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La Onu quiere inculpar a Twitter y Facebook contra los yihadistas

Por Agencias miércoles 29 de julio del 2015

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Las conclusiones de dos días de cumbre en Madrid del Comité Contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (Onu) no han arrojado grandes soluciones. Pese a la determinación mostrada por el francés Jean Paul Laborde, director ejecutivo de dicho organismo internacional, cuando anunciaba: “Ha llegado el momento de actuar”, los resultados de dos jornadas de reuniones son todavía poco concretos y las posibles actuaciones no han sido definidas. No obstante, el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dejó claro que “España está en la primera línea de combate contra el terrorismo”.

Hasta Madrid, convertida en “capital mundial contra el terrorismo” -como dijo el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz- han acudido “48 representantes de ministerios de todo el mundo y más de 400 expertos participantes” para abordar el espinoso y complejo asunto del flujo de combatientes terroristas extranjeros -entre 25.000 y 30.000- que se han unido al Daesh (acrónimo en árabe del Estado Islámico).

“No es posible el diálogo con los movimientos terroristas totalitarios”, resumió las conclusiones el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, que recordó que España lidera la propuesta de crear una Corte Penal Internacional contra el terrorismo que “impida la impunidad de los terroristas” y que se debatirá en octubre.

De las medidas más prácticas que podrán ser adoptadas habló Laborde, que reconoció que hay que aumentar la rapidez y la agilidad de la respuesta contra los yihadistas pero se limitó a insistir en la creación de herramientas y sistemas de control en los movimientos de pasajeros (mediante registros nacionales de viajeros) y en la importancia de la implicación de las empresas que gestionan redes sociales como Facebook, Google y Twitter. Según los últimos datos, son ya 46.000 las cuentas de Twitter ligadas al Daesh.

Los datos globales hablan de que entre 25.000 y 30.000 personas se habrían podido unir a las filas del Estado Islámico procedentes de todo el mundo.

Según las cifras facilitadas ayer por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado españoles habrían detectado a un total de 126 terroristas combatientes desplazados a zonas de conflicto. De los cuales, 25 estarían muertos -“inmolados o en combate”-, 15 estarían en prisiones españolas y otros tantos pendientes de una resolución judicial en algún país europeo, otros 61 permanecerían libres, diez de ellos dentro de las fronteras españolas.

Desde los atentados del 11-M en 2004, en España se han desarrollado 128 operaciones contra el terrorismo internacional con un total de 572 detenidos. En lo que llevamos de 2015 se han realizado 20 operaciones (16 en España y 4 en el exterior) con 49 detenidos (44 en España y 5 fuera). En las cárceles españolas hay unas 80 personas condenadas por delitos relacionados con el terrorismo yihadista.

El rompecabezas
de Medio Oriente

Un borrador de 15 puntos fue el documento consensuado en esta reunión extraordinaria. Siendo más una declaración de intenciones que otra cosa, servirá de preámbulo para sucesivas reuniones del Consejo de Seguridad en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

Condena y determinación en la lucha contra el terrorismo, especial preocupación por el fenómeno de los combatientes terroristas extranjeros -objetivo de debate de este encuentro-, reafirmación de la resolución 2178 que solicita el desarrollo de mecanismos judiciales y legales que permitan combatir a los extremismos violentos con la ley en la mano, atención especial a las fórmulas de financiación de esos grupos mediante el crimen organizado y al uso de las nuevas tecnologías y de las redes sociales para difundir su propaganda y reclutar nuevos miembros, reconocimiento a las víctimas y difusión de su relato que deslegitima el de los radicales, y promoción de encuentros interculturales y religiosos.

Agencias