos cómo se podía reducir el uso de antibióticos en la granja”

Han pasado ya algunos años y la historia tiene un final feliz.

La pequeña Eveline sobrevivió y hoy tiene 16 años.

Es una chica sana para la que el SARM ya no es más que un triste recuerdo y cuya historia contribuyó a mejorar la salud pública en Holanda.